José Ramón 🐝 López en Emprendedores y Empresarios, beBee en Español, Derecho / Abogados Global Brand Ambassador beBee • Freelance 10/10/2016 · 3 min de lectura · 1,3K

Cómo debe ser un buen administrador de fincas

Cómo debe ser un buen administrador de fincas

Administradores de fincas hay muchos y, por supuesto, no todos son iguales ni ofrecen lo mismo a las comunidades de propietarios.

En este sentido no hay que dejarse engañar por las apariencias y debemos tener bien claro qué debemos esperar de los administradores de fincas que sean buenos profesionales.

Primero de todo, me gustaría resaltar la alta importancia que tiene el hecho de una buena gestión en la administración de la propiedad.Nuestro inmueble y la comunidad en la que se haya puede ganar o perder valor dependiendo de la gestión realizada por el administrador de la finca.

Mantener las instalaciones en óptimas condiciones y llevar a cabo las reformas necesarias en su momento oportuno, ahorrará sobrecostes financieros a los propietarios y añadirá valor a la finca. Y, claro, una mala gestión en este sentido nos reportará todo lo contrario.

Dicho esto entramos en materia y nos vamos a centrar en algunos aspectos de vital importancia que debe ofrecerte un buen administrador de fincas.

Lo cierto es que podemos pedir muchas cosas, pero lo importante, lo que marcará de verdad la diferencia son los siguientes puntos:


Debe estar colegiado

El indicio más claro y definitivo de profesionalidad en un administrador de fincas es que esté colegiado, es decir, adherido a un colegio profesional de administradores de fincas.

Un colegio de Administración de Fincas vela por la excelencia y la ética profesional dentro de sus colegiados. El hecho de que un administrador de fincas esté colegiado implica que debe regirse por un código deontológico muy concreto y que es, sin duda, una garantía de profesionalidad.


Debe formarse de forma continuada

Los administradores, al igual que el resto de profesionales cualificados, deben mantenerse al corriente de las nuevas prácticas y tendencias del sector para poder ofrecer el mejor servicio a sus clientes.

Las actividades del Administrador de fincas exigen cada vez más rigor, profesionalidad y amplios conocimientos en áreas tan variopintas como el derecho, la fiscalidad, los seguros, la economía, la contabilidad, las técnicas de construcción, la sociología, los mecanismos de financiación, la informática, el urbanismo, la distribución territorial, etc.

En ocasiones pueden haber subvenciones y ayudas de las administraciones que queden sin usar por su desconocimiento y que podrían colaborar en la mejora y actualización de los inmuebles.

Para ello el administrador de fincas que sea buen profesional tiene la necesidad de recibir una formación continuad