Creando Experiencias in Lifestyle, Viajes, Historia Dec 17, 2020 · 1 min read · +100

Jerusalem

Jerusalem

Desde el inicio de este viaje (a contramano de la vida, en el peor momento cambiario, tapado de trabajo y haciendo promesas más basadas en cierta providencia particular que en un cálculo real de mis posibilidades), supe y tuve que aceptar que toda la saga tenía bastante de peregrinación.

Arrancar por Italia, tratar de ver la Última Cena, Asis, el Vaticano, la Capilla Sixtina y llegar a Israel para arribar a una de las ciudades que por alguna razón, más se me grabaron en el deseo: la Vieja Jerusalem.

Cuesta bastante estacionar (como en todo el planeta) antes de penetrar las murallas de la Jerusalem antigua. Cinco años atrás, cuando vine por primera vez, todo fue deslumbramiento. Un guía uruguayo cuyos servicios nos habían regalado nuestros parientes locales, me mostró las marcas de bala en las murallas durante la Guerra de los Seis Días. En ese primer viaje atesoré cada dato histórico, cada marca de la guerra (desde el cuarto milenio antes de Cristo hasta nuestros días), con un fervor fanático.

Soy un tipo de una ignorancia respetable pero no puedo dejar de emocionarme y conmocionarme ante el testimonio de los siglos. Allí estaban los primeros ladrillos del Templo de Salomón y los últimos que pusieron los paracaidistas de la Guerra de los Seis Días. El patio donde se inmolaron los 50 ó 60 Rabinos (ahora no me acuerdo, cuando ni cómo), La tumba del Rey David (cuya escultura está desnudita en Florencia), la roca donde Mahoma se elevó a los cielos; el huerto donde lloró Jesús, el Monte de los Olivos, la puerta por la que entró a la ciudad, el local donde fue la última cena, la Vía Dolorosa, el Santo Sepulcro.

Hace 40 días, cinco años después de aquella vez primera, cuando los primeros bolicheros árabes me miraron a los ojos sentí que había pasado por allí el día anterior. Tal vez sea cierto, tal vez la presión de 6.000 años de historia hacen que un lustro sea apenas una noche dolorosa. Todo era igual, acaso más familiar, el único que había cambiado un poco era yo.

¿Qué sucedió al final en ese viaje tan exótico y esperado?¿Cuál fue el conflicto que se interpuso en su camino? Leé la historia completa para descubrirlo: https://creandoexperiencias.com/blog/viajes/jerusalem/