GRAMOLA PARK

https://youtu.be/T2v3uWFn1wQ

(Ser creyente es vivir en la mayor de las oscuridades (de sacristía), la de la negra ignorancia generalmente envidiosa y cainita, de arpía)

Anda que no era antes en el pasado la vida aburrida e insípida sin móvil con uasap, para poder enviar por el chat un selfie dedicado a la chai. Tal que: "¿Te vienes hoy a bailar a la disco relaxing gramola park?. Vamos, que la peña andaba tan aburrida y desquiciada apalancada por las esquinas espantando moscas que muchos, la gran mayoría, sin saber qué hacer o en qué emplear tanto tiempo libre llevaban una vida cotidiana tan rutinaria que por esa razón eran buenos escritores o pintores. Se aburrían, daban la vara a los demás, mosqueaban de tal manera a la plas que les tomaban por locos. Como por ejemplo Marcel Proust observando detenidamente una iglesia por delante, por detrás y por los lados, un día sí y otro también, con el párroco espiando en el interior por el ojo de la cerradura de la puerta mosqueado, a ver qué busca este fulano aquí todos los días con la vista fija en el edificio. Páginas y más páginas que ahora nosotros leemos. Al igual que en Venecia Thomas Mann nos ahoga en góndola contando las caladas que le da al cigarrillo. Soporífero. Qué cansino, oigan.

Pantallas plegables, el móvil y la tablet se fusionan. Inteligencia Artificial: será nuestro psicólogo, nuestro confidente... y nuestro amigo. Tendremos inteligencias artificiales que debaten con humanos en los programas televisivos, que juegan a eSports mejor que nosotros, o que inventan historias, escriben libros o ruedan películas y series de televisión. Incluso no es descabellado pensar que las funciones del móvil se podrán implantar en un chip instalado bajo nuestra piel. Los smartphones del futuro se controlan con la mente...