Manuel García Pérez en Artistas y Actores, Comunicación y Periodismo, Comunicación Online Coordinador, crítico y docente en Secundaria y Universidad. Asesoramiento educativo. • Coordinador de Cultura en Mundiario. Crítico literario. Escritor y docente. 27/9/2016 · 2 min de lectura · +500

La editorial Polibea publica De exilios y moradas, de José Luis Zerón Huguet

 La editorial Polibea publica De exilios y moradas, de José Luis Zerón Huguet

No ha publicado en Visor, pero me consta que la obra de José Luis Zerón ha sido de las más leídas y reseñadas a lo largo de estos últimos veinte años, quizá por su carácter independiente y por seguir indagando en las raíces del símbolo con el fin de explicar qué valor tiene la existencia humana en el caos de la realidad.

  La editorial Polibea publica ahora De exilios y moradas, el último poemario del autor oriolano, un trabajo muy interesante, pues incide en la línea evolutiva de un poeta que contempla la realidad desde el ascetismo. Una perspectiva neutral, científica, eminentemente objetiva, dentro de lo poético, intenta descubrirnos qué propiedades tiene la realidad que nos circunda: “Entra en tus ojos una luz nueva,/ como un verbo sin voz, y recuperas/ la esperanza en el abismo que te contiene” (pág. 77).

  Encuentro en este poemario un deber moral en la propia génesis del libro que articula todo un discurso poético con intención, con intención de extraer las razones místicas y mixtificadoras del propio hecho creador. Aforismos, sentencias, plegarias, un tono apocalíptico y un lenguaje literario, fundado en diversas herencias filosóficas, convierten a esta obra en un libro necesario para rastrear los enigmas que obran en la construcción de la realidad, en los avatares de los símbolos que se manifiestan ante nosotros, en la evidencia de que los despojos, la caducidad y las cenizas son inexorablemente la otra cara de la existencia, la que redime, pero a la que tememos: “El nombre de Dios repetido en voz alta miles de veces/ no te elevó más allá de la muerte./ Ninguna hermosa elegía te devolverá/ los paraísos perdidos” (pág. 81).

  Lo que conmueve en este poemario es la serenidad con la que se trata la destrucción o el hecho de extinguirnos después de vivir en la inocencia de creernos indemnes; laeuforia de la vida es la euforia de la muerte y el ser humano es víctima, objeto y testigo del propio devenir:”Mirar y sentir estupor -oh vida en ruinas-/ y no ver incendios en cada lumbre,/ ni gusanos en los rostros/ de quienes interrogan” (pág. 61).

  Cultismos, ausencia de adjetivación y una marcada influencia de la poesía renacentista consiguen que De