Javier Aylagas Minelli en Estudiantes y Universitarios, Oficios y profesiones, Recursos Humanos Coach & Orientador laboral • Reorienta Tu Vida 21/11/2016 · 2 min de lectura · 1,8K

Cómo no dejar que tu trabajo acabe con tus sueños –> Mi situación personal

Voy a empezarte a escribir este post como si fuera un anuncio de un medicamento:

  • ¿Sientes que estás trabajando en algo que realmente no te motiva?
  • ¿Luchas por encontrar un camino pero ves limitaciones en muchas partes?
  • ¿No eres feliz y eso te pasa factura durante todo el día?

Mira, de verdad, es lógico que si empiezo así pienses para leer esto me voy porque ya tengo mis penas, pero lo hago por un motivo:

¡Hay un gran % de la población que se siente así!

¿Y qué tiene que ver conmigo? Te preguntarás

Pues porque a veces el “Mal de muchos, consuelo de tontos” funciona y te relaja. Además los síntomas son diferentes en formas pero iguales en fondo.

A mi ese refrán me funcionaba muchas veces, porque sí, a mi me pasó lo mismo, sentí todo eso y mucho más. Sin embargo hubo un momento en mi vida que decidí coger las riendas y empezar a disfrutar con lo que hacía.

Y de eso trata mi post de hoy. Te voy a contar un caso de éxito de cómo replantearte tu nueva vida, pero no uno cualquiera, sino Mi caso de reorientación profesional.

Seré lo más breve posible

Situación:

Imaginaos esto:

Nos encontramos en 2015

Licenciado en economía y con un Máster. Además habiendo trabajado en 2 multinacionales (Sector servicios profesionales y legal) Hasta parece perfecto. Eso sí:

¿Y si os digo que lo que hacía no me llenaba? ¿Os sonaría esa situación?

Al final eso era lo que pasaba. La “titulitis” me llevó a buenos sitios, no me quejo, pero si a trabajos y tareas que no me aportaban nada. A nivel técnico aprendía cosas pero lo que hacía carecía de sentido para mi, sobretodo porque trabajaba solo con números.

Mi perfil joven, la falta de experiencia y la poca visión de mundo me demostraba que hacía las cosas por una rutina, porque ganaba dinero y porque no quería salir de mi zona de confort.

Arriesgarme no entraba en mis planes. Además llevaba varios años allí.

Sin embargo, hubo varios momentos que me demostraban que no podía seguir en la última empresa. Eran todos aquellos en el que hacía las cosas sin motivación, haciendo por hacer y sin ver una ganancia clara, ya no para la empresa, sino para mi.

Resultado:

Sabía que no valía para ese puesto en concreto, que buscaba algo distinto y lo más importante: Me daba cuenta que trabajaba fatal para ellos, no en comportamiento, que fue óptimo, si no técnicamente.

Solución:

La solución era clara pero difícil de hacer para una persona que estaba acostumbrado a la rutina. Cambiar de trabajo.

De hecho no fue una decisión rápida. Tuve 1 primer amago de irme que se quedó en nada cuando surgió el miedo y la siguiente fue varios meses después cuando después de un error que cometí en un informe que entregué me dije:

Javi, no te mereces más esto, tu trabajo debe hacerte feliz y ahora no lo eres”

Me levanté de la mesa, fui al despacho de mi jefa y le dije al momento que me iba, que esto no podía ser y que no me veía más aquí.

Ella hay que decir que se lo olía, como jefe sabes quién está feliz y quién no, pero a pesar de todo no quiso que me fuera, yo igualmente no iba a dar marcha atrás y así lo hice.

Varios meses después me fui, porque lo había avisado con antelación ya que se me acababa el contrato, y sin ningún problema salí a mi nueva aventura.

Quiero resaltar que estoy muy contento de el trato que me dieron en todas las empresas donde trabajé y que a partir de ahí mi vida dio un giro de 180º.

Resultado:

No quiero mentir, fue un cambio lento, con altibajos, que me ha hecho llegar hasta donde estoy, con lo cual me siento muy feliz.

En ese momento te puedes plantear el hecho de si dejarlo todo es la mejor opción y en mi caso ahora mismo no me arrepiento. Eso sí, tu caso no debe ser igual al mío. Y

Yo lo hice así y lo único que no hice bien, es el hecho de crearme un plan de futuro, con objetivos claros, concretos y concisos que me ayudasen a seguir una estrategia y un camino, por eso te recomiendo que lo lleves a cabo tú antes de hacerlo. Todo es mucho más fácil!

Con esta mini historia os quiero animar a conseguir vuestro objetivo de cambiar de trabajo y ser felices. Se puede conseguir y aunque no sea fácil puede ser un punto de inflexión en vuestra vida.

Animaros a luchar por vuestros sueños :) 

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Cómo no dejar que tu trabajo acabe con tus sueños –> Mi situación personal



Javier Aylagas Minelli 22/11/2016 · #7

Muchas gracias Álvaro!

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Alvaro INFANTE SANCHEZ 21/11/2016 · #6

Muy bueno ! Me gusta este tipo de posts donde la gente cuenta sus cositas personales. Un saludo y mucha suerte, Javier.

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Javier Aylagas Minelli 21/11/2016 · #5

#4 Lo denominado como zona de confort!!! Se hablará muchísimo, pero al final saber lidiar con salir de esa zona no se basa solo en leer, se basa en ENSAYO-ERROR y ahora mismo gran parte de la humanidad no está dispuesta al error.

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Maria Oslara 21/11/2016 · #4

El primer paso para cambiar de vida empieza por darlo uno mismo...y la mayoría de las veces ese paso es el que mas cuesta hacer..

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Mamen Delgado 21/11/2016 · #3

#2 Te comprendo perfectamente. Yo también me autodespedí hace cuatro años de una empresa en la que llevaba trabajando 21 años.
No era infeliz en el trabajo pero no resonaba conmigo de manera especial, además de tener que viajar una barbaridad y pasar lejos de mi familia mucho tiempo, incluso en fechas señaladas. Y me fui.
Quería dedicarme a mi pasión (temas de voz) pero no tenía muy claro cuál iba a ser mi camino. Y ahora comprendo que el camino se va haciendo, que las personas que necesitas aparecen como por arte de magia, que todas las posibilidades están abiertas si yo me abro a ellas. Pero el primer eslabón de la cadena soy yo. Es decir, si hubiera esperado a ver una red para tirarme, no hubiera dado nunca el paso. Pero como me tiré, acaban apareciendo en mi escenario distintas posibilidades que de otra manera no habrían aparecido.

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Javier Aylagas Minelli 21/11/2016 · #2

#1 Hola Mamen, la verdad que ese paso fue muy importante a la vez que difícil. Por eso lo comparto! Porque sé que es una situación muy común en aquellos que trabajan.

¿Es curioso no? Queremos trabajar, pero luego aceptamos un trabajo que no nos llene.

Yo defiendo que se puede trabajar disfrutándolo aunque ese mal esté tan extendido y lo seguiré divulgando :).

Muchas gracias por tu comentario

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Mamen Delgado 21/11/2016 · #1

Felicidades @Javier Aylagas Minelli por el paso que diste. Muchas veces esperamos a tener "la carretera construida" (como la metáfora de la foto que has elegido tan oportunamente) pero lo cierto es que el camino se hace al andar. Y dependiendo de las decisiones que vayamos tomando, tanto por acción como por omisión de ésta, el camino tomará unos derroteros u otros muy distintos.

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