Luis Alberto Bandeira Machuca en Comunicación y Periodismo, Profesores y educadores, Hostelería y Turismo Director creativo • NTG Hace 6 d · 2 min de lectura · 2,6K

Master en "alimentador de gatos callejeros".

Es un nuevo título.

No lo imparten en la Universidad, pero casi…Lo concede el Excmo. Ayuntamiento de Cádiz. Muy progresista, muy ecologista, muy avanzado él. Y, sobre todo, muy concienciado de que, por mucho que se trate de la ciudad más antigua de Occidente, sus gatos callejeros llevan una vida de perro. ¡Con perdón para los canes!

Pero esto se va a acabar. A partir de ahora los pobres felinos van a comer muy abundante y sobradamente bien. Porque quienes se harán cargo de sus cuidados son expertos, casi doctores… Gente con su carnet en regla y todo eso… Una documentación para la que, por lo menos, se supone que habrá que superar unas exigentes pruebas o exámenes…

Algo parecido como lo que ocurre con los requisitos para obtener el carné de manipulador de alimentos. Ya que hablamos (o, mejor, escribimos) de actividades similares. Los gatos sin dueño de Cádiz deben tener buena comida y estar sanos.

¿Hay gato encerrado en esta noticia? No. Se lo juro. Es la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.

Lo ha consensuado el Ayuntamiento en colaboración con las asociaciones de vecinos. No hay más que hablar. El tema no admite marcha atrás: los que creen que alimentar a los gatos callejeros es pan comido están muy equivocados. Nada más lejos de la realidad. Hay que estar debidamente autorizado, documentado y experimentado para acercar el plato a la numerosa colonia.

No es de extrañar. Ya se sabe que hoy hacen falta por lo menos dos carreras y 3 másteres para conseguir un trabajo precario con un sueldo “basura”. Como esa por la que deambulan en busca de algo que llevarse a la boca los pobres felinos de todas las ciudades que no tienen la suerte de estar recogidos y acogidos en el seno de una familia.

Los de “Cai” no iban a ser menos. Aquí tiene que aprender hasta el gato. Quien desee obtener una de las escasas 40 acreditaciones deberá reunir ciertos requisitos: ser mayor de edad (ningún niño puede quitar el hambre a un gato famélico), no haber sido sancionado por infracción administrativa a la normativa sobre protección y tenencia de animales (el gato tiene derecho a saberlo) y vivir en la ciudad (con certificado de empadronamiento).

Si usted es foráneo, ni se le ocurra. Y si es turista, puede comer todo el “pescaíto frito” y marisco que quiera. Pero aléjese de la t