Nadia Rang en Buenos Aires, Recursos Humanos, Selección de personal Co-Owner • DyV Consultoras Profesionales 19/10/2016 · 1 min de lectura · +800

Un poco de humanidad

Últimamente, cada vez más, veo en las redes sociales, sobre todo en las que a temas profesionales refieren, cómo se critica a los reclutadores por la falta de sensibilidad.


Un poco de humanidad

Voy a contar algunas experiencias propias:

  • En una oportunidad, llegué a una gran consultora y quien debía entrevistarme no estaba, por lo que una compañera me comunicó que me entrevistaría ella, aunque no sabía para que puesto ni había leído mi perfil… de más está decir que la entrevista no tuvo buen fin
  • Una de las últimas entrevistas a las que acudí, tuve que cruzar gran parte de la ciudad, cuando llegué quien me iba a entrevistar no tenía mi CV, ni lo había leído. Su primer comentario fue bastante despectivamente (es muy subjetivo el tema de las formas, pero es una de las razones por las que hay que cuidar los comentarios) “ah… tenés 33”. Claramente no empezamos bien. Luego entre sus preguntas estuvieron “¿Cuál fue la razón por la que fuiste o vas al psicólogo?” (¿no será un tema personal?) “¿Tomás medicación psiquiátrica?” (bueno…). Luego de hacer todas estas preguntas, se levantó, me hizo dibujar una persona bajo la lluvia y hacer el test de Bender y me despidió sin darme lugar a preguntar absolutamente nada sobre la razón por la que yo estaba allí. Aún no lo sé…

Además de estas situaciones es común que los reclutadores no den avisen a los candidatos sobre la situación del proceso, y peor aún, tampoco responden consultas. Esto lleva a la situación actual, escuchar todo el tiempo lo mal que se trabaja en selección de personal.

Me parece que es momento de repensar nuestro trabajo. Haciendo a un lado títulos, trabajamos con humanos. Nosotros también lo somos y todos podemos equivocarnos, pero cuando lo único que importa es facturar, sin pensar en los medios que nos llevan a eso, dejamos de lado la oportunidad de hacer realmente un buen trabajo. En este caso el fin no justifica los medios. Las personas que se acercan a nosotros lo hacen llenas de ilusiones y esperanzas, que muchos reclutadores destruyen en menos de 10 minutos.

Es hora que empecemos a hacer nuestro trabajo y comencemos a darnos cuenta que es un aporte a la sociedad y no sólo una forma de hacernos más ricos.

Además en cualquier momento podríamos quedarnos sin trabajo, ya que el nombre de la empresa que contrató esa consultora “inhumana”, queda pegada a la mala imagen.

Entonces:

  • Estemos preparados cuando llegue la persona a entrevistar, debemos conocer su CV y sobre él deben surgir las preguntas. La idea de la entrevista es profundizar en conocimientos, aptitudes y actitudes
  • Intentemos no hacer preguntas que no suman sólo para poner “en jaque” al entrevistado.
  • Tomemos el tiempo necesario para explicar la posición y la empresa para la que estamos realizando la búsqueda. Demos espacio a preguntas.
  • Si decimos que vamos a dar aviso por sí o por no, hagámoslo! Dar un feedback a los candidatos es necesario. No hay nada que lleve a perder más la confianza en la empresa que el no cumplimiento de las promesas.

Seamos más humanos, la gente no tiene que tener miedo, desconfianza u odio, debe poder confiar en la persona en la que pone en sus manos su futuro profesional. Intentemos no convertirnos en prescindibles por elección.