José Briceño Diwan in Comunicación y Periodismo, Profesores y educadores, Redes Sociales Coordinador de redes • Corporación Ezequiel Zamora Jun 10, 2019 · 4 min read · +900

La política del resentimiento revolucionario en Venezuela

 


El resentimiento adornado de humanismo es la fuerza vital de todos los socialistas del mundo, pareciera que eso de pensar en el menos favorecido es una excusa para saldar imaginarias cuentas con el mundo porque este le quitó o le debe algo que por derecho divino le corresponde a quien alega pertenecer a la fulana corriente política, lo más sorprendente es ver como se ofenden cuando se les increpa sobre la evidente estupidez con la que aborda sus deseos, sobre todo por la compulsión para inventarse complicadas vueltas retoricas que justifiquen ese deseo malsano de llevarse todo por delante con tal de obtener lo que desean, quizás lo peor sea mirar con estupor como tienen fanáticos que asienten como autómatas las barbaridades que decretan sus “lideres”, como en el caso venezolano.

Una parte del discurso oficialista es que ahora si hay democracia, que en los años anteriores al advenimiento del mágico-galáctico-eterno-máximo líder/comandante fueron de fascismo puro y duro donde solo las clases superiores disfrutaban de una vida cómoda mientras los pobres no tenían derecho ni siquiera a una educación de calidad. Asunto tan falso como eso de que los militares puedan ser democráticos ya que su carácter no deliberante y con una eterna obediencia ciega niega absolutamente el ejercicio democrático donde decir no es precisamente uno de los pilares fundamentales del libre albedrio que a su vez es el meollo central de la libertad. En los años anteriores al régimen socialista sin máscaras (los partidos tradicionales eran populistas por excelencia lo que los acerca mucho al asunto socialista), todos podían estudiar, habían becas hasta para estudiar en el extranjero, institutos educativos públicos muy prestigiosos donde cualquiera con un mínimo de preparación previa podía entrar, los sueldos sin ser una millonada estaban sujetos a la preparación académica donde un licenciado estaba muy por encima del sueldo del obrero no calificado , esto último aunque parezca cruel tiene sentido pues así la gente sabe que el esfuerzo y el estudio tienen su premio luego de recibido el título y quien no se esfuerza está condenado al infierno de la pobreza hasta su muerte obliga al menos favorecido a esforzarse para sacar a la familia adelante, el no ser licenciado tampoco era una tragedia, los técnicos y obreros calificados también obtenían mejoras salariales, todo era asunto de abrir los ojos para buscar opciones de mejorar , pero la izquierda estuvo más de cuarenta años haciendo hincapié en que los pobres lo eran por culpa de la maldad manifiesta de la elite política , no de su flojera.

Para entender cómo se capitalizó el resentimiento como moneda de cambio chavista hay que retroceder unos años antes de que el tal mágico-galáctico-eterno-máximo líder/comandante llegase al poder, Venezuela venia saliendo de una inundación de dólares por parte del aumento del petróleo gracias a las ansias árabes de matarse unos a otros haciendo que este producto subiera los precios hasta la estratosfera, eso por supuesto trajo una bonanza que enloqueció a todos al punto de que los venezolanos se acostumbraron a cosas que hoy día forman parte del folklore como algo impensable , cuando la bonanza se fue y los árabes hicieron las paces, el petróleo volvió a sus precios por lo que la bonanza ya no existió y comenzó un natural proceso de declive, la austeridad se instauró pero la izquierda la utilizó para alegar que ya no éramos millonarios porque los políticos se gastaron los millones (ellos fueron estúpidos por ser populistas pero viéndolo en perspectiva se enriquecieron mucho menos que cualquier jefe civil actual) de dólares dejando al pueblo en la pobreza, la maquinaria del resentimiento hizo su trabajo de manera lenta pero constante.

Periodo constitucional y medio antes del tal chavez , uno de los artífices de la democracia , el fundador de un partido de rancio abolengo (Rafael Caldera) decide abandonar su partido y funda otro bajo el lema de un tal chiripero, ya el resentimiento había penetrado profundamente las capas de la sociedad haciendo que la mayoría de los votantes se identificase con las cucarachas , algo como para ofenderse por cierto. Con el pasar de los años las cosas no mejoraron y luego de otras elecciones, dos golpes de estado y un presidente expulsado por medios constitucionales de su cargo, el mágico-galáctico-eterno-máximo líder/comandante asciende al poder, la gente votó pensando estúpidamente en un “líder” que como ellos odiaba al estamento político tradicional gracias a su origen “humilde”, se le agregó un elemento a la política, ahora el racismo formaba parte del ideario nacional, en un país de mestizos es una barbaridad hacer racismo.

