Juana Pizarro Villar in Juana Pizarro Villar Operaria • Breden Master S.A. Apr 21, 2019 · 2 min read · ~10

Experiencia y colaboración: tendencias en recursos humanos

La tercerización, la homogeneidad de los altos niveles jerárquicos y el hermetismo son factores que impiden lograr una experiencia satisfactoria y una adecuada colaboración en las organizaciones.

Es interesante observar que una de las tendencias más relevantes en la gestión de recursos humanos es people first, es decir, que las personas son lo primero para la compañía. Esta tendencia se puede entender desde dos vertientes, la experiencia y la colaboración.

Por experiencia me refiero a qué sensaciones, estado de ánimo, tipo de relaciones y grado de comodidad puede sentir una persona en su trabajo; y por colaboración, me refiero al nivel de competitividad, grado de solidaridad tanto para ofrecer como de solicitar ayuda y concatenación de tareas que requieren diferentes competencias.

_Duarte JonathanResulta clave entender por qué estos dos elementos son tendencia hoy. La experiencia está tomando relevancia por varios motivos, cuando una persona tiene cotidianamente la sensación de seguridad, de valorización, de autonomía y posibilidad de desarrollo, tendrá un mejor desempeño y más identificación con la compañía.

Si tomamos solo el primer elemento, la seguridad, vemos que en nuestro país la permanencia media de las personas en sus puestos de trabajo es baja, con una media de 38 meses en asalariados, en comparación con los 136 meses de Portugal; así mismo, el tipo de contrato que se genera, donde prima el contrato a plazo fijo con un 48% como principal motivo de cambio de empleo. Lo anterior se puede interpretar como una debilidad, ya que si los colaboradores mantienen vínculos contractuales frágiles, el tipo de experiencia que se generará con la organización será efímera, con bajo compromiso institucional, bajos niveles de excelencia y escasa conformación de equipos altamente eficientes.

La tercerización va en contra de la generación de valor por medio de capital humano avanzado y, por ende, a largo plazo la organización pierde competitividad por no poder desarrollar una posición de liderazgo sustentada en sus colaboradores.

Tercerización

Así mismo, la tercerización de servicios, que puede entenderse como una estrategia de optimización de recursos que permite contar con estructuras más dinámicas y mejor adaptación a las oscilaciones del mercado, tiene una contracara: la mala calidad de la experiencia que tienen los colaboradores.

Estas empresas prestadoras de servicios suelen ser frágiles, con insuficientes políticas de recursos humanos, que contrastan fuertemente con las que gozan los colaboradores de organizaciones de mayor envergadura. De esta manera, la tercerización va en contra de la generación de valor por medio de capital humano avanzado y, por ende, a largo plazo la organización pierde competitividad por no poder desarrollar una posición de liderazgo sustentada en sus colaboradores.

El segundo elemento, la colaboración, puede verse afectada por un par de factores muy presentes en nuestras organizaciones. Uno de ellos es la homogeneidad de los orígenes de las altas jerarquías, es decir, un importante número de personas que ocupan altos cargos tienen orígenes socio-culturales similares, estudiaron en ciertos colegios y universidades específicas.

En la diferencia pueden emerger canales de colaboración si se consiguen pautas interaccionales que se centren en el desarrollo de metas y objetivos comunes y consensuados, que recojan las ideas y opiniones de todos los colaboradores.

Esta homogeneidad da como resultado, el segundo factor que es el hermetismo entre los diferentes niveles jerárquicos de una organización, que puede llevar a conflictos difíciles de sobrellevar, por ejemplo, las negociaciones colectivas y la posibilidad de huelga. Estos dos factores atentan contra el desarrollo de una política de colaboración genuina.

Colaboración

Una genuina colaboración surge desde la diferencia. Esta diferencia puede estar dada por múltiples elementos como la etnia, el origen socioeconómico, nacionalidad, género, edad, etc. Es decir, una fortaleza de una organización es contar con colaboradores diferentes. En esta diferencia pueden emerger canales de colaboración si se consiguen pautas interaccionales que se centren en el desarrollo de metas y objetivos comunes y consensuados, que recojan las ideas y opiniones de todos los colaboradores. Cuando se avanza en modelos bottom-up la implementación de cambio es fluida, con menores niveles de resistencia, lo que redunda en menores tiempos de implementación, mayor retroalimentación y posibilidad de ajuste.

En síntesis, en el mundo la principal tendencia en recursos humanos es people first, la cual tiene como principales elementos la experiencia en el lugar de trabajo y la colaboración. Esta tendencia puede llevar a las organizaciones a mayores niveles de competitividad y posicionamiento en el mercado. En nuestro país tenemos grandes desafíos al respecto. La fragilidad laboral y el hermetismo entre los niveles jerárquicos son elemento que atentan contra esta tendencia. Estos dos factores pueden ser modificados si las organizaciones de verdad se toman en serio la gestión de recursos humanos y ven la sobrevida de la organización en el largo plazo.

Referencia en Diario Concepción el 18 de Marzo de 2019