Creando Experiencias in Lifestyle, Literatura, Historia Dec 10, 2020 · 1 min read · +100

El pecado de Marianela

El pecado de Marianela

Su nombre era Marianela y cursaba el tercer grado de la escuela más populosa del barrio San Vicente, el colegio Ángel Fausto Avalos. Italo Argentino, su abuelo, era tornero de oficio y tan argentino como su segundo nombre. La llamada “negrita candombera” porque aunque su corazón era de ella, le hubiera gustado que su única nieta mujer fuera rubia y de ojos celestes como sus otros dos nietos. El nono Italo de raigambre italiana, y de lenguaje poco cuidado la llevaba cada mañana a la escuela con su valija llena de útiles.

Con lagañas en los ojos Marianela lo miraba de reojo y su nono pelado por una vida vestida de overol le compraba en un rito silencioso la factura de la panadería de Don Ramón. En el aire, mezclado con el tufo de la curtiembre, se olfateaba la retirada sigilosa de los Falcon verdes y de los anónimos encapuchados. Marianela ajena a la oscura realidad argentina, bailaba feliz en el Teatro Comedia cuanta danza le enseñaran, aunque con sus ocho años no comprendía en su totalidad los discursos de los grandes ni el significado “verdadero” de algunas canciones patrias.

Pero la libertad de sus saltos de gacela perdieron un día un poco de vuelo. Esa mañana de otoño tres palabras viraron las dulces miradas en tajantes cuchillos que traspasaron su nuca y se fijaron como cemento a sus pupilas. “No es bautizada”, sentenció Loli, su mejor amiga, levantando con aire marcial el dedo índice hacia ella.

¿Cómo hizo finalmente Marianela para sanar su pecado y pertenecer a la comunidad religiosa? Seguí leyendo para descubrirlo: https://creandoexperiencias.com/blog/amor/el-pecado-de-marianela/