EL CAOS

https://youtu.be/wxIb0DebREI

No se puede ordenar el caos cuando la vida es un castillo de naipes con paredes de cartón y con que el viento libre y sin orden ese que desafía y se ríe de las predicciones de los meteorólogos sople en imprevisible dirección y derribe una carta todo el conjunto que forma la estructura se va abajo, y suavemente se desmorona. Ahora toca con mucha paciencia volverlo a levantar. Es el engañoso juego de la vida, con que los dioses nos entretienen. Ni tan siquiera, al final, nuestras familiares y engañosas palabras... el cansancio, el descubrimiento del engaño, nuestro agotamiento, pondrá el punto y final.

Esta semana Ángel ha ayudado a morir a su mujer, María José, que padecía esclerosis múltiple. Lo grabó en vídeo y después confesó su colaboración en una llamada a la policía. Probablemente hizo ambas cosas como estrategia de defensa, para rebajar su condena, pero lo cierto es que esta iniciativa ha reabierto, en plena campaña electoral, el debate sobre la regulación de la eutanasia. Del ejemplo concreto se quiere extraer una conclusión general. La opinión pública culpa al Estado de empujar a Ángel a cometer un delito, y según las encuestas, la mayoría de españoles quiere que los políticos den pasos a favor de legalizar la eutanasia. Ángel, dicen, ha cometido el mayor acto de amor y no se puede permitir que vaya a prisión.

Conclusión: como siempre, sí que vamos atrasados. A estas alturas todavía pidiendo a los dioses que nos dejen (o nos permitan) poder morir en paz.