Luis Alberto Bandeira Machuca en Marketing y Producto, Moda y belleza, Moda Director creativo • NTG Hace 5 d · 1 min de lectura · 3,8K

Las sandalias que se pagan con tarjeta.

Pagarlas en metálico resulta algo difícil.

Hasta un poco chabacano. Sobre todo porque se trata de las sandalias más caras jamás confeccionadas. Un auténtico capricho para alguien asquerosamente rico. Su precio: 15 millones de dólares.

Decir que son exclusivas es poco. Son muy únicas; uniquísimas (ya lo sé: único carece de superlativo, me lo acabo de inventar; no existe, pero es que la ocasión lo justifica). Lo diré de otra forma: son lo más de lo más…

Es lo que tiene ser rico, caprichoso y poder permitirse el contratar en exclusiva el trabajo de un diseñador. Se paga. Con tarjeta de crédito VISA, MASTERCARD o AMERICAN EXPRESS. ¿Qué más da? Pero eso sí: de las de oro. De mucho oro. A estas alturas pagar en metálico es de pobres. De “quiero y no puedo”. A no ser que la intención sea evadir impuestos, está mal visto.

La diseñadora ha sido Debbie Wingham, en colaboración con el prestigioso artista Chris Campbell. El resultado ha sido éste: las sandalias más caras del mundo. Puede que no resulten preciosas, pero lo que tienen -seguro- son piedras preciosas. Y oro de 34 quilates.

Lo realmente llamativo de este calzado son los diamantes, tanto rosados como en tonos azules, que se combinan con otros tantos diamantes blancos de 3 quilates cada uno y mayor tamaño. A todas esas piedras preciosas hay que sumarles otros mil diamantes más ubicados en los bordes. El hilo que los cose (no sé si decir mejor los engarza) también es de 18 quilates.

Debbie Wingham fue asimismo la creadora del vestido más caro del mundo, valorado en la mi