Habla de mi, aunque sea mal...

A DOLCE & GABBANA una vez más la “hemos pillado con el carrito del helado”.

Sus sandalias “esclavas” vuelven a tirar del viejo y siempre efectivo truco de la publicidad: provocar, patear el andamio mental y dinamitar las conciencias. Se le da muy bien. Lo domina a la perfección, como nadie. La marca ya nos tiene acostumbrados a estas “salidas de tono”. Es su estrategia, su código de comunicación. “Nihil novum sub sole” (nada nuevo bajo el sol), que decían los romanos, ya que la cosa va de esclavas.

El exabrupto funciona así. En campañas anteriores D & G golpeaba sensibilidades con imágenes insinuantes y comprometidas de seudoviolaciones. Ahora las remueve con el nombre de su nueva colección de sandalias: “esclavas”. Distintos caminos, mismo objetivo. Luego, si el público se queja, se cambia el nombre y “aquí paz y después gloria”. Que es lo que ha hecho. Al fin y al cabo, el efecto deseado ya se ha producido.

Eso sí, estas esclavas son muy caras. Son esclavas “gran reserva”, como algunas marcas de vino. De lo mejor, o por lo menos, de lo más caro del mercado. En realidad el precio a pagar por ellas se aproxima a una fianza para comprar la libertad. Y la libertad, ya se sabe, cuesta: 2.200 o 2.395 $.

Claro que, tratándose de un nombre, aún habrá quien piense que es bastante apropiado. Que está perfectamente justificado. Que le viene como “anillo al dedo”. O mejor, como a “la horma del zapato”. Porque la verdad: hay que sentirse un poco gladiador; hay que luchar con todas las fuerzas y combatir hasta la extenuación para desembolsar esa cantidad por unas sandalias. Y salir victorioso sin morir en el intento.

¿Esclavas? Seguro. Por lo menos, de la moda.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

http://www.lavanguardia.com/de-moda/moda/20160304/40189439860/sandalias-esclavas-dolce-gabbana.html

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Habla de mi, aunque sea mal...