De aquellos hechos han pasado veinte años, yo tengo casi cincuenta en este país y puedo decir que he sido testigo en primera persona de los hechos, la política base de todo el accionar de los funcionarios públicos se hace en base al resentimiento, es decir, no es que sean inútiles, es que como revolucionarios viven practicando como hacer las cosas a su modo, así vemos a bachilleres ministros, analfabetas funcionales como presidentes de empresas del estado desde ese momento poblada toda una fauna de gentes que sin tener idea son puestos en cargos de altísima responsabilidad y como es arriba es abajo, desde el presidente hasta el operario no saben nada de su oficio, de paso desprecian por cierto a quien sí sabe , no importa que no tengas idea de que haces, eres revolucionario y por eso haces el esfuerzo que así quiebres la empresa siempre será culpa del imperio , la CIA y los apátridas de la oposición , pero eso sí, la orden no escrita es que debes hacer un buen negocio en moneda dura para sobrevivir con cierto decoro al inminente instante en que pierdas tu trabajo por lo inútil de la labor. Entre las tropas sucede lo mismo pero para peor, hasta hace unos años había una rígida escala de rangos entre oficiales de carrera, suboficiales de carrera, tropa profesional y soldados donde como es normal los oficiales de carrera tenían puestos de comando altos, ese elemento fue aprovechado por el chavismo.

Cuando el gobierno se ve cercado por primera vez por la opinión pública y cuestionado seriamente por muchos militares comienza a buscar una opción que les gane adeptos instantáneos , ahí se les ocurre eliminar mucho de la brecha entre los diferentes rangos , de un plumazo eliminan los suboficiales de carrera para elevarlos a rangos superiores por su tiempo de servicio, así en una noche cualquier sargento técnico se despertó siendo capitán y toda la cadena de rangos inferiores fue ascendida sin preparación alguna , mientras los de carrera hasta la noche anterior tenían no solo cinco años de preparación básica pues eran licenciados (los sargentos solo 3) además un curso obligatorio de asenso por cada rango que obtenían que sumaba en muchos casos el equivalente a un doctorado con cuando menos una maestría , estos fueron equiparados con los humildes sargentos que así vieron coronar el sueño de ser un todo poderoso oficial sin matarse mucho, gracias al mágico-galáctico-eterno-máximo líder/comandante . Devoción instantánea por un amplísimo grupo de oficiales de la fuerza armada que ahora pelearan con uñas y dientes ya no por la revolución si no para no perder el estatus que ahora tienen, eso de ascender al olimpo del generalato sin estudiar más que las mil maneras de servir de manera incondicional a los jerarcas revolucionarios lo que de paso les deja pingues ganancias, he ahí una de las razones para que la fuerza armada jamás se subleve, además ahora son generales aquellos que si acaso soñaban un retiro con su pensión de suboficial.

En las áreas no oficiales también se usa la política del resentimiento para mantener el régimen, hay toda una estructura que parte de la criminalidad organizada en función de apoyar el control social, así desde las cárceles y apoyados por todo el estamento policial/ministerial/gubernamental hay una gigantesca empresa criminal protegida por el estado, ellos impulsan de manera bastante hipócrita un discurso de protección social para proteger criminales, por ejemplo, las zonas de paz no son más que ghetos donde los cuerpos de seguridad no pueden entrar dejando a los criminales actuar como les provoque, eso sí, todos son revolucionarios dispuestos a defender la revolución cuando les provoque en contra de las “elites” que no les permiten ser felices con sus fechorías, así apadrinan el tráfico de todo siempre y cuando presten servicios a la revolución y compartan ganancias con quien se los solicite que para eso tienen el control absoluto de tribunales, policías, aduanas, medios de comunicación , todos con el poder de sepultar a quien levante la voz , para el que no le guste la cosa están las leyes que los amigos tienen toda la colaboración posible, el resentimiento da para mucho.

En un país donde convirtieron la miseria en aparente virtud y la vileza en una forma de ser exitoso, pero el estudio, la preparación como fórmula de avance socio económico son mal vistos y hasta despreciados, forman el abono perfecto para que los tiranos se eternicen ya que los malos jamás dejarán de lado sus costumbres , más aun si les permiten tener algo de poder sobre los miserables que dicen defender.

José Ramón Briceño 2019

 La política del resentimiento revolucionario en Venezuela