Javier Rojas García en Golf, Deportistas Arquitecto socio • RT105 IDEAS Y DISEÑO 17/11/2016 · 3 min de lectura · +400

El hoyo 17 de La Herrería

La Herrería es un campo de golf precioso situado en las faldas del monte Abantos junto al Monasterio de El Escorial, muy cerca de Madrid. Es un campo que merece la pena ser jugado, lleno de preciosos árboles que pueden ser tu pesadilla si tienes el día ese en que vas cayendo regularmente detrás de ellos. Ese día, primero te sorprendes de ese árbol que pilla justo en medio entre la bola y la bandera, luego juras en arameo maldiciendo tu mala suerte porque tu bola ha rozado una pequeña rama y la ha mandado al frondoso bosque y por último, te retuerces por el suelo, después de que la dichosa pelotita golpee al tercer árbol en el mismo hoyo, mientras piensas que alguien de arriba se lo está pasando pipa a tu costa.

El golf es un deporte harto aburrido y elitista para quien no lo ha jugado, pero maravilloso e inolvidable para quien, como yo, lo disfruta al máximo. En un intento pedagógico rozando lo envidioso para aquellos que no estuvieran en El Escorial este martes a las 12 de la mañana, jugando al golf mientras sonaban las campanas del monasterio, voy a explicar un hoyo en cuatro imágenes, que corresponden a los cuatro golpes que pegué en el susodicho hoyo. 

De nuevo para aquellos que desconozcan el funcionamiento de este apasionante deporte, decir que lo normal en un hoyo marcado como par cuatro es hacerlo en cinco, seis o quince golpes. A alguien de mi nivel, con quince años de juego y quince de handicap, le sigue haciendo mucha ilusión hacer un hoyo en el par.

Así que ahí estaba yo en la salida del hoyo 17 de la Herrería.


El hoyo 17 de La HerreríaHoyo 17, par 4, 352 metros, hoyo handicap 12, lo que quiere decir que es relativamente sencillo (el más difícil es el handicap 1) pero para mí, hacer 4 golpes en un hoyo sigue siendo un pequeño éxito.



El hoyo 17 de La HerreríaEsto es lo que ves cuando vas a dar tu primer golpe. Como se suele decir basta con tirar recto, si te vas un poco a la izquierda:  árboles y si te vas por la derecha: bosque. Los técnicos dicen que el hoyo tiene dog leg a la izquierda, vamos que el hoyo gira a la izquierda, según te vas acercando al green, que es donde está el agujero donde tienes que meter la bolita. 



El hoyo 17 de La HerreríaSoy una máquina. He evitado los árboles de ambos lados y encima me ha salido un tiro largo, más largo que mis compañeros de partido. En el golf hay que procurar ganar batallitas y estar por delante del resto, aunque sea unos centímetros, hace que tu autoestima crezca unos metros.



El hoyo 17 de La HerreríaUyyy. Hoy es mi día. Mi bola se ha desviado por la derecha, ha pasado entre varios árboles, ha evitado el bunker y se ha quedado delante de la bandera que marca el agujerito. Visualizo el golpe (el golf está emparentado con las técnicas más actuales del networking y la psicología). Estamos en un momento crucial, podemos dar un magnífico golpe, demostrando nuestra calidad y saber estar, dejando la bola junto a la bandera o como suele ser demasiado habitual, podemos darle con el filo de acero de nuestro sand wedge y mandarla al otro lado junto a un molesto arbolito.



El hoyo 17 de La HerreríaPues no. Ahí está. Mi bola es la más cercana a la bandera. Mis compis también han estado certeros pero yo más ( no voy a volver a repetir eso de ganar las batallitas pero...) Y sí, luego cojo mi putter y la emboco. El par está consumado. Me quedan tres hoyos por jugar y voy bajo par. La cabeza empieza maquinar, empiezan los y si ... y si hago par en los tres hoyos, y si hago birdie en uno de los tres hoyos y si gano...



En fin, lo normal. Llego al último hoyo con todas las espadas en alto, doy dos golpes maravillosos, estoy en la gloria, hace sol en noviembre, no hace calor, no hay mosquitos, mis compañeros son simpáticos y lo estamos pasando estupendamente, estoy en el borde del green a dos golpes de una victoria memorable.

...

Oooohhh!!! Dicen que este deporte te juega constantemente pequeñas malas pasadas para que te quedes con las ganas y te queden ganas de volver. Una mala pasada es estar jugando bien y cagarla en el último hoyo. Sí, mi bola se quedó a dos metros del green y a tres de la bandera, habiendo recorrido los 450 metros del hoyo par cuatro más difícil del campo (handicap 1, recuerdo) lo que hace un golpe de salida de 250 metros (seguro que es mentira, no tengo yo esa capacidad) y una madera 5 de otros 200 metros. Pero... pero, le dí a la bola con ese filo al que me refería antes y fui a caer a esos árboles que mencioné... le volví a dar a la bola y repetí el filo... total: siete golpes. Posición final: honroso, honorable y no voy a decir lo que pienso realmente, cuarto.