Mel Elices Agudo en Comunicación y Periodismo, beBee en Español, Educación y Formación Redactora de Contenidos • Madres Hoy 20/9/2016 · 2 min de lectura · +600

"Oye, ¿pero estás trabajando?"

¡Buenas, buenas, productores de miel! Después de unas merecidas vacaciones, vengo de nuevo a dar guerra por este fantástico lugar. No sé si os estará pasando a vosotros también, pero yo estoy cansada de que la primera pregunta más habitual en las conversaciones con gente que hace algún tiempo que no ves sea: "oye, pero estás trabajando?". Ojo, antes incluso de los típicos interrogantes "¿cómo estás?" "¿cómo está tu familia?" "¿te ha pasado algo interesante durante estos años?". 

Al parecer, si la respuesta es un "sí, señor/a", estoy trabajando ganas más puntos. Es como si ya pasaras directamente a otra categoría más elevada y empezaras a jugar en otro equipo. Si la respuesta es un "no, señor/a", no estoy trabajando, muchas personas te miran de mala manera como diciendo: "anda, ¿y por qué no?" "menudo vago está hecho" sin pensar que quizás ese alguien que tiene en frente se ha pasado toda la maldita mañana entregando su curriculum puerta por puerta a las empresas.  O puede simplemente, que ese alguien esté centrado en sus estudios y en obtener buenas calificaciones para que de ese modo no le puedan retirar la beca para seguir continuando con su formación. 

Esto me hace pensar en la importancia que le da gran parte de la sociedad a cualquier trabajo. A ver si me explico correctamente. Quiero decir, que si te llaman de una empresa para hacer una sustitución de un día y que van a pagarte un "sueldo" miserable, para muchas personas eso ya es un trabajo. Eso ya es un... "ah, por lo menos te han llamado de un sitio". Y pobre de ti si no aceptas ese trabajo. Pobre de ti si decides decir que no a unas condiciones pésimas y a una pérdida de tiempo lamentable. Porque si dices que no, porque si das un paso al frente y das la cara, posiblemente te arriesgues a que mucha gente te mire mal y digan: "ay, ¿pero cómo no has cogido ese trabajo"?

"Oye, ¿pero estás trabajando?"

Hemos llegado hasta tal punto en el que tengo la sensación de que gran parte de nosotros está sobreviviendo y no viviendo. Que está viviendo para trabajar y no trabajando para vivir. Obviamente, tener un trabajo da una gran estabilidad y seguridad. Pero ningún trabajo (y esta es mi opinión), debería estar por encima de la felicidad y del bienestar de nadie. Hay quién se lleva las manos a la cabeza cuando escuchan de algún conocido que ha dejado su trabajo para empezar un proyecto por sí mismo. Hay quién no comprende que alguien deje un empleo en el que no estaba satisfecho y en el que se ganaba mucho dinero por otro más sencillo y cercano. Y hay quién piensa que la persona que ha sido despedida de su centro de trabajo no vale para nada y es un fracasado. 

Vivimos en una sociedad aparentemente moderna y avanzada, pero en el fondo, gran parte de esas personas tienen los mismos prejuicios que años atrás. Vivimos en una sociedad que a mi parecer está perdiendo los valores, la empatía, la solidaridad y la sensibilidad. Hay gente que está más cerca de ser máquinas que seres humanos. Nos han educado (y todavía lo siguen haciendo) para ser mediocres, para menospreciar lo diferente y rechazar lo nuevo, lo distinto. Nos han educado para no protestar, para no salirnos del rebaño de las ovejas blancas: estudiar y trabajar, estudiar y trabajar... Y si te sales de ahí... si te sales de ahí, ya eres considerado un bicho raro. 



Alba Escobar 20/9/2016 · #2

Bueno, la realidad es que se nos educa para que una grandísima parte de nuestros esfuerzos al llegar a la edad adulta sea conseguir un trabajo y, una vez que lo tienes, ir escalando bien dentro de la empresa o fuera de ella. Y si no, solo hay que fijarse como hoy en día hay muchas profesiones que parece que sean más vergonzosas o inútiles que otras, cuando todas tienen su función. Por suerte, sí que creo que poco a poco van cambiando la cosas. No puedo decir lo mismo, en línea con tu artículo, en cuanto a la falta de tacto con los desempleados que se matan por conseguir un trabajo y aun así no lo consiguen. Con suerte, las cabecicas irán cambiando.

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Isabel Díaz Durán 20/9/2016 · #1

Es cierto Mel, sobretodo cuando llevas un tiempo sin trabajar a pesar de buscar trabajo activamente, entregar CV puerta a puerta, por e-mail, escribirte en bolsas de empleo... Mucha gente ( que no toda, afortunadamente hay gente maravillosa y siempre dispuesta a echar una mano) que no es consciente que hoy tienes un empleo, un salario ... pero todo puede cambiar de un día para otro, a mi personalmente me molesta que cuando envías Cv a empresas con una carta de presentación , que te informas de la empresa ... ni siquiera te respondan con un; hemos recibido su Cv , un saludo. ¿Cuesta tanto responder? Como bien dices mucha gente carece de empatía. Un saludo

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