¿Por qué el sistema educativo en Finlandia es de los mejores del mundo?

  • El país ha creado un modelo de enseñanza de alta calidad y equitativo que todos los partidos políticos defienden

Las clases en este país tienen pocos alumnos y mucha atención individualizada (Propias)

¿Por qué el sistema educativo en Finlandia es de los mejores del mundo?

Los padres tienen derecho a elegir escuela -pública o privada- y tener toda la información necesaria para hacerlo". "La competencia entre escuelas mejora la enseñanza". Son frases que se repetirán en los próximos meses en las tertulias preelectorales europeas desde Madrid hasta Londres.

Pero nadie las ha pronunciado en Finlandia, donde el mes pasado se celebraron elecciones generales. En Finlandia, país que este diario visitó hace unos días, la enseñanza se basa en el derecho a no tener que elegir. No hace falta porque todas las escuelas son públicas y de calidad. "Hemos comprobado que si se da importancia a la equidad y a la cooperación y no al derecho a elegir y a la competencia, se crea un sistema de enseñanza en el que todos aprenden bien", explica Pasi Sahlberg, pedagogo finlandés, afincado en la Universidad de Harvard y autor del libro Finnish lessons.

Aunque en esta campaña electoral se ha debatido con crispación sobre el futuro del estado del bienestar y la sanidad pública, nadie en el país cuestiona un sistema de enseñanza basado "en la importancia de la educación universal, pública, gratuita y no selectiva", según un nuevo documento del Gobierno. "Todas las escuelas son iguales", sostiene la ministra de Educación finlandesa, Krista Kiuru . "Aquí no vamos de compras en busca de colegio".

En Finlandia ni tan siquiera se da mucha información a los padres acerca de los centros educativos. "No publicamos rankings, ni hacemos pruebas estandarizadas, ni exámenes nacionales; tampoco tenemos inspectores escolares", dice Janne Varjo, experto en la sociología de la educación de la Universidad de Helsinki. "Las autoridades saben cuál es la mejor escuela, pero no lo dicen públicamente; esto es necesario para evitar la segregación y la polarización escolar, un riesgo en un momento de creciente inmigración y bolsas de pobreza", continúa Jarvo.

En Finlandia -con la excepción de una escuela internacional para expatriados- no existen escuelas privadas ni concertadas en las que los padres de los alumnos pagan cuotas. Sí hay institutos independientes especializadas pero están financiadas por el estado y no cobran matrícula. Solo el 2,4% del gasto de las instituciones de enseñanza en Finlandia procede de fuentes privadas, frente al 32% en EE.UU. y una media del 16% en la OCDE. Pese a esto, Finlandia dedica a la educación el 6% de su PIB, mientras que España destina un 4,5% del PIB. "Gastamos el 80% del presupuesto en los salarios de profesores; ahorramos en cosas como exámenes", dice Varjo.

Para muchos defensores del mercado de la educación y la competencia entre escuelas, un sistema como el finlandés arrastra a los mejores niños hacia un denominador común más bajo. Pero Finlandia ha sido repetidamente el mejor sistema de enseñanza de Europa, según el informe PISA, y uno de los mejores del mundo. Es cierto que en el 2012 no obtuvo resultados tan buenos, pero siguen situándose entre los mejores. "Hemos caído un poco en los últimos años pero esto se debe a que los países asiáticos suben mucho, nosotros nos mantenemos", afirma Varjo.

Lo que llama la atención en Finlandia es la elevada calidad uniforme de las escuelas. Según PISA, la variación de resultados entre los centros finlandeses es solo del 6%, frente al 18% en Canadá, el 23% en EE.UU. y el 30% en el Reino Unido. "Esta escasa variación entre escuelas hace que los padres finlandeses no tengan que estar preocupados respecto a la calidad de las escuelas en su barrio", señala Sahlberg.

La escasa competencia del sistema finlandés coincide con niveles bajos de estrés en el aula. El 7% de los alumnos finlandeses aseguran sentir ansiedad cuando trabajan en tareas de matemáticas en casa frente al 52% de Japón y el 53% de Francia. Aunque países como Singapur y Corea logran mejores resultados que Finlandia en PISA, los niveles de estrés juvenil en estos países asiáticos son peligrosamente altos.

Mientras, la vecina Suecia ha caído en picado en los rankings de PISA. Su estrepitoso descenso se produce tras un agresivo proceso de segregación y el auge de un mercado de enseñanza bajo el último gobierno conservador. Suecia cayó más que ningún otro país en PISA y se sitúa por debajo de la media de la OCDE. La estrategia sueca de abrir escuelas públicas gestionadas por empresas multinacionales con ánimo de lucro, propiedad en algunos casos de fondos de inversión, ha quedado desacreditada y el Gobierno conservador que lo promovió cayó en las últimas elecciones. Una de las empresas privadas hasta quebró, dejando a cientos de niños en la calle. "Siempre seguíamos a Suecia pero cuando crearon las escuelas con ánimo de lucro. los finlandeses de todo del espectro político se asombraron y vieron que las cosas van mal allí", sigue Varjo.

En España y el Reino Unido, los partidos conservadores defienden la ampliación de escuelas concertadas y las llamadas Free Schools del modelo sueco. "La aplicación generalizada en España" de las privatizaciones "podrá generar unos resultados positivos", señala la fundación FAES, vinculada al PP, en un informe. Asimismo, el think tank de David Cameron, Policy Exchange, defiende el uso de empresas para gestionar escuelas financiadas por el Estado.

No así en Finlandia. Pese a una grave crisis económica que cuestiona la financiación de su generosa red de protección social, el sistema educativo público no estuvo en peligro en las elecciones. Aunque el partido conservador y económicamente liberal del primer ministro Alexander Stubb quisiera, la opinión pública no lo toleraría. El 80% de los padres cree que Finlandia no debería tener escuelas privadas.