Javier Guerrero en beBee en Español, Poesía, Libros Técnico atención al usuario 27/11/2016 · 2 min de lectura · +700

Lo que pudimos ser.

Lo que pudimos ser.




Seguramente en este preciso instante, se encontrará ahí. Lo puedes observar recorriendo cualquier calle, alimentando sombras, lastrando una mirada que contempla más fácil llegar a la luna que a su futuro. Está en todas partes; en mi ciudad o en la tuya, flotando en el ambiente, parsimonioso y tan constante que casi llega a resultar familiar; tiene que estar. Como el cuadro que formaba parte del salón de tu infancia o como algún tatuaje cansado que perduró más que su significado.

Puede incluso que, ojalá me equivoque,  lo estés sintiendo sobre ti mismo en este preciso instante.

Algunos eruditos procederán a recurrir a un manual trillado para darle una base nominal a esta idea, a esta sensación. Parece que los esté oyendo; parece que me esté oyendo incluso a mí mismo. “Momento equivocado” “circunstancias” “falta de fuerzas” “suerte” . Cuántas caras tiene y cómo nos hace acercarnos al fracaso.

Ten valor y junta las letras, llámalo, dale un significado, hazlo real.

No eres más débil por experimentarlo. Es el motor de la civilización, es un seguro evolutivo. Sin embargo todo esta sarta de letras no es para describir algo con lo que nacemos por instinto; es para quemar las falsas banderas que levantamos en su nombre,  las de oportunidades que nos empeñamos en tirar.

La mayor paradoja es que siendo seres finitos, actuamos como si  la existencia de un “luego” fuese un derecho universal y como si las continuas dosis de resignación no acabasen emulando a aquellas pastillas “Juanola”: más vicio que virtud y de difícil digestión.

Lo que quiero decir es que si una retirada a tiempo siempre ha sido consi