JAVIER ORDOSGOITTI FERMIN to my followers Abogado fundador/Consultoria y Litigios • Escritorio Jurídico Ordosgoitti & Asociados Nov 26, 2019 · 3 min read · ~10

Liberalismo y Neoliberalismo ¿Son lo mismo?


Desde décadas muchos políticos, economistas, intelectuales y personajes influyentes de la izquierda socialista o socialdemócrata, han estado repitiendo en sus discursos el término “Neoliberal”, como calificativo peyorativo para atacar al Liberalismo, según ellos, el neoliberalismo deriva en el  libre mercado, es el culpable de todos los males de los países en la actualidad, de las crisis económicas, de la mala distribución de la riqueza y la pobreza en el mundo. 

Esta dicotomía nos plantea la pregunta: ¿Son neoliberalismo y Liberalismo lo mismo?

Si neoliberalismo fuese lo mismo que liberalismo, deberían ser ideológicamente iguales y guiarse por los mismos principios políticos, económicos y sociales. Pero podemos ver en la historia moderna, que las políticas de los llamados “neoliberales” nunca se han establecido bajo principios liberales, razón por la cual, aunque tomen o apliquen ciertas medidas de aparente contenido liberal, siempre resultan ineficientes y/o agravan seriamente la situación crítica que procuraron resolver.

Esto se debe a un principio básico: El liberalismo debe aplicarse de forma integral, sin gradualismo y sin tratar de generar un sistema “mixto”, que no solo hará que se neutralicen, sino que además podría incluso desencadenar efectos aún más graves y profundos en la economía, abriéndole las puertas a ideologías totalitarias y colectivistas.

Ahora bien, recurramos a la historia para indagar los verdaderos orígenes del término “neoliberal”. Existe discrepancia respecto a cuándo nace el término “neoliberalismo”. Muchos dicen que se introduce entre los años 1960 hasta finales de 1980, cuando la crisis del petróleo golpeó a todos los países, sobre todo en América Latina, generando una enorme deuda, por la cual los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, intervinieron para reestructurar las cuantiosas deudas externas que habían contraído muchos países Latinoamericanos, siguiendo los postulados del famoso Consenso de Washington", del cual se dice que es para los “neoliberales”, lo mismo que el “Manifiesto Comunista”, es para los socialistas. Sin embargo, la respuesta es NO

El término “neoliberalismo” nace en 1938 y fue introducido por un alemán llamado Alexander Rüstow, en el Coloquio Lippmann, ya que aparentemente “el liberalismo había sufrido un supuesto descrédito en la opinión pública”, debido a la acogida de las ideas totalitaristas/colectivistas, que desde finales de la Primera Guerra Mundial, fueron recibidas muy positivamente en Europa; y ya sabemos cómo terminó para Europa.

Cabe agregar que, al “neoliberalismo” también se le denominó “economía social de mercado” o “la tercera vía”. Con esta información ya podemos empezar a crearnos un punto de vista sobre qué es el “neoliberalismo”. Pero sigamos un poco más y  vayamos ahora a su aplicación y sus principios. 

En contraste se deben abordar algunos aspectos relevantes del Liberalismo y sus principios.

El liberalismo es una doctrina que nace como respuesta a la monarquía y donde sus propulsores, especialmente John Locke, crean principios basados sobre la Libertad del Individuo, la Propiedad Privada, las Leyes y la Limitación del Estado (en este caso el Monarca) y su Poder Coercitivo contra sus ciudadanos. Esta doctrina evolucionó en contenido y forma, pasando por Montesquieu, Menger, Hayek, Mises, Ayn Rand, hasta estos días con Huerta de Soto, Rallo o Salerno. Pero sus principios siempre se han mantenido intactos, basados en la Suprema garantía a la Vida, la Libertad, la Propiedad Privada, el Contractualismo, el Intercambio Voluntario y sobre todo un  Estado limitado, el cual no pueda perjudicar a sus ciudadanos en sus relaciones e Instituciones, habida cuenta su monopolio de la Violencia y Poder Coercitivo.

