Congelado

Congelado

Un año antes de terminar la guerra, en la Navidad del ‘44, mandaron a nuestro padre a que lo pasara unos días con sus tíos para que no pudiera ver los preparativos de la fiesta ni los regalos. Tenía 6 años.

Por fortuna vivían en un “Bauernhof”, una masía, una pequeña estancia en una zona relativamente tranquila en el centro de la Alemania Nazi, con lo cual estuvieron bastante protegidos de muchos de los horrores que acontecieron entonces. Fueron caminando pero nunca llegaron a destino porque de la nada surgieron un montón de aviones americanos y les empezaron a disparar a lo bestia. Por suerte cerca había refugios que construyó su padre y allí se ocultaron.

Le acompañaba su hermana mayor Inge, quien no se lo pensó mucho, puso del revés su abrigo que tenía el interior blanco y así poder camuflarse en la nieve, porque enseguida salió corriendo hacia un monte cercano donde estaba el resto de la familia para dar aviso y para que pasaran a buscar al niño. Pero primero tenía que dar un amplio rodeo bordeando el aeropuerto trucho fantasma con aviones de madera que quedaba de camino y que entonces era muy bombardeado. Al pequeño Rüdiger Alexander lo recogieron 6 horas más tarde. Tenía en sus pantalones el pis congelado. 


¡Si querés envianos tu historia a Creando Experiencias!


Nombre del autor:  Rafael y Adrián Buding /// Fecha y lugar de la publicación: Año 1944 Alemania, Bauernhof.  /// Categoría: Anécdotas.