FIDELIO

El comisario José Manuel Villarejo es la antítesis del hombre locuaz, simpático y con carisma como el teniente de la serie "Colombo", que desde el primer momento que le vemos aparecer en pantalla nos cae simpático a todos. Este, sin embargo, nos cae antipático. Apodado por mí cariñosamente 'el mantero' porque si tira de la manta pone en peligro el tinglado, o sea el chiringuito, también llamada la intocable estructura del Estado, ha comenzado a largar sin prisas y sin atropellarse, pero atropellando a todo aquel que se le cruzó en su tortuoso camino. La exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal y su marido, Ignacio López del Hierro, propusieron al comisario José Manuel Villarejo que hiciera "trabajos puntuales" para ellos, cuestión que el policía aceptó a cambio de que le garantizaran "discreción" y "pagos". El policía, quien insiste en la discreción como algo "fundamental" para ejecutar los encargos, recibe una respuesta afirmativa por parte de De Cospedal: "No te preocupes por eso, ni te preocupes", le responde la exdirigente del PP. Asimismo, Villarejo explica que ha tenido relación con políticos para temas muy delicados, como con el considerado como el padre político de José María Aznar, Félix Pastor Ridruejo.

Cambiando de tema, ¿recuerdan mi artículo "Fidelio: el terror", que quizá algunos interpretaron como una excentricidad (banal mía) con el único objetivo de llamar la atención? Hallados en un edificio del Vaticano restos humanos que podrían pertenecer a una joven desaparecida en 1983. La prensa italiana apunta la posibilidad de que los huesos encontrados en un local anexo a la Nunciatura sean de Emanuela Orlandi, un caso que mantiene en vilo al país desde hace 35 años. La desaparición de la hija de un funcionario vaticano ha dado pie a muchas teorías e hipótesis, que nunca se han podido confirmar. Una de ellas, es que Emanuela fue víctima de una red de abusos sexuales y que las más altas instancias vaticanas saben la verdad.