Casas que crecen contigo

Casas que crecen contigo

El ser humano ha cambiado su forma de comportamiento con el paso del tiempo. Lo mismo sucede con la vivienda y las zonas donde ha residido, por ejemplo, al inicio de nuestra historia nuestros antepasados eran nómadas y vivían en tiendas movibles realizadas con barro y pieles. Poco después y gracias a la agricultura la vivienda se transformó en residencias de piedra, barro o teja (en función de los materiales y la zona).

Estas viviendas fueron evolucionando y cambiando con el paso del tiempo hasta llegar a las actuales ciudades y casas. Precisamente, las ciudades son el principal núcleo de población de nuestra época. La gente ha pasado del campo a las ciudades, y el aspecto urbano ha cambiado en función de estas nuevas viviendas. Sin embargo, parece que hoy en día hay una vuelta a los orígenes y no todo el mundo desea vivir en una ciudad, en sus rascacielos o en edificios abarrotadas de oficinas y con poco espacio.

Gracias a las necesidades de este público se ha desarrollado esta nueva concepción de casa, la vivienda evolutiva que se adapta a nuestras necesidades. Mucha gente no tiene hijos, está soltera, vive en pareja o sencillamente quiere vivir de una forma diferente. Todos ellos ti