Liza Schnyder en Revista Cinéfila, Comunicación y Periodismo, Redactores Redactora de contenidos • Habitissimo 4/6/2018 · 2 min de lectura · +600

Sobre la muerte y el recuerdo

Sobre la muerte y el recuerdo

Recuerdo leer a Jean Paul Sarte mientras cursaba alguna materia universitaria de la carrera de Antropología. Recuerdo haber quedado fascinada con sus escritos:

"...la muerte es la continuación de mi vida sin mi"
Jean Paul Sarte en El ser y la nada.

Con aquella frase y sus ideas acerca de la nada después de la vida, transité mis días hasta que murió mi abuela hace casi dos años. Momento en que me encontré frente a frente con la muerte, por primera vez en mi vida. 

Recuerdo decirle a mi mejor amiga: "Nunca había sentido este dolor y es porque, por primera vez, la muerte me quita un ser querido".

¿Afortunada?

A partir de ese día, dediqué semanas y meses a buscar una explicación. Transité caminos por la religión, la física cuántica, la reencarnación, volví a Sartre y lo odié. Busqué por rincones el consuelo a esa pérdida inconmensurable. 

Hasta que arribé a COCO y cual cimbronazo de amor, resignificó la partida de mi abuela. 

Parece increíble que una película pueda generar o desencadenar significados y enlaces tan poderosos de nuestra propia existencia. Pues no lo es, a mi me ha pasado. 

Coco, es un film animado estadounidense producida por Pixar en el año 2017, inspirado en las festividades Mexicanas del Día de los Muertos. En él priman la música, los colores y los sueños.

Pero también la muerte, los legados familiares y el recuerdo. He aquí mi abuela y yo.

Solo muere quien se olvida

Tal vez el entramado más importante de la película sea la muerte y el recuerdo. En ella nuestros muertos viven en otra dimensión, siguen existiendo mientras se los recuerde. Si esto no sucede, se desvanecen para siempre. 

Es que en la cultura Mexicana, la muerte convive con la vida, los vivos conviven con los muertos, no sólo en las celebraciones pertinentes, sino también en el día a día recordando las vivencias e historias de quienes partieron.

"Solo muere lo que se olvida" frase que se escucha y cobra un sentido profundo al escuchar la pieza musical de la película denominada Recuerdame: 
"Recuerdame, hoy me tengo que ir, mi amor. 
Recuerdame, no llores, por favor.
Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás.
A solas yo te cantaré soñando en regresar.
Recuerdame, aunque tenga que emigrar.
Recuerdame, si mi guitarra oyes llorar.
Ella con su triste canto te acompañará, hasta que en mis brazos tú estés.
Recuerdame…"

Y recordar nos enlaza con los legados. 



La familia, tan importante para cualquier vida humana, se constituye como el pilar fundamental de la historia generacional y Coco, nombre de la bisabuela del personaje principal, refleja ese legado: la memoria como potencia creadora donde la muerte parece condenarnos a ya no poder hacer nada. 

Mi memoria

El matriarcado que, inconscientemente, instauró mi abuela en mi familia, el poder de su historia en mi vida, la transmisión de su sangre y pensamiento a mi subjetividad, serán por siempre los bastiones que unen su muerte con mi existencia. Cual alternativa a la tristeza de su partida, Coco me acerca a otra visión más esperanzadora.

Tal vez ha de ser un consuelo a mi pensamiento poco ortodoxo, pero ahora comprendo la vida y la muerte de mi abuela. Y la recuerdo, la mantengo viva a través de sus fotos y sobretodo resignificando todo lo que en ella, se refleja en mi. 

Si aún no tuvo el placer de disfrutar de esta obra maestra, aproveche para deleitarse. Seguramente usted también recuerde a los suyos cuando acabe la película. Porque la muerte física es inevitable pero la disolución en el olvido puede combatirse con el recuerdo.



Liza Schnyder 4/6/2018 · #2

#1 Gracias José!!! Me alegra:)

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Amiga @Liza Schnyder, desde el otro lado del océano lo hago Zumbarrrr!!!!

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