E aquí el por qué el neoliberalismo no es igual que el Liberalismo: Al analizar el “Neoliberalismo”, podemos determinar que el Estado se torna intervencionista y va más allá de sus funciones principales, generando distorsiones e interrumpiendo los intercambios voluntarios, sus vínculos contractuales y ejerciendo la coerción, lo cual no tiene ninguna relación con el Liberalismo.

Para abundar nos referiremos al Consenso de Washington, ya que es el referente de quienes pretenden igualar al Liberalismo (Libre Mercado), con el neoliberalismo (Economía Social de Mercado), promovido por la socialdemocracia. El Consenso de Washington, se basó en diez (10) puntos fundamentales, los cuales se recomendaba aplicar y ejecutar a los países, sobre todo aquellos severamente endeudados. 

Entre los puntos estaban: Liberalizar la economía, bajar impuestos y privatización de empresas estatales, lo que nos haría pensar que ciertamente se siguen los principios del Liberalismo. Pero hay otras medidas evidentemente anti-liberales, que pueden demostrarnos definitivamente las distinciones ab sustancia entre Liberalismo y neoliberalismo, y estas son: Desregularización económica del Estado, control de los tipos de cambios para monedas extranjeras, incremento del gasto público en inversión privada y reforma fiscal.

Estos últimos cuatro (04) puntos nos muestran que el Estado seguía interviniendo en la economía y distorsionando las relaciones entre los países y sus actores económicos, generando y/o modificando tasas de cambio para hacerlas “atractivas” y convenientes, subiendo o bajando impuestos específicos, para financiar su gasto público, todo sin observar el mercado. La desregularización se impondría de manera gradual, y el Estado tendría la potestad de quedarse con las empresas que consideraba estratégicas, lo cual es una contradicción a la libertad de la economía y la competencia, ya que estaríamos hablando de monopolios Estatales, donde esas empresas tendrían control sobre recursos o materias primas, que otros empresarios no podrían tener, limitando así su capacidad empresarial para desarrollar y competir en esos mercados.

Siendo así las relaciones de intercambio se verían afectadas; mantener el gasto público justificaría que el Estado continuara y profundizara la intervención de la economía, inyectando dinero a través de obras y subsidios, lo que causaría un aumento de los precios al introducir una masa monetaria obtenida a través de los préstamos estructurales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. 

Finalmente, considerando lo antes expuesto y la evidencia histórica, que abunda y está al alcance de todos, se puede ensayar una conclusión:

Luego de aplicar medidas neoliberales, muchos países logran una leve mejoría, pues se apalancan inicialmente en principios económicos del Liberalismo, cuyos efectos inmediatos son satisfactorios y generosos. Pero, a mediano o largo plazo solo empeoran la situación económica, social y política de los países, como resultante de haber alterado dichas iniciativas Liberales, al agregarle la intervención del Estado, como estimulante para incentivar el consumo y su participación en las relaciones de intercambio y producción, anulando así cualquier acción que enrute o direccione hacia el libre comercio. 

Establecido de manera fundada que el Liberalismo y neoliberalismo no son lo mismo, ya que no se basan en los mismos principios, solo resta denunciar el fraude ideológico, mediante el cual se nos pretende hacernos creer que si lo son, al valerse de mentiras como por ejemplo: Nombrar en los distintos escenarios y medios de comunicación mundiales, de manera reiterada y permanente, a intelectuales como Hayek o Friedman, como “sus principales propulsores”, muy a pesar que ninguno de ellos basó sus ideas y postulados en la doctrina “Neoliberal”, debido que fueron intelectuales del Liberalismo y en consecuencias, defensores del Libre Mercado, del Capitalismo y las Libertades sin controles ni intervencionismos Estatales, por ser estos elementos constitutivos, determinantes y propios del Liberalismo.

Sin más que agregar por el momento, le dejo a su sana críticas estas brevísimas lineas y espero sean el inicio de un profundo estudio, análisis y vehemente apostolado por la Libertad .


Dr. Javier C. Ordosgoitti F.Liberalismo y Neoliberalismo ¿Son lo mismo?