Marcos Miranda en Redes Sociales y Marketing Digital, Marketing y Producto, Marketing y Comunicación Data Analyst • Development International EV 4/12/2017 · 3 min de lectura · 1,7K

Social Branding y la era de las ‘reviews’

Social Branding y la era de las ‘reviews’

En los últimos años se han hecho famosos términos como SEO, SEM, E-commerce, social-commerce, entre tantos. Pero no se ha hablado mucho de lo que podríamos denominar ‘social branding’. Es cierto, hoy en día constantemente nos enfrentamos a “puntos de inflexión” en los desarrollos centrales en el campo del marketing. En especial, si consideramos la relevancia que han adquirido las habilidades y herramientas digitales en el diseño de cualquier campaña de mercadeo, independientemente si se trata de una pequeña empresa o una gran corporación.



La democratización de la tecnología, la amplia participación de las personas en las distintas redes sociales y, principalmente, el fenómeno mobile ha provocado la aparición de un nuevo tipo de consumidor. Este tiene como característica principal una permanente generación de contenido digital; nos encontramos frente a un “prosumidor”: un individuo que es consumidor y productor al mismo tiempo. Es que, en la actualidad, gran parte de los contenidos disponibles en internet provienen de los usuarios (User Generated Content o UGC, por sus siglas en inglés). No se trata de un fenómeno nuevo, han pasado 11 años desde que el UGC fue tapa de la revista Time como la persona del año 2006 con la consigna “You”. Sin embargo, no deja de sorprender como el UGC sigue creciendo en calidad y en cantidad. 


Esto tiene un impacto sumamente importante en el campo del marketing; denota el traspaso a un papel más activo por parte de los consumidores. Tradicionalmente, a la hora de enfrentarse a una decisión de compra, los clientes sopesaban costos y beneficios en función de dos factores: a) las preferencias individuales y b) la aceptación social (entendido en la forma de “deseo o intención de alineación con lo socialmente aceptado). La relativa importancia de cada uno de estos dos factores varía ampliamente de persona en persona, entre las industrias y las regiones.


No obstante, dada la conectividad a la que nos vemos expuestos hoy en día, el segundo factor ha adquirido una paulatina mayor relevancia como “el” elemento definitorio de la decisión o no de compra. Si los posibles clientes antes recurrían a las recomendaciones de pares y familiares cercanos como forma de ahorrarse el esfuerzo mental de recabar la información necesaria; hoy día, estos disponen de una cantidad casi astronómica de recomendaciones en “la red” al alc