Javier García en Artistas y Actores, Comunicación y Periodismo, Televisión Copywriting & Asesoría creativa • Freelance 3/11/2016 · 2 min de lectura · +300

Sweet Christmas! Luke Cage, un héroe de la calle.


Sweet Christmas! Luke Cage, un héroe de la calle.


(Sólo leer en caso de haber terminado de ver la serie)




Una vez más, la pareja Netflix-Marvel lo vuelve a hacer. Vuelve a ofrecernos un producto de impecable factura. Luke Cage, un personaje que andaba rondando desde hace años por las mentes de diversos productores y nunca hasta ahora se habían atrevido a hacer realidad. Y los resultados son excelentes, ni es Daredevil ni tiene porqué serlo. Algunos dirán que es lenta y aburrida, que tarda mucho en pasar algo, pero realmente la serie nunca cesa de contarnos cosas, con palabras o sin ellas, al igual que en Jessica Jones, en donde Luke hizo su primera aparición televisiva. En la serie, al igual que en la ya fuera de antena Mad Men, pasa continuamente multitud de cosas relevantes sin necesidad de tiroteos ni coreografías de lucha.

Luke Cage no sólo nos narra las andanzas de su protagonista, un ex policía y ex recluso enorme, muy fuerte, y a prueba de balas. A través de él y otros personajes la serie nos cuenta como es, al menos para ellos, el vivir cada día en el barrio de Harlem de hoy, quizá no tan distinto al de 1972 donde vio la luz el personaje por vez primera como cómic, con aquel llamativo atuendo que por espacio de unos segundos tenemos ocasión de ver en imagen real en la serie, y que incluye los míticos brazaletes, la cadena-cinturón, y la diadema.

La serie refleja, como decía, la vida en un barrio duro, en el que no es fácil para ninguno de los personajes, independientemente de su economía y status social, les pesa su propio pasado, el equipaje sentimental y el agobio del conjunto de su historia personal. A saber:

Luke es una persona que trata de pasar inadvertido, por su condición de preso fugado aunque inocente. Trata de escapar de su condición, pero también de sí mismo, de su yo anterior, despojándose incluso de su nombrte de nacimiento.

Pop se aferra a su particular cruzada, la de intentar hacer un Harlem mejor, persona a persona, porque conoció de muy cerca, y participó del otro lado, lo que para su entender es la perdición total.

Misty aguanta como puede las tribulaciones de su profesión de policía, en la que no sólo se lucha contra la delincuencia, si no que ha de aguantar los empujones de la política, la burocracia de su propio trabajo, y el fenómeno social que provoca Luke cuando su historia sale a la luz, dificultando algo más su propia labor, ya de por sí laberíntica en ocasiones.

Cottonmouth, aún en su condición de jefe mafioso local, no consigue apaciguar la frustración que rige su vida. Una vida que le resulta economicamente lucrativa, pero que no pudo elegir, habiéndosele escapado por siempre la que el quiso. Un hombre con un gran agujero que nada de lo que tiene ni de lo que se puede apoderar logra llenar.

Marie, similar a su primo Cottonmouth, auque en su posición de poder legal como política (corrupta), anda sin convicción por un camino que no eligió, pero que encontró y aprovechó para hacerse con influencias que quizá no puedan amortiguar su posible caída.

Diamondback es el caso más marcado en cuanto a frustración y rabia sin control, con un sentimiento de abondono y de desapego muy pronunciado, y el más peligroso, que no duda uun instante en dar rienda suelta a sus inclinaciones y en hacer lo que sea a quien sea. Es a quiern más le pesa la carga de su propio pasado, de la que no se puede desprender por más violento que se ponga.

Sólo Shades y Claire, cada cual a su modo de hacer con su vida lo mejor y lo peor, sin dar demasiadas vueltas a cada situación, a mi entender, rompen un poco con la espiral de ansiedades y frustraciones de diversa intensidad que se respira en las calles de Harlem en el tiempo en el que transcurre la acción.

La serie en su conjunto es muy disfrutable, con un banda sonora que quita el hipo y que tiene gran presencia en pantalla, cualidad en la que supera ampliamente cualquier otra serie de Marvel-Netflix. Luke Cage te pega a la pantalla, con su mezcla de Blaxploitation y género negro clásico, que fascina y que no necesita ir a remolque de Daredevil ni de ninguna otra serie. Posee una muy fuerte identidad propia en la que se ve a gentes sencillas viviendo y trabajando en un Harlem que a veces parece atemporal, y con un protagonista que aún siendo a prueba de balas, puede ser herido de muchas formas. La serie logra hacernos sentir parte de la historia al mostrar numerosos elementos de la vida cotidiana, el reflejo de un barrio y una comunidad de personas que bien podrían ser los nuestros. Para acabar, diré que el final de temporada nos invita y nos incita a esperar una continuación, que algunos deseamos fervientemente desde ya.



Javier García 3/11/2016 · #4

#3 Uf, difícil decisión, las veo diferentes las tres series, con identidad propia, pero que se complementan muy bien. La verdad es que aunque Luke Cage es la que más me ha impactado, no me veo capaz de quedarme con una sola (avaricioso que es uno). Y aún nos queda mucho que ver del tándem Netflix-Marvel.

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David Gamella Pérez 3/11/2016 · #3

Olvidaba que fue en el blog de bebee y no un producer :-S http://blog.bebee.com/es/bee-fun/en-pantalla/por-que-tienes-que-ver-jessica-jones/
De las tres, te quedas con Luke Cage @Javier García?

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Chema M. del Hoyo 3/11/2016 · #2

#1 Estamos trabajando en ello, pero hasta ahora... me chifla

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David Gamella Pérez 3/11/2016 · #1

Yo también la he disfrutado mucho Javier. La verdad es que la dupla Marvel-Netflix se está superando con cada colaboración (hace ya un tiempo yo escribí un producer sobre Jessica Jones que me gustó pero no se puede comparar con esta). Coincido contigo, ¡una banda sonora aco-jo-nan-te! @Chema M. del Hoyo ya la has terminado?

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