Javier Atienza Salvador en Comercio y Consumo Asesor externo Programa SATi de nuevas Tecnologías de la Información • Camara de Comercio de Teruel 10/11/2017 · 3 min de lectura · +200

Todos los caminos llevan a Amazon

Roma, siglo I de nuestra era: omnes viae Romam ducunt (todos los caminos llevan a Roma). Globalización, siglo XXI: Omnes viae Amazon ducunt (todos los caminos llevan a Amazon) ¿Qué tiene este gigante de internet para acaparar el 50% de las ventas online en Estados Unidos y subiendo? En Europa y en España no llega a cuotas de mercado tan altas, todavía, pero se está haciendo, no solo con gran parte del eCommerce de estos países, sino que está machacando al pequeño comercio y ha obligado a que El Corte Ingles, cuyos grandes almacenes empiezan a oler a mausoleo, Indetex o Mercado, entre otros, inviertan más en este canal.

La respuesta es sencilla: todo lo hace bien. Dispone de todo tipo de productos y servicios, tarifa plana para los envíos, variedad de precios, calidad de atención al cliente, rapidez en la entrega e innovación constante, entre otras. Lo soñado por un consumidor en definitiva, ni más ni menos. Amazon es algo más que comprar en una tienda online, es una experiencia de compra que, una vez probada, es muy difícil salir de ella, y no es lo mismo ir de compras que vivir una experiencia al adquirir un producto. Esto es aplicable tanto a las tienda físicas como a las online.

En consecuencia, esta empresa es odiada por todo el pequeño comercio que ve como fagocita sus negocios y los clientes huyen paulatinamente y sin retorno a este gigante de internet y otras tiendas online, al mismo tiempo que nunca faltan las voces que piden comprar en el comercio local para apoyarlo. Esto es un grave error que tiene fecha de caducidad, el día que los clientes analógicos sean residuales. Hasta entonces una parte del comercio tradicional podrá subsistir aunque no sea eficiente, el resto no pervivirá salvo que se digitalice, cuestión que no pasa siempre por tener un eCommerce.

Todos los caminos llevan a Amazon


De este modo se incentiva la falta de competencia y potencia la mediocridad. Quieren un ejemplo, lo tengo fresco. En la comunidad donde vivo el gobierno de turno publicó un Real Decreto de ayudas para fomentar el cambio de electrodomésticos por otros que ahorran más energía. El mismo electrodoméstico, una placa vitrocerámica, en una tienda local costaba 399 euros más 40 de instalación, restada la subvención a este precio quedaba en 340.