María Gómez en Joyería, Moda y belleza 14/6/2018 · 1 min de lectura · 2,1K

Los relojes de pulsera siguen teniendo éxito

Los relojes de pulsera siguen teniendo éxito


El trabajo de relojero o relojera es precioso. No hay nada más bonito que construir uno de estos fantásticos mecanismos, preciosos mientras más tradicionales son. Los engranajes, la suavidad del complejo de piezas que consiguen que funcione, la precisión haciéndose amiga del sentido de la estética...


Mucha gente cree que, con la aparición de los teléfonos móviles, los relojes de pulsera de toda la vida tienen los días contados. Porque no hay nada más sencillo que consultar la hora en el teléfono. Sin embargo, quienes opinan eso se olvidan de lo más importante, que es justo lo que acabo de decir: los relojes no son solo utilidad, sino también belleza. Consisten en piezas que sirven con un fin funcional pero que también tienen el cometido de servir de complemento a nuestra ropa.


Por eso existen todavía tantas buenas marcas en el mercado, y por eso todas ellas se ocupan de diseñar cada año nuevos modelos, a cuál más bonito, para compradores exigentes. No hay un solo modelo de comprador exigente, y por eso, por ejemplo, uno de ellos puede optar por comprarse un reloj Rolex, la marca suiza y el Rey de los Relojes.


La mayoría de nosotros evocamos algo brillante, quizá oro puro, cuando pensamos en un Rolex; precisamente porque el Rolex es el epítome de la elegancia. No obstante, se puede usar un reloj elegante y al mismo tiempo discreto, y muchos relojes de la marca Patek Philippe se adecuan a esos dos adjetivos. es sencillo, pero no lo es tanto elegir uno, pues todos son preciosos. En gran medida, ello se debe al acabado con correa de cuero de muchos de ellos.


Podría seguir mencionando marcas eternamente y no acabaría. Como, por ejemplo, Breguet. No hay nada más placentero que salir a comprarse un reloj Breguet para un acontecimiento social formal, pues los colores metálicos, sobrios pero bellos, son perfectos para conferirle a nuestra imagen un toque serio pero al mismo tiempo agradable. En fin, al final, son ustedes, los clientes, quienes eligen. Pero recuerden: los relojes de pulsera no se extinguirán.