Marta Míguez Feijóo en Profesores y educadores, Educadores infantiles, Escritores Cocinera 8/6/2018 · 2 min de lectura · 1,5K

Vivir para trabajar

Pues un año después aquí vuelvo y en la misma situación: sin trabajo.

Igual vuelvo incluso peor, ya que mi último trabajo, además de ser la mierda más grande que pueda haber en todos los aspectos, mis ex-jefes me habían creado ansiedad. Lo digo en pasado porque después de un mes por fin vuelvo a ser yo, a dormir y a estar en paz de nuevo.

No puede ser más triste que aún por encima de tener que aguantar un trabajo de mierda, con un sueldo de 400 euros, sin un contrato legal, sin cotizar todas las horas que trabajaba, yendo todos los días, habiendo semanas en las que ni un día libre me daban, haciendo el triple de tareas de las que me correspondían a mi, un horario que cambiaba cada domingo, por lo que no podías organizar tu vida casi ni para pedir cita en el médico, además de TODO eso y más, tuve que aguantar estar yendo día tras día con ansiedad. Cada vez que se acercaba la hora de entrada empezaba a temblar, a respirar mal y se me revolvía el estómago pensando en tener que entrar allí, en verles las caras, en ver de qué humor estarían hoy, de por qué me gritarían y me faltarían al respeto delante de mis compañeros hoy, etc.

Por culpa del capitalismo, del sistema y de este país aguantas. Porque obviamente aunque se caguen sobre ti tienes que darle las gracias al patrón siempre por darte trabajo, aunque sea en estas condiciones.

Hoy en día no te puedes permitir dejar un trabajo, aunque sea ESTA MIERDA, porque tienes muchísima suerte de tenerlo. Da igual que te cueste la salud, es mejor que estar en casa metida sin poder salir a tomar un agua con tus amigos como tuve que vivir el verano pasado.

Seis meses de mi vida tirados a la mierda porque ni cotizados están. Seis meses de enfermedad mental, seis meses de paciencia extrema.

TODOS los compañeros con los que había empezado ya no estaban, y el último que quedaba se largó el mismo día que yo.

TODOS me preguntaban cómo aguantaba, cómo podía tener tanta paciencia, que me tenía que hacer muchísima falta el trabajo para aguantar eso, que me fuese de una vez, que los mandase a la mierda, que lo dejara. Y yo siempre excusándome en lo mismo: necesito el trabajo. Mejor 400 euros en la cuenta que cero. No puedo volver a vivir recluida en casa.

El miedo me impedía salir de allí, aunque me estaba costando la salud mental (y física, pero eso sabemos que está en segundo plano ya).

SIEMPRE he tenido una paciencia increíble y considero que es una virtud, pero en este caso fue mi mayor tortura. Hasta que llegué a mi límite. Ya no era yo. Mis amigos e incluso mi pareja lo sabían, lo notaban, no era la de siempre y me estaba perdiendo. No me aguantaba ni yo.

Una jornada más, un grito más, una falta de respeto más delante de los compañeros y esta vez incluso de clientes, y sobre todo (y como siempre menos en una ocasión contada) sin motivo alguno fue el máximo que aguanté. Estalló todo en mi y no quise volver a aguantar eso NUNCA más, no me lo merecía.

Le pedí que me trajesen los papeles que hiciesen falta al día siguiente. Los firmé y veinte euros aun por encima que me costó salir de allí, pero me la sudaron ya.

La salud mental es lo más importante, nunca olvidar quién eres.

No se puede aguantar vivir con ansiedad y menos por 400€. La salud no está pagada.


La verdad es que es una historia muy triste.

Puto capitalismo que nos obliga a aguantar lo que sea con tal de tener trabajo, a estar tan desesperados que aceptamos lo que sea, y que si no lo quieres tienen a otros 100 esperando por ese puesto. Esto es lo que consiguen.

Los ricos cada vez más ricos, los pobres más pobres, y lo que es peor: una clase obrera alienada. Una clase obrera que se cree que tener un sueldo mínimo de 800€ en España está bien, que siguen siendo clase media sin llegar a los mil euros, que como pueden pagarse el Netflix y el Spotify son ricos, que todo va bien.

Miedo, desesperación, ignorancia, alienación. Alimentos del capitalismo.

Vivir para trabajar



Ignacio Orna (Nacho) 8/6/2018 · #1

Totalmente de acuerdo con lo que dices y encima y sin darnos cuenta se nos pasa la vida viéndola pasar. https://www.youtube.com/watch?v=Ckulz6XTXnw

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