Mel Elices Agudo en Pensamientos positivos, Motivación, Educación y Formación Consultora Educativa para docentes • Mel Elices Educación Digital 5/7/2016 · 1 min de lectura · +300

Sal de tu zona de confort, hay un mundo maravilloso fuera

Empecemos por la rutina y el miedo

¿Quién no ha sentido miedo y ha entrado en la rutina alguna vez en su vida? Yo creo que prácticamente todos. El miedo a lo desconocido es algo natural y comprensible. Muchas personas creen que están mejor como están por el simple hecho de no arriesgarse a probar algo nuevo y por el terror que sienten al pensar en que se van a equivocar y en van a cometer errores. Muchos, se anclan en la rutina del día a día y son infelices, no están motivados y van perdiendo poco a poco la emoción. Les falta esa chispa tan importante en nuestra vida. Pero el miedo, el qué dirán y la inseguridad les paraliza y deciden no llevar a cabo ese deseo interior.

Desde la oportunidad de escribir que me da beBee grito (y ojo, que lo estoy haciendo de verdad. Pobres vecinos): ¡Lanzaos a la piscina! ¡Sed como Alicia en El País de las Maravillas y descubrir un mundo nuevo! ¡Vivir una aventura! ¡Decid sí a un cambio! Yo siempre digo que el mundo es para valientes. Pero no es preocupéis los valientes no están exentos del miedo, es su determinación y decisión lo que les hace seguir hacia delante. 

Sal de tu zona de confort, hay un mundo maravilloso fuera

13 razones para salir de tu zona de confort 

1. Si no hacemos algo nuevo nos debilitamos y perdemos emoción
2. Al arriesgarte y hacer cosas por nosotros mismos, creerás más en ti y generarás más confianza
3. Vivirás experiencias que seguramente no pensabas que nunca podrías llegar a vivir. Y eso es maravilloso. 
4. Serás independiente y te alejarás de las personas que no quieren tu bien. 
5. Aprenderás a tomar tus propias decisiones sin dejar que te influyan los pensamientos de los demás. 
6. Aprenderás a superar el miedo, y con el tiempo te sentirás más seguro de ti mismo. 
7. Renovarás energías positivas en cada momento. 
8. Tu estado de ánimo, tus habilidades sociales y tus relaciones personales se verán fortalecidas
9. Descubrirás talentos de ti mismo que creías que no tenías. 
10. Tendrás oportunidades de sobra para fomentar tu propia creatividad e imaginación.
11. Volverás a tener la conexión contigo mismo que antes habías perdido.
12. Aprenderás a aprovechar más el momento, a vivir el presente, y a ver el lado positivo de las cosas.
13. Y por supuesto, cada día será una nueva e increíble aventura que no podrás olvidar.

¿Y si me lanzo a la aventura y me equivoco?

Esa pregunta tiene una fácil respuesta: el aprendizaje requiere de equivocaciones y errores. Los seres humanos no somos perfectos (y menos mal). Ten una actitud abierta contigo mismo y opta por pensar que de los fallos también aprendemos muchísimo. Que de todas las veces que nos equivocamos sacamos algo bueno. Que para seguir avanzando hace falta tropezarnos y caernos algunas veces para hacernos algo más fuertes. No pienses en rendirte, no pienses en volver a tu vida de antes. Al menos no lo hagas sin intentarlo unas cuantas veces más. No te des por vencido y no te decepciones si las aventuras al principio no son como las habías imaginado. Sigue caminando, sigue saltando piedras del sendero, estoy convencida de que has tomado la decisión correcta. Y si no es así, por lo menos habrás dado lo mejor de ti mismo y te sentirás orgulloso. 

Artículo escrito por Mel Elices Agudo, fundadora y redactora del blog Nunca jamás y yo