José Maria Gallardo en Estudiantes y Universitarios, Profesores y educadores Free Lance Asesor Técnico • Especialista en Higiene, Seguridad y Ergonomía 4/12/2018 · 4 min de lectura · +900

Práctica y reconocimiento del rol docente. Vocación versus Profesión.

Muchas veces decimos que el docente trabaja por la vocación y que debe ser Profesional en lo que hace. Tomando ese axioma popular intenté indagar al respecto y en mi búsqueda recorriendo distintos archivos, encontré un artículo publicado en La Nación el 20 de abril de 2014 por Fabiana Sherer.

En ese artículo Fabiana recurrió a la exposición de los entrevistados para conformar su mirada periodística; de allí surgieron datos e informaciones que organizaré en subtítulos de la temática en cuestión y que me es propicio desarrollar, comparando con autores que reconocen la temática.

¿Existe la noción y el sentido del trabajo docente?

La autora del artículo expone que el aspecto más valorado por los docentes (según un estudio de Cimientos) es “el compromiso que excede a la transmisión de contenidos”; además hace público el pensamiento del futuro docente, llamado Tomás Kassimatis, cuando él mismo, refiriéndose a la docencia, dice: “…es una vocación que va más allá de cualquier contexto social”.

Por ello se puede inferir, desde el texto analizado, que según la autora existe en el docente una noción y un sentido de compromiso con la vocación.

Alliaud y Vezub, en el “El oficio de enseñar…” y, en consonancia con el Texto analizado, citan a Sennet desde la frase: “Esto implica comprometerse con lo que se hace y finalmente ser capaz de conjugar el pensamiento con la acción”

Fabiana Sherer muestra, mediante sus diversos entrevistados, el sentido del trabajo docente como una fuente de valores orientativos hacia una “formación más humana”; o como herramienta para mejorar la vida de “quien se acerque”.

El trabajo docente como trabajo colectivo ¿Es una realidad?

En el citado artículo de La Nación los docentes de la entrevista mantienen cierta idea de participación basada en valores de compromiso social, solidaridad y justicia, sin embargo, el pensamiento del trabajo colectivo queda poco establecido.

No se da a conocer una toma de posición profunda, sino que más bien surge tácitamente la idea de que los cambios sucedidos en la sociedad y las políticas del Estado que atraviesa la escuela, se están enfrentando desde lo fragmentario. “El docente solo, contra el mundo”

“Solemos transformarnos en psicólogos, asistentes sociales, en orejas dispuestas a dar consejos en situaciones que muchas veces nos exceden” (Adriana Napque – Entrevista con Fabiana Sherer - La Nación 20/4/2014)

En el artículo se infiere, al menos, que el fuerte mandato vocacional del docente lo obliga a naturalizar el trabajo individual y fragmentario, y que la falta de apoyo estatal, como los condicionamientos externos, inducen a trabajar solamente de manera aislada.

Está claro que la escuela no fue pensada ni organizada desde la concepción del trabajo colectivo, pero estos docentes son mostrados como atravesados por la carga extra que el Estado y la sociedad le imponen y refuerza la idea de que el trabajo individual es lo único que les queda.

La autora recurre a Tanti Fanfani para mostrar al Estado (Principalmente en América Latina) y la demanda social descargando su peso sobre el sistema educativo; y enfatiza, citando los dichos de la docente Laura Lamas, que el docente dejó la enseñanza en segundo plano para cubrir necesidades de índole social, económica y sociocultural.

Muestra además la necesidad de crear voluntad y compromiso de los colectivos docentes, como también de educar el concepto ciudadano, con respecto al rol docente; también invoca la necesidad de que el Estado provea soluciones de fondo en proyectos colaborativos, solidarios y generadores de espacios participativos.

¿Dónde está el profesionalismo docente?

Juan Carlos Tedesco y Tanti Fanfani en la Conferencia Regional de Brasilia (Julio 2002) en la ponencia “nuevos docentes y nuevos alumnos”, enfatizan que el modelo de maestro-trabajador está arraigado en el colectivo imaginario de los docentes argentinos.

La nota de Fabiana Sherer, también nos orienta a pensar que las demandas sociales han incidido en transformar las necesidades educativas y que es necesario profesionalizarse en pos de proveer, con pasión, herramientas útiles y adaptadas a las nuevas situaciones.

Pero conviene citar una frase de Faustino Larrosa para comprender que este es un fenómeno global y no tan centrado en América Latina, ya que dicha afirmación corresponde a un documento producido en el ámbito educativo europeo.

