Juan Madueño Criado in Emprendedores y Empresarios, Oficios y profesiones, Negocios y Empresa Orientador profesional para la inserción May 30, 2017 · 3 min read · +800

El concepto y los pilares del Derecho.

En este artículo, vamos a tratar de explicar la importancia de conocer el Derecho, al menos de forma general, y sobre todo, tomar conciencia de las implicaciones sociales del mismo, que en la sociedad actual, está presente en todos o casi todos los ámbitos de la vida. Trataremos aspectos de doctrina del derecho, vinculándolos a su plasmación práctica en leyes vigentes, diferenciando entre derecho objetivo y subjetivo, y abordando de una manera general, la conceptualización de Derecho, así como los tres pilares doctrinarios sobre los que se asienta, como son la justicia, la seguridad, y el bien común.

1. La importancia de la ley según el Código Civil.

Según el artículo 6 del Código Civil español, que sigue la senda de casi todos los códigos civiles del mundo, “la ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento”. Debemos tener en cuenta, que hasta la actividad doméstica más simple, como comprar una barra de pan, o tomarse un refresco en un bar, está regulada por el código jurídico vigente en nuestro país: así, cuando compramos la barra de pan, el tendero nos la ofrece, a cambio de dinero, que es un constructo jurídico-económico para regular el intercambio de bienes en una sociedad de mercado; asimismo, tanto nosotros, como consumidores, como el tendero, como comerciante, adquirimos una serie de obligaciones, que no terminan en el simple hecho del intercambio (léase derechos del consumidor, por ejemplo).

2. Derecho objetivo y derecho subjetivo.

A la concreta regulación de cada acto por la sociedad organizada, es a lo que llamamos Derecho Objetivo, que definiremos, atendiendo a la doctrina jurídica más solvente, como “el conjunto de normas que ordenan o prohíben hacer algo o llevar a cabo una determinada conducta”. Se trata de una definición simple, que por su operatividad y valor explicativo, presentamos como pórtico al resto del desarrollo del tema.

Esta definición globalizante, deja de lado el aspecto más importante del derecho: es decir, su facultad de operar como instrumento del individuo, ante la sociedad y otros individuos. Se trata de un mecanismo que regula, para su mejor conocimiento y tratamiento justo y equitativo, distintos aspectos de las relaciones sociales. Así, las leyes determinan el proceso de adquisición de una propiedad, las normas a seguir para usar una cosa, el procedimiento a seguir para conseguir un fin propuesto (léase montar una empresa o elaborar un testamento, por ejemplo).

A lo citado en el párrafo anterior se le conoce como Derecho Subjetivo, incardinado en los agentes sociales, ya sean personas jurídicas o físicas, en su relación con el medio y los objetos y mecanismos que determinan su vida. Por tanto, como derecho subjetivo, estamos hablando de una capacidad de actuar, en función de las determinaciones del medio, del ser humano, como elemento facultativo de su relación con aquél.

3. El concepto de Derecho: tradición y modernidad.

Trataremos popularmente el concepto de derecho, que derivaremos de la combinación entre los dos aspectos ya tratados, como: “el conjunto de leyes, preceptos y reglas a que están sometidos los individuos en su vida social”. Vemos como de nuevo, incidimos en la capacidad socializadora y socializante del derecho, y de sus manifestaciones concretas, como las leyes, en su concreción globalizadora y holística. Dichas manifestaciones serán tratadas en su particularidad y especificidad, en futuros artículos de este blog.

Como deberíamos saber, pues es un hecho relevante en la conceptualización de nuestras sociedades actuales, la doctrina jurídica de la mayoría de países del mundo, se deriva de la tradición jurídica de la Roma Clásica. Por ello, para incardinar históricamente nuestra explicación sobre las implicaciones prácticas del derecho, afirmamos, que para el jurista latino-romano, el derecho se define como “ars boni et aequi” (es decir, tirando de la consuetudinaria poetización romana, “derecho es el arte de lo bueno y de lo justo”). Dicha definición nos ofrece una caracterización imbricada en el sentir popular, que ve el accionar y legislar jurídicos, como sinónimos de justicia.

