Jonatan Revetie in iaas, saas, Informáticos Consultor en tecnología de la información • Independiente Nov 15, 2020 · 2 min read · +200

¿Comprar o contratar servicios?

¿Comprar o contratar servicios? ¿Cuál es la mejor opción para ti?

Más que tecnológica, la respuesta es sobre todo financiera. Por lo que vale la pena repasar dos conceptos fundamentales: inversiones de capital (CAPEX) y gastos de operación (OPEX).

  • Las inversiones de capital es la forma en la cual las empresas consiguen financiamiento para adquirir activos, ya sea para comprar nuevos o sustituir los existentes.

  • Los gastos de operación corresponden al gasto necesario para mantener la infraestructura.

Es bien sabido que las erogaciones tecnológicas son cuantiosas: servidores, licenciamiento, consultoría, centro de datos, entrenamiento, proyectos, seguridad y un largo etcétera, entonces: ¿Cuál es la mejor opción?

Con el tiempo, los supuestos beneficios de una inversión de capital se pueden ver opacados con el "sable afilado" de la obsolescencia tecnológica acechando constantemente sobre su cuello.

Factores a considerar

  • La obsolescencia es uno de los factores más importantes a considerar, sobre todo cuando el hardware cambia tan velozmente. Por ello, en grandes proyectos de infraestructura es preferible alquilar servicios (OPEX) que adquirirlos (CAPEX). Aunque muchos podrían argumentar que es preferible hacer un desembolso al inicio y no "darles de comer" a otros, la realidad es que a la larga los supuestos beneficios se vean opacados con el "sable afilado" de la obsolescencia tecnológica acechando constantemente sobre su cuello, así que hágase la siguiente pregunta: ¿Cuánto me va a costar sustituir los equipos/sistemas cuando estén obsoletos?

  • Flujo de caja. La disponibilidad de fondos para acometer el proyecto y asumir los costos a mediano/largo plazo representan un elemento decisivo.

  • IaaS/PaaS/SaaS vs centros de datos tradicionales. En general, los servicios de infraestructura, de plataforma y de software brindan ventajas considerables sobre los centros de datos tradicionales ubicados en los predios de la empresa. Posibilitan el incremento de la disponibilidad del sistema, disminuyen el tiempo requerido para levantarse en caso de fallas y reducen la nómina necesaria para mantenerlos. Por otra parte, existen una cantidad de elementos que deben ser considerados para mantener el centro de datos que suelen ser muy costosos, tales como adecuaciones físicas, aire acondicionado, deshumidificadores, sistemas de suministro y protección eléctrica, seguridad y control.

  • Necesidad de personalización de la solución. Mientras menos control se tenga sobre la infraestructura menos posibilidad habrá de personalizar el sistema.

  • Nuevas versiones. Los proyectos de actualización de sistemas suelen ser complejos, largos y costosos, por lo que los esquemas OPEX son más fáciles de acometer.

  • Tamaño del proyecto. No es lo mismo considerar un pequeño servidor que un centro de datos complejos. En el primero de los casos es muy probable que un CAPEX sea más adecuado.

  • Crecimiento de las necesidades. Cuando se trata de sistemas que requieren manipular grandes cantidades de datos, tales como los ERP o de inteligencia de negocios, el esquema de OPEX brinda una ventaja considerable, ya que se puede escalar a medida que la empresa lo requiera muy rápidamente, sin necesidad de acometer complejos proyectos de adecuación.

  • Costo de los servicios. El costo de los recurrentes es definitivamente un aspecto clave a considerar: tarifas de internet, pago por licencias, mantenimiento de los elementos propios del centro de datos, etc.


    En conclusión, involucre tanto aspectos técnicos como financieros a la hora de tomar una decisión. Constituya un estrecho equipo entre el CIO y el CFO y analice todos los escenarios a profundidad, tanto a corto como a mediano y largo plazo, antes de tomar la decisión más adecuada, considerando cada uno de los factores mencionados.