Maria Merino in Artistas y Actores, beBee en Español, Psicologia Social Global Brand Ambassador • beBee Jan 21, 2017 · 1 min read · 1.7K

¿Quien dicta el valor de la belleza? nosotros o los mercados (Hecho real)

El viernes 12 de enero de 2007, a una hora punta del día, a las 7:51, un joven bajó del metro de Washington, en la estación L'Enfant Plaza, vistiendo pantalones vaqueros, camiseta y una gorra de béisbol. Se paró cerca de la entrada , sacó un violín de su funda, la colocó abierta en el suelo con un par de dólares y el cambio que llevaba en sus bolsillos y comenzó a tocar con entusiasmo para la multitud que pasaba por allí camino del trabajo. 
Interpretó durante 43 minutos fragmentos de obras maestras deBach, Schubert, Ponce, Massenet y Kreisler.

¿Quien dicta el valor de la belleza? nosotros o los mercados (Hecho real)

Nadie sabía que el violinista era Joshua Bell, uno de los mejores intérpretes de música clásica en el mundo, tocando con un Stradivarius de 1713 estimado en más de 3,5 millones de dólares

Fue prácticamente ignorado por las 1097 personas que pasaron. Solo 6 personas se detuvieron un momento. El que puso mayor atención fue un niño de 3 años que se paró a mirar al violinista, pero su madre le forzó a seguir adelante y siguió caminando volviendo la cabeza. Alrededor de 20 personas le dieron dinero, pero siguieron caminando a su ritmo normal. Tan solo lo reconoció una mujer que lo había visto en un concierto en la Biblioteca del Congreso. 

Recaudó 32 dólares y no recibió ni un aplauso

Algunos días antes, Bell había tocado en el Symphony Hall de Boston, donde la entrada costó un promedio de cien dólares.

Esta actuación, formó parte de un experimento social llevado a cabo por el diario  “The Washington Post” para iniciar un debate sobre el tema “valor, contexto y arte”. El planteamiento era el siguiente: 
En un entorno común, a una hora inapropiada, ¿percibimos la belleza? , ¿nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?


Se han sacado muchas conclusiones de esta historia, algunas llenas de poesía como la siguiente : 


"Si no nos detenemos a escuchar a uno de los mejores músicos del mundo tocando la mejor música jamás escrita, ¿Cuántas otras cosas nos estamos perdiendo?”

Mi conclusión es que si estas personas hubiesen sabido quién era el violinista del metro, se hubieran detenido y aplaudido.  Damos valor a las cosas cuando están en un contexto y, lamentablemente, valoramos solamente aquello que tiene precio

Por tanto, 

el valor lo dictan los mercados, los medios de comunicación y, en definitiva, las instituciones con poder económico que los controlan. Ellos manipulan nuestros sentimientos y nuestra apreciación de belleza.




José Luís Casado Jan 23, 2017 · #5

#4 Cosas como esa evidencian la falta de criterio propio de la mayoría de las personas. Y no solo en música y el arte en general, sino en política, relaciones humanas y en todos los ámbitos de la vida. Triste, pero real

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Maria Merino Jan 23, 2017 · #4

#3 Hay gente muy buena tocando en las calles que seguro que si tenderían a alguien que les diera una mano podrían ser famosos, pero no sólo pasa con la música, pasa con todo.. nos dejamos influir por lo que los mercados dice que nos tiene que gustar, y como dices a fuerza de escucharlo o verlo al final nos acaba gustando.

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José Luís Casado Jan 23, 2017 · #3

Apreciada @Maria Oslara, no sabes lo de acuerdo que estoy con este post. El lugar sin duda influye y lo sé como músico que he sidpo durante años y que durante una temporada cuando salía del trabajo me iba a tocar a la Plaza Mayor de Madrid, afortunadamente con más éxito que este gran violinista. Evidentemente una boca de metro es más lugar de paso que una plaza, pero el experimento realizado demuestra que efectivamente, las personas somos fácilmente manipulables en nuestros gustos y nuestra apreciación de la calidad y la belleza por los medios de comunicación. So tenemos que fijarnos en "la canción del verano". Suele ser una p... m... , pero a fuerza de ponerla en todas las emisoras de radio, acaba pareciéndole buena a todo el mundo. Y es que, y es justo reconocerlo, los seres humanos somos mu, pero que muuuuuu tontos.

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Maria Merino Jan 22, 2017 · #2

#1 Si..yo tambie he escuchado muchas veces a gente tocando en la calle que me ha parecido impresionante y he pensado ¿que hace este hombre tocando aqui?.

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Una verdad como una torre. "Vamos tan ensimismados en lo nuestro que ni prestamos atención". La última que pasé por Gran via no pude pararme pero el sonido del saxo iba erizandome la piel hasta que dejé de oirlo. Hay grandes músicos tocando en el metro.
Un stradivarios y tocado por un profesional, mi hija se hubiera sentado en el suelo a escucharlo. Adora a Lindsey Stirling.

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