Luis Alberto Bandeira Machuca in Marketing y Producto, Marketing, Hostelería y Turismo Director creativo • NTG 7 d ago · 2 min read · +300

Güisqui "cara cartón".

Es mundialmente famoso.

Siempre se ha presentado en sociedad como una bebida distinguida. Desde los tiempos más remotos. “Ex illo tempore”; “ab urbe condita”, como dirían los clásicos. El elegante “striding man” (“hombre zancudo”) de la etiqueta se encarga de imprimirle su inconfundible carácter de nobleza.

Como ya habrá descubierto, escribo de JOHNNIE WALKER. Sin ser un “pure malt”, la etiqueta black de la marca, está considerada un blend (mezcla) de lujo que se destila y elabora con whiskies de diferentes puntos de Escocia que tienen un mínimo de 12 años de añejamiento.

Y, sin embargo, la presentación del producto abandonará su inconfundible botella de vidrio cuadrado que durante más de 2 siglos ha dejado traslucir el inmaculado color de tan espirituosa bebida. Va a presentarse con una nueva cara. ¡Sorpréndase: de cartón!

Ahora el objetivo de la marca está centrado en distinguirse a través de su “revolucionario” envase, diseñado y desarrollado en asociación con la empresa de capital riesgo PILOT LITE. La botella resultante intentará que perduren los símbolos, como mandan los cánones. Pero su fabricación no tiene nada que ver con todo aquello a lo que nos tenía acostumbrados. Muy bien acostumbrados, diría yo.

El envase de JOHNNIE será a partir de 2021 un conglomerado de pulpa de madera que cumplirá escrupulosamente con los estándares para alimentación y bebidas. Por supuesto, huelga decir que 100% libre de plástico y totalmente reciclable.

Aunque el vidrio es recuperable y reutilizable, no cabe duda de que en el procedimiento se gastan unas energías que consumen su proporción de CO2. Ahorrándose esos esfuerzos, gana el planeta.

Pero…, ¿ganará la presentación del producto de cara a los ojos de un consumidor para el que la botella de JOHNNY WALKER (como su güisqui) es un icono incombustible de toda la vida?

"Estamos orgullosos de ser los primeros en probar este packaging sostenible. Esta botella tiene potencial para ser verdaderamente revolucionaria", dijo Ewan Andrew, director del área de sostenibilidad de DIAGEO, compañía también responsable de otras marcas de gin, vodka y cerveza como TANQUERAY, SMIRNOFF y GUINNESS.

Según explicó, eligieron testar este innovador envase con JOHNNIE WALKER porque se trata de "una marca que a lo largo de sus 200 años de existencia ha sido pionera en innovación".

La calidad es la misma. Prometido por la firma. No lo dudamos, pues. Pero el ritual de servir el contenido no. Nada tiene que ver que un elixir mimado durante años sea vertido de una impecable y translúcida botella de vidrio con el hecho de ser servido de otra de cartón. No y mil veces no. Por mucho que el diseño conserve la elegancia y grandilocuencia propia de un vestido de la mismísima Coco Chanel.

Güisqui "cara cartón".

La verdad: cuesta imaginar un JOHNNIE WALKER etiqueta azul presentado de esta guisa. Tan aristocrático él, por ser proveedor oficial de la Casa Real Británica, distinguido con el sello de Windsor.

Frente al anuncio hecho por DIAGEO, las reacciones en las redes sociales no se han hecho esperar. Algunos entusiastas de la marca han celebrado la iniciativa; otros la han criticado con profusión: "no puedo tomar whisky en envase de líquido para frenos", fue la respuesta de una usuaria. "Por favor, díganme que esto será sólo una edición limitada, no hay manera de que tome JW en un envase así", comentó otro.

Al incondicional de una marca de toda la vida le costará acostumbrarse, si es que lo consigue. Por mucho que todo sea por el bien del medioambiente, la economía circular y bla, bla, bla...

Por definición y también -¿por qué no?- por prejuicios, el cartón es un continente poco poético y exageradamente mundano para un contenido tan elaborado. Nunca ha estado reservado a ninguna bebida de prestigio. Por afinidad se encuentra más próximo a la presentación de un bric de leche que al de un destilado con cariño y tiempo. Más aún, si se trata de un gran reserva.

Los envases reciclables de cartón son ampliamente aceptados para otras bebidas. Si los empieza a utilizar el segmento premium de los spirits, pueden llegar a ser los más vituperados por los consumidores tradicionales y habituales de las marcas.

Si la apuesta ha sido acertada o no, el tiempo lo dirá. Pero de que se trata de una decisión arriesgada, no cabe la menor duda. El nuevo diseño es visto como un compromiso ecológico para unos y un engendro inadmisible para otros. De ahí a tomar un JOHNNIE WALKER en vaso de cartón, como hacen en las películas americanas de “Jolibú” solo hay un paso.

Da la sensación de que el envase de un licor de esta categoría - güisqui, en español; whisky, en inglés; y uisce beatha (agua de vida) en su gaélico original, debería merecer otra consideración. ¡Blanco y en botella…: leche! ¡Negro y en cartón…: JOHNNIE WALKER! ¡Qué horror...!

...¿También qué error...?

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https://www.expansion.com/empresas/distribucion/2020/07/13/5f0c7a72e5fdea2e428b45e0.html

https://www.clarin.com/gourmet/whisky-johnnie-walker-vendera-botella-papel_0_TH_yOnAeQ.html

https://m2m.com.co/opinion/dos-centurias-de-johnnie-walker-datos-ocultos-de-la-marca/

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