“…enseñar es una profesión, aunque el peso de la tradición sigue estando presente…” (Vocación docente versus profesión docente en las organizaciones educativas. - Faustino Larrosa Martínez - Diciembre 2009)

Los conflictos de intereses puestos en juego en relación a la idea

de profesionalización y vocación

Al problematizar la idea de profesionalización - vocación, ligada al texto que se analiza, es lógico e importante no abstraerlo de investigaciones que puedan complementar la verdadera complejidad de este conflicto, donde: Trabajo, profesionalización y vocación aparecen discordantes.

Alejandra Birgin comenta:

“… se están construyendo nuevas clasificaciones. Con ellas se rompen viejos esquemas clasificatorios de la escuela republicana y se producen nuevos sujetos, nuevos límites y nuevos saberes” (La ciudadanía negada. Políticas de Exclusión en la educación y el trabajo”. (Alejandra Birgin - Diciembre 2000)

Tedesco y Fanfani indican que:

“…la lucha por la definición dominante del oficio, todavía supone combinaciones variables de estos tres elementos: vocación-apostolado, trabajo asalariado y profesionalidad” (Nuevos docentes, nuevos alumnos- Tedesco- Fanfani Junio 2002)

Alliau y Verzub precisan que:

“…a la vocación como rasgo y modelo fundante del oficio docente, le siguieron luego los discursos profesionalizantes y tecnocráticos, resistidos a la vez por la imagen del docente trabajador y militante, revindicada por las organizaciones gremiales docentes” (El oficio de enseñar sobre el quehacer, el saber y el sentir de los docentes argentinos - Andrea Alliaud y Lea Vezub Diciembre 2012)

Faustino Larrosa, desde la realidad europea expresa:

“Las reformas educativas, que pretenden recoger las aspiraciones de la sociedad, demandan nuevos fines, metodologías avanzadas, actualización en los nuevos conocimientos y herramientas que obligan a un reciclaje permanente para adaptarse a las nuevas exigencias trastocando el equilibrio docente”. (Vocación docente versus profesión docente en las organizaciones educativas- Faustino Larrosa Martínez - Diciembre 2009)

Con respecto a los intereses entre profesionalización y vocación, la autora del artículo periodístico analizado, refleja en alguna medida lo que los investigadores y expositores citados anteriormente, desarrollaron con más profundidad.

Fabiana Sherer intenta mostrar una realidad donde no se encuentra el equilibrio entre la idea de profesión impuesta por intereses considerados impropios a los docentes o entre la idea de vocación del reclamante colectivo imaginario.

Concluyo:

Según el tema analizado, es axiomático que se está transitando un tiempo de quiebre globalizante, con demandas de cambios profundos en la órbita educativa; donde existe la necesidad de que el Colectivo Docente, más la Sociedad y el Estado asuman roles trascendentes, comprometidos en la concreción de un desarrollo del trabajo y rol docente, donde ocurra un equilibrio consiente entre trabajo, profesión y vocación; sino estaremos dando vueltas como el perro que se muerde la cola, sin solucionar los problemas de fondo.

Como corolario cabe citar nuevamente a Larrosa Matínez, cuando concluye:

“Las condiciones del ejercicio profesional docente, para obtener plena satisfacción serían:

Vocación: (Inclinación natural para dedicarse a la actividad profesional de enseñar con entusiasmo, compromiso y confianza en el poder de la educación, dedicación especial y de servicio a los demás).

Competencia: (Formación profesional, científica y técnica adecuada que lo haga competente en todo momento en el ejercicio de la profesión)

Actitud (De apertura, servicio a la comunidad y trabajo en equipos flexibles).

Dedicación (suficiente a la profesión, procurando tener cualificados sus saberes).

Conocimiento de los deberes y derechos éticos: (Que pueda asumir con compromiso moral y exigir a los demás).”

(Extraido de: Vocación docente versus profesión docente en las organizaciones educativas.- Faustino Larrosa Martínez - Diciembre 2009)

“Ser docente Hoy” (Fabiana Sherer - La Nación Abril 2014)

“Nuevos docentes, nuevos alumnos” (Tedesco- Fanfani Junio 2002)

“El oficio de enseñar sobre el quehacer, el saber y el sentir de los docentes argentinos” (Andrea Alliaud y Lea Vezub Diciembre 2012)

“Vocación docente versus profesión docente en las organizaciones educativas”.- (Faustino Larrosa Martínez - Diciembre 2009)

“La ciudadanía negada. Políticas de Exclusión en la educación y el trabajo”. (Alejandra Birgin - Diciembre 2000)

Práctica y reconocimiento del rol docente. Vocación versus Profesión.