Jesus Solanillos en poker, Ocio y estilo de vida, Juegos de Azar Analista-Programador • CESTEL (Grupo Progescar) 11/1/2018 · 4 min de lectura · ~100

Pensamientos de un Novato III: Si perdiendo me divierto… imagínate cuando gano!

He ganado de nuevo un cutre torneo Online de Póker de nuevo!!

Creí que iba a pasar mucho tiempo hasta que los planetas se alinearan para poder ganar de nuevo un torneo de Póker, así que durante estos 5 días desde que gané el anterior no he jugado al póker, estuve redactando el artículo y luego disfrutando de la vida en familia, las cervecitas y poco más.

Anoche hacía calor, y mi mujer se fue pronto a dormir. Voy a echar una partidita – le dije – y me senté en el ordenador a ver que se cocía – nunca mejor dicho por el calor que hacía – por PokerStars.

Como os dije en el otro artículo, tengo mis filtros activados para torneos entre 1 y 5 €, sin recompras y del H’oldem, así que tampoco había mucho donde elegir y como no me veía con fuerzas ni capacidad de afrontar un torneo de 5€, me decidí por tontear con el otro que había de 0.05 €. Sí, la moneda esa de cobre, chiquitaja, que si no fuera por la crisis actual y sobre todo porque la máquina de coca-colas de mi empresa la coge, pocos nos agacharíamos a por ella.

Bueno, pues el lobby del torneo era el siguiente (como veis, muy barato, muy poco premio y 133 personas, pero bueno, lo importante es seguir aprendiendo):Pensamientos de un Novato III: Si perdiendo me divierto… imagínate cuando gano!

El principio fue muy rápido, con tan poco premio y tan poco coste, mucha gente apuesta al bingo-póker para coger fichas rápidamente o pirarse. En esta primera fase me entraron cartas y me quedé con las fichas de muchos, aunque también podría haber sido de los que se podían haber ido pronto, claro está.

Pronto me puse muy por encima del promedio, pero con un coste de torneo y un premio tan pequeño, cuando no entran cartas es un poco aburrido, así que hice lo que nunca se debe hacer, jugar mientras un Sit&Go de 1€, que perdí por estar de una pantalla a otra y estar descentrado, así que volví al torneo.

Consejo – a ver si yo mismo empiezo también a tenerlos en cuenta - : Si vas por encima del promedio y en alguna fase del torneo entra una mala racha de cartas que produce la sensación de aburrimiento, o peor aún, la de participar en las jugadas por tener mayor número de fichas con cartas muy malas, en vez de abrir otra partida es preferible ponerlo en ausente y, o bien leer un rato sin jugar, o bien directamente ir a la nevera y prepararte un poco de fruta fresca (que es lo que hice en la siguiente “pájara”).

El torneo fue sorprendentemente rápido, y antes de la hora de juego ya sólo quedábamos 25 o 30 jugadores y yo iba tercero!! Así que empecé a capturar pantallas por si surgía el hacer otro artículo.

Todo lo que había avanzado el torneo se ralentizó cuando llegamos a la burbuja de premios, solo cobraban 18 – e imaginaros la miseria, los últimos el doble de lo que habían puesto, es decir, 10 céntimos de euro, y un gran tercer puesto era solo 0.64 – pero ya que sólo quedábamos 20 nadie quería verse fuera de los elegidos.

Como iba con muchas fichas aproveché ese momento en quedarme con las ciegas de los que peor iban, no querían arriesgar a quedarse fuera y llegué a la explosión de la burbuja en primera posición.

Una vez llegamos a premios, hubo otro éxodo de participantes, los que menos fichas llevaban, que se fueron muy rápidamente. Supongo que ya daba igual cobrar 0.25 que 0.35 una vez que sabes que no puedes luchar con 3.000 fichas contra los primeros que tienen 30.000 o 40.000, así que pronto me vi en la mesa final con un sorprendente primer puesto:


La mesa final se igualó un poco mas y perdí unas cuantas fichas que hicieron que casi todos fuéramos peligrosos en cualquier all-in, porque el doblarse te hacía estar muy por encima, pero el perderlo te dejaba en las últimas posiciones de los que aún quedábamos en la mesa final.

Entonces surgió el momento más divertido de todo el torneo, que me recordó a las noches con Perico’s Póker Club:

Vi la ciega grande con A-2 del mismo color, picas. Y en el Flop salió un A-4-5, mi querido contrincante subió la apuesta a 5.000 fichas. Sabía seguro que tenía un A, como yo, el color ya era imposible, y mi 2 muy corto, pero como su apuesta no fue muy elevada lo vi, esperando un 3 para escalera o un 2 para doble pareja, pero no, salió el rey K. Asombrosamente mi oponente pasó y yo lógicamente también. En la quinta carta apareció un preciosísimo 3, que se iluminaba en el tapete como un sol de primavera. Para más inri mi oponente me echó all-in – casi se me cae una lágrima de la emoción -. Lógicamente quise el all-in, y mientras lo hacía pensé… a ver si va a tener él un 6 y un 2 y me jode… Pero no, tenía un A-K y yo escalera al 5, como podéis ver a continuación, junto con los insultos que me propinó a los que caballerosamente hice caso omiso – el mejor desprecio… - :


Como decía anteriormente, esta jugada me recordó mucho a mis partidas en Perico’s Póker Club. Primero por las risas de los insultos, que me recordaba a Perico vs Luis, con las risas del último y la indignación del primero en plan “mecaguenmiputavida”. Pero cuando se me pasó un poco la risa me acordé de “El Maestro” y de sus enseñanzas. Agazaparse no es bueno!!! No regales cartas!!! Y es que si mi oponente hubiera apretado con su A-K en el turn, yo no hubiera podido aguantar esa última carta del

River. Las enseñanzas del maestro SIEMPRE son adecuadas, pero lógicamente, es mucho mejor aprenderlas en piel ajena, como fue el caso…

Las fichas ganadas me pusieron en cabeza con mucha distancia, y me convertí en el verdugo de la mesa, echando a diestro y siniestro a los más pobres, al más puro estilo hitleriano.

Tres quedábamos en el combate y el segundo muy cerca de mí, aunque con el tercero no se podía jugar a lo loco porque en un all-in se invertían las posiciones y las fichas.

Afortunadamente, en un lance apasionado, las fichas del tercero fueron para mi, con lo que superé con creces la mágica cifra de las 100.000 fichas por segunda vez en menos de una semana.


La última jugada del torneo fue apoteósica, de esas que hacen historia en un EPT con un premio de millones de euros, jajajajaja.

Mi contrincante con pareja de 2-2 tiró un all-in justo en el momento que la Diosa Fortuna – con mayúsculas, por supuesto – me regalaba J-J.

Aun así quedaban los nervios de… dios mío, que no salga un 2… o que no salga nada… pero para más tranquilidad, satisfacción y certeza, salió una maravillosa J para convertirme con una preciosa trucha en el ganador del torneo.


Me encanta cuando aparece este cartel!!!!

Y ahora os dejo el resumen del torneo, el Lobby y mi flamante primer puesto.

- Hora y media de torneo.

- Vale, el torneo es una mierda y el premio mas (aunque creo ese 1.34 € es más de 26 veces el 0.05€ de entrada, jajaja).

- Pero lo de quedar primero mola mucho.

- Como decía el amigo de un amigo: “si perdiendo me divierto… imagínate cuando gano!”