En una definición más contemporánea, “Derecho es el conjunto estructurado y sistemático de normas que rigen de modo general la conducta externa del sujeto en sus relaciones con los demás imponiéndose su cumplimiento de modo coactivo”. Inferimos pues, que el derecho se basa en la praxis social, nunca en aspectos éticos o morales, que no son visibles ni controlables, y como tal conducta visible, se puede vislumbrar su adecuación a la norma, y por tanto, imponer, en su caso, la coacción necesaria para lograr su cumplimiento efectivo.

Desde el nacimiento de los primeros estados, aún cuando la ley y códigos jurídicos no estaban escritos, era dicho ente el que se encargaba de crear la ley, así como de de aplicarla e imponerla, incluso por la fuerza, violentamente, haciendo uso de su poder sancionador, que le otorga la complicidad de la sociedad para con su legitimidad histórico-política. Esta legitimidad se basa en la creencia, de que el Derecho Estatal, se basa en “la justicia, la seguridad y el bien común”, afectando dichos preceptos a diferentes aspectos de la vida social, clasificados en honor a su ámbito de influencia, como axiomas ambivalentes: derecho público/derecho privado, derecho natural/derecho positivo, etc.

4. Los pilares del derecho: la justicia, la seguridad y el bien común.

Los tres pilares del Derecho, los definimos sintéticamente a continuación:

- Justicia: es “dar a cada uno lo suyo, respetando la posesión y el disfrute de lo que le pertenece”. Este concepto adquiere relevancia cuando el bien a considerar es de uso o disfrute colectivo.

- Seguridad: se trata del “acatamiento de las normas debidamente publicadas, con respeto al orden jerárquico de las mismas, y a los derechos adquiridos”. Su especificidad subyace en la interrelación y conexión del edificio jurídico, y su aplicación holística y general a cada caso concreto.

- Bien común: entendido como “el conjunto de bienes materiales y morales que coordinan la acción de los individuos reunidos en sociedad”.

Por tanto, y atendiendo a lo expuesto, al acercarnos a un hecho o acto jurídico, debemos adentrarnos en la especificidad jurídica del negocio o actuación estudiados, para determinar la relación jurídica entre dicho acto y los actores que se debaten en su entorno: así es posible, atendiendo a la naturaleza del hecho, abordar las posibles soluciones, válidas y viables, dentro del ordenamiento jurídico en su conjunto.

En conclusión, todo ciudadano debe ser consciente de la influencia que el devenir legislativo tiene en su vida diaria, más aún cuando se dedique al ámbito del comercio, la producción de bienes, o la prestación de servicios. En estos casos, las reglas son más estrictas, e implican normas concretas de organización y funcionamiento, registradas en códigos específicos, como el Código Mercantil, o las diferentes regulaciones de las relaciones laborales.

Os dejamos un vídeo que profundiza en el contenido del artículo, sobre los principios generales del derecho:

El concepto y los pilares del Derecho.









Juan Madueño Criado Mar 5, 2018 · #2

#1 Vayamos por partes: yo siempre he querido ser profesor, desde que tengo uso de razón.

Además, y como presuponías en el mensaje, me gusta estudiar: tanto es así, que mi ocio principal y más placentero, es la lectura.

La oposición me está resultando motivadora, el trabajo diario y la planificación personal me están haciendo sentir vivo, cosa que buscando empleo no me ocurría: existe un punto de objetividad en este proceso, que me da seguridad.

Funcionario o no, quiero enseñar, y la opción de opositar es la más asequible para mi en estos momentos.

Una vez lo consiga, ten por seguro que seguiré formándome, e innovando en el aula (¡que no está prohibido!).

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Deduzco que, por lo que cuentas, estás preparando una oposición. Y yo me pregunto... ¿quien puede querer ser funcionarios en nuestros días? ¿qué atractivo tiene ser funcionario? Entiendo que como profesor, que es lo que puede parecer que persigues, puedes ser contratado como tal para la enseñanza privada. Y aún tengo otra pregunta... ¿Porqué querer pertenecer al sistema educativo actual? ¿Qué libertad tiene el profesor que ha de impartir un plan determinado sin tener en cuenta si comulga con el sistema educativo actual?
No quiero que se me malinterprete, @Juan Madueño Criado, todas las opciones son posibles, y muy respetables, y ser funcionario también.
Dado que conoces bien todo esto que menciono, me gustaría conocer tu parecer. ¿qué tal un Producer con las razones para ser funcionario?
¿Y las otras formas de enseñar, que no son las tradicionales? Ya sabes, Waldorf, Motesori... que son las más populares, pero existen más.
Ahí lo dejo.

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