Oscar Darío Rivero Gálvez in Estudiantes y Universitarios, Psicologia, Escritores Asistente de Cultura y Clima Organizacional Jul 14, 2020 · 5 min read · 1.2K

Cuando Freud me dejó pasar al tocar su puerta. Una semana de reencuentros.

Amigos y amigas. Recordar el volver a vivir y compartir es invitarlos a recordar aquel amor con el que en su momento se construía algo para el futuro. Los invito a leer la presente para recordar la importancia del psicoanálisis aún vigente por la presencia de herramientas que lo hacen susceptible de medición. 

Cuando Freud me dejó pasar al tocar su puerta. Una semana de reencuentros.

Neuropsicoanalisis
Ciencia vs. neurociencia

  • Introducción.

La curiosidad, dice Rios (2012) es la causa que justifica a las ciencias y la impostergable operación que recrea conocimiento por medio de la observación.

En forma de curiosidad llego una motivación, justificada por la condición de asombro a los sucesos de evolución e involución perpetuados a lo largo del tiempo; pues la historia de la psicología se sigue escribiendo.

El presente ensayo tiene como finalidad dar razón a la vigencia de la corriente psicoanalítica Freudiana; que parte de los postulados de Sigmun Freud en 1895 y que acontecen a las diversas cuestiones propias del desarrollo de otros paradigmas - desde la teoría conductista, la teoría cognitiva, hasta las Neurociencias- describiendo su relación con las Neurociencias.

Para sustentar esta finalidad se ha considerado de suma importancia la descripción de la obra “Proyecto de una Psicología para Neurólogos” (Freud 1895), del mismo modo se recopilo información sobre los temas mencionados en su obra; logrando diseñar un cuadro comparativo de las similitudes y diferencias en tanto a sus postulados y los resultados de estudios neurocientificos, y por último se ha asociado estos cambios con consideraciones de autores como Luria (1927), Le Doux (1998), Kandel (1999), entre otros considerados los máximos representantes de las Neurociencias.

De esta forma es como se puede responder a la pregunta del porqué de la vigencia de la corriente psicoanalítica Freudiana, y dejar explicito la con naturalidad del paradigma psicoanalítico y las neurociencias.

  • Psicología “mente” o “conducta”.

“Se puede estudiar el uso de los términos mentales y se puede estudiar la conducta, pero no es posible “estudiar la mente” y no porque “no exista”: la mente, dice Wittgenstein, no es un “algo”, pero tampoco es una “nada”, ya que existe en la conducta verbal, y no en otro lado. (Wittgenstein, 1953)

Comienzo citando la perspectiva de Ludwing Wittgenstein quien sostiene la idea actual de la no vigencia del término “mente”. La cual tiene estrecha relación con el acontecer “evolutivo” de la Psicología.

En un primer momento lo que etimológicamente se corresponde a la traducción del griego “psyché”: último aliento al morir (Carpio Adolfo, 1995), toma una postura monista de aspecto dual (Mark Solms - Oliver Turnbull, 2013) para de esa forma zanjar el tema de la existencia humana a dos condiciones integradas y operar conjuntamente en el individuo. Esta postura filosófica se vuelve un argumento de los diferentes desarrollos teóricos del siglo XIX cumpliendo su correspondiente valides en la Psicología Científica (1879), y en definitiva ésta tuvo resonancia en el paradigma psicoanalítico (Rodriguez, 2012).

La  teoría wundtiana contempla en sus estudios el sustrato corporal de la vida “mental” la misma que presupone la relación anatómica y funcional con el cerebro (Wundt, 1883); esto nos da cabida a poder opinar que la postura predominante en aquella época era la Monista de carácter dual, y también que los pre supuestos que postulan a la Psicología Científica portan en su explicación el objeto de estudio “mente”.

Ya en el S. XX Watson afirma que el objeto de estudio de la Psicología es la “conducta”, la misma que nace, en primer lugar, en oposición al constructo “mente” justificándose en que el constructo “mente” no respeta las diferentes condiciones que demanda la “ciencia” debido a su no carácter objetivo, siendo imposible poder materializarlo o hacer algo parecido para sostener la observación controlada de sus supuestos. Coincidentemente, después de un periodo de tiempo sale a relucir una nueva teoría de la psicología, que a mi criterio permanecía dormida en la gran influencia de los trabajos de Wundt pues ya no solo se hablaba de la mente, sino que esta adquiere un carácter funcional a los “procesos mentales”. Después de múltiples apelaciones a cada una de las teorías planteadas y sin llegar a un consenso el panorama de la psicología se convirtió en uno que “…no pretende poner a prueba teoría alguna ni implica teorización de ningún tipo”[1] resultando a menudo que el objetivo de su investigación es puramente práctico.

Pues bien respondamos al tema: ¿mente o conducta? Primero cuando se habla de conducta, se refiere a la reacción a cierto estimulo (bajo una mirada conductista) pues bien esta “reacción” merece un entendimiento, ya que en palabras de Antonio Damasio[2] el estudio gradual de la ciencia diferenciaría la participación de organismos dotados de corteza cerebral y organismos que no lo tienen; llegando a conectar su idea con la de operadores conmutativos (pensamiento, memoria, percepción y demás que contemple la psicología cognitiva) participes en la función del cerebro. Sin embargo tendríamos que preguntarnos en qué momento se adquirió este reconocimiento del estímulo para la generación de la respuesta. Y en dónde se almacena.

Sin ánimos de discutir años de confrontación teórica, principalmente, entre el objeto del psicoanálisis y el del conductismo; tengo que opinar que el reduccionismo del postulado Watsoniano es el resultado del pragmatismo de un medio mecanizado, que no apelaba a la noción integradora de la anatomía y funcionamiento del cerebro argumentando que ésta no pertenece al ámbito de estudio de la psicología científica, y olvidando el desarrollo histórico de la misma que sostiene en su discriminación al objeto mente.

Ya a mediados del S. XX el avance de la Tecnología, por medio de EEG, MEG, MRI, PET, nos permite abordar con mejor precisión los distintos experimentos en el estudio de la anatomía y función del cerebro, sumirnos a las Neurociencias para llevar a experimentación controlada las diferentes teorías planteadas. Panorama en el que no escapa la psicología. Y para ser más puntual en la pretensión Eric Kandel[3] concluye en que el psicoanálisis “… todavía representa la perspectiva más coherente e intelectualmente más satisfactoria de la mente”.[4] Subrayando la postura adormecida del psicoanálisis y reviviéndola para el estudio de su objeto.

Pues, para este trabajo, el mejor entendimiento del constructo “psyché” y de la psicología en la actualidad merece una tratativa desde la promesa psicoanalítica del estudio de la “mente” y de sus procesos conmutativos, no dejando inadvertido los postulados de la Teoría Conductual, en mérito al carácter multidisciplinario de las Neurociencias[5].

  • Psicoanálisis, ciencia y doctrina.

Cual plaga que se propaga, el lenguaje Neurocientifico se está extendiendo y adentrando en los marcos teóricos de las ciencias aplicables; nuevo conceptos como el de Neuro-educación, Neuro- Marketing o Neuro-psicologia ponen en aviso que las ciencias aplicadas que complementan la postura neurocientifica son solo eso: Ciencia Aplicativa. Y por el mismo motivo me aventurare a ver al “Neuropsicoanalisis” como una Ciencia Formal.

Entonces ¿qué es ciencia? Para el Diccionario Científico y terminológico de Chambers (1979) ciencia es:

“la disposición ordenada de los conocimientos comprobados, que comprende los métodos mediante los que se adquiere tal conocimiento y los criterios con que se comprueba su certeza. La vieja expresión filosofía natural comprendía solo la observación de los procesos naturales per se, pero la ciencia moderna incluye el estudio y el dominio de la Naturaleza como cosa que es o podría ser útil a la Humanidad e incluso se propone el gobierno del destino del hombre mismo. Ciencia especulativa es la rama de la ciencia que sugiere hipótesis y teorías deduciendo pruebas criticas mediante las cuales pueden incorporarse al cuerpo de la ciencia propia observaciones no coordinadas o hechos ciertos comprobados de todas clases.”

Para este apartado es importante recordar que el objeto de estudio de la psicología es, desde un principio, la “mente”. Este 25 de septiembre se cumplirá 119 años desde que la iniciativa de Sigmund Freud tomo sentido para la formación de la Psicología, pues en su intento de responder al carácter mentalista de ésta procura enfatizar en el lenguaje naturalista que debía de tener, y reconoció que para su tiempo aun no contaba con herramientas y/o tecnologías para desarrollar experimentación controlada

Un Proyecto de Psicología para Neurólogos (Sigmund Freud, 1895), desarrolla un sistema de entendimiento de la mente. Parafraseando a Freud:

la finalidad de este proyecto es la de estructurar una psicología que sea una ciencia natural; es decir, representar los procesos psíquicos como estados cuantitativamente determinados de partículas materiales específicas, dando así a esos procesos un carácter concreto e inequívoco.”[6]

En la misma Freud enfatiza en propiedades físicas[7] que asumen el la praxis en la “Excitación Neuronal” para cumplir con la sistematización de la propuesta psicoanalítica en el funcionamiento de la neurona[8].

“Jones (1953) señala a Freud como uno de los precursores de la teoría neuronal, en virtud de su trabajo sobre las células ganglionares del cangrejo y de dos monografías neurohistologicas anteriores”[9]

Para Freud, el sentido que merece la “psicología para la Neurona”[10] genera la existencia de dos variables que se desenvuelven a lo largo de su proyecto, y lo cito en lo siguientes:

“El proyecto entraña dos ideas cardinales:1) lo que distingue la actividad del reposo debe concebirse como una cantidad (Q) sometida a las leyes generales del movimiento; 2) como partículas materiales en cuestión deben admitirse las neuronas. N y Qn (neuronas de cantidad)…”[11]

Estas dos ideas cardinales son las que a lo largo de su proyecto desarrollaran y justificaran los demás postulados. Otro de los dos constructos que ampara su obra son lo que el plantea como problemas de la “Cantidad” y “Cualidad”; llevándonos a reflexionar sobre el carácter cuantitativo de la biología neuronal (revisar (1) Tesis Básica, “la concepción de la Cantidad” – Proyecto de Psicología para Neurólogos) dejando en claro que “los procesos (…) de estimulación, sustitución, conversión y descarga, (…) inducen directamente a concebir la excitación neuronal como cantidades fluentes.”[12] Provenientes de “la generación de cualidad (…), manifestada a partir de las neuronas permeables (φ) e impermeables (ψ), (…) para el resultante contenido en el total del Sistema de Neuronas Perceptivas (ω).[13]

Sin embargo este proceso no se llevaría a cabo si no fuera por los Sub procesos[14] “Primario y Secundario”[15], (adelanto que los mismos que están referidos a las huellas mnémicas”[16]) que bajo su dinámica describen la aparición del Yo (consiente) en suma a los criterios de “satisfacción y no satisfacción (dolor)” provenientes de las descargas en el sistema permeable e (φ) e impermeable (ψ) e identificada como tal en el Sistema de Neuronas Perceptivas (ω). En el apartado 15 del “Proyecto de Psicología para Neurólogos” se menciona lo siguiente:

“en presencia de inhibición de un yo catectizado, los signos de descarga ω sirven, en términos muy generales, como signos de la realidad que ψ aprende a aprovechar por experiencia biológica.”

Es por estos argumentos que se reconoce la relación yo y conciencia, y también se remarca que la totalidad de excitación provista en el sistema de neuronas permeables, habiendo surcado su respectivo proceso primario y secundario, desarrollan el Yo, dando existencia por ambivalencia al ello.

En un artículo publicado por Cesar Sparrow (2002) el autor menciona lo siguiente:

“el aspecto ontológico del psicoanálisis (…) opino que la caracterización más adecuada para definir al psicoanálisis en tanto sistema es la de doctrina sobre el sujeto (humano)...” [17]

Lo cual explica la dinámica que plantea Freud. Aclarando que el psicoanálisis es una “doctrina” y no podría ser “Ciencia”, sin embargo también puntualiza en lo siguiente:

“A mi juicio varias de las proposiciones de Freud pueden estudiarse experimentalmente. (…) Si el psicoanálisis pudiera ser una ciencia, lo seria a costa de dejar de ser psicoanálisis”.[18]

Por lo tanto muestra una clara salida al carácter de doctrinario de los postulados, permitiendo exceptuar una Ciencia Social psicoanalista, y seguir con la primera postura planteada por Freud:

estructurar una psicología que sea una ciencia natural…”[19]

Para Freud, estudioso del cerebro y conocedor de la dinámica neuronal[20] era ambiciosa la iniciativa de encontrar respuesta de los procesos de la mente a nivel biológico, pero a la obra que llamaron “el primer fracaso de Freud”[21], prospero bajo los postulados que el mismo Freud utiliza en sus sucesivas obras.

Entonces cabría la posibilidad de hacerse la siguiente pregunta ¿entonces qué es el psicoanálisis una ciencia formal o una ciencia aplicativa?

Según Karl Popper[22] la existencia del carácter infalsable[23] de teorías que se pretenden científicas, como el psicoanálisis la convierten en “pseudociencias”

Pues bajo esta premisa y lo explicado sobre la prematura iniciativa de Freud en su Proyecto de Psicología para Neurólogos se puede inferir lo siguiente:

- Que el psicoanálisis no es una ciencia, y sí un dogma.

- Que el psicoanálisis podría ser ciencia, pero dejaría de ser psicoanálisis.

  • Neuropsicoanalisis, un futuro para la ciencia en la psicología.

La pregunta que, inmediatamente después de poner este sub título, me hago es: ¿y en que queda la Neuropsicología? La neuropsicología es una Ciencia Aplicada que asocia las bases postuladas por las neurociencias: “Estudio interdisciplinario del sistema nervioso y su manifestación externa, el comportamiento” (Delgado y cols. 2002) y el objeto de estudio de la Psicología. Al respecto una decisión de la Asociación

  • Bibliografía.

“Enfoques de Wittgenstein”, Brian McGuinness, Londres – 2002, Editorial ROUTLEDGE.

“Freud como Filosofo”, Mariano Rodriguez Gonzales. España – 2012, Editorial Agora.

“Diccionario Científico y Tecnológico”, Chambers W&R, Barcelona – 1979, Editorial Omega S.A.

“Diccionario de Psicoanálisis”, Jean Laplanche, Argentina – 1996, Editorial Paidos.

“Introducción a los Métodos de Investigación de la Psicología”, Ana R. Delgado-Gerardo Prieto, España – 2007, Editorial Pirámide.

“Historia de la Psicología”, Francisco Tortasa Cristina Civera, Argentina – 2006, EditorialMc Graw Hill.

“Introducción al Método Psicoanalítico”, Jacques Alain Miller, Argentina – 2013, Editorial Paidos.

“Neurociencia”, Dale Purves, Estados Unidos de Norte America - 2006, Editorial Panamericana.

“Principles of Neural Science”, Eric R. kandel, Estados Unidos de Norte America - 2000, Editorial Mc Graw Hill.

“Filosofía de la Ciencia”, Karl Popper, 1959.

“Sobre la Cientificidad del psicoanálisis”, Cesar Sparrow, Año 2002.

“Psicoanálisis y Neurociencias”, Joan Coderch, Año 2006.

“¿Qué es el Neuropsicoanalisis?”, Mark Solms y Oliver Turnbull.

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[1] Cita de Ana Delgado – Introducción a los Métodos de Investigación de la Psicología.

[2] António C. Rosa Damásio es un reconocido neurocientifico de origen portugués.

[3]Premio Nobel de Medicina y Fisiología 2000 y máximo representante de las Neurociencias en la actualidad.

[4] Comentario de trabajo publicado en la revista American Journal of Psycchiatry; “psychoanalysis still represents the most coherent and intellectually satisfying view of the mind”

[5] Dale Purves – “Neurociencia”.

[6] Sigmund Freud, “Un proyecto de Psicología para Neurólogos”, 1895.

[7] Es notorio el carácter naturalista de la postura de Freud para su proyecto, incluso anexa en su proyecto el término “descarga de cantidad” que connota una característica física.

[8] En ese sentido cabria remarcar lo siguiente; que para 1895 la escuela psicoanalítica no estaba fundada propiamente dicha y que para relacionar al psicoanálisis con la postura neurocientifica; el primero debería de estar reconocido. Sin embargo me permito aclarar lo siguiente: El lenguaje que Sigmund Freud utiliza en su “Proyecto de Psicología para Neurólogos” es el mismo que se expresaría en sus subsiguientes obras y enmarcarían la metodología de la misma.

[9] Obras Completas, “Proyecto de Psicología para Neurólogos”.

[10] Nominación citada por Freud en sus diferentes cartas correspondiente a su Proyecto de una Psicología para Neurólogos.

[11] Sigmund Freud, “Proyecto de Psicología para Neurólogos”

[12] Sigmund Freud, “Proyecto de Psicología para Neurólogos”

[13] Sigmund Freud, “Proyecto de Psicología para Neurólogos”

[14] Anotación mía. En el respectivo Proyecto ésta se hace mención como “Proceso” y no como “sub-proceso”.

[15] [15] Sigmund Freud, “Proyecto de Psicología para Neurólogos”

[16] Freud, S. Lo Inconciente, 1915

[17]Cesar Sparrow, “Sobre el Estatuto Epistemológico del Psicoanálisis”

[18] Cesar Sparrow, “Sobre el Estatuto Epistemológico del Psicoanálisis”

[19] Sigmund Freud, “Proyecto de Psicología para Neurólogos”

[20] cuatro años antes, en 1891, Waldeyer había empleado por primera vez el término “neurona” al dar su forma definitiva a la teoría correspondiente”

[21] Comentarios periodístico de 1970 y citado en la Obra “El Crepúsculo del Ídolo”.

[22] Karl Popper, “Filosofía de la Ciencia” por su teoría del método científico y por su crítica del determinismo histórico.

[23] Irrefutabilidad (Popper, 1959): La incapacidad de ser refutadas o contrastadas, así como su incapacidad predictiva.



#1 Miguel que placer contar con tu apreciación. Jamás dejemos de imaginar, la creatividad es un recurso que nos empuja pero son los problemas los que nos dieron la oportunidad de desarrollar ciencia. Existe una relación inversa entre los problemas que aparecen y las soluciones que planteamos y esto es porque las herramientas de medición aún no existen. Sin embargo te comparto algo sobre el sistema FAME que utiliza la NASA para mejorar su gestión, no fue un impedimento que a pesar de no partir de las ciencias exactas como lo hace las neurociencias puede ajustarse con el tiempo en la comprensión de las locuras de Freud. Un abrazo y gracias por compartir tu tiempo.

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Miguel Orellana Jul 14, 2020 · #1

"El psicoanálisis jamás será una ciencia, ya que en la mente se haya tantas teorías que no alcanzaría el tiempo para comprobarlas todas, existe demasiado poder que si de verdad se llegara a comprobar como despertar el cien por ciento del cerebro, el mundo ya no existiría, la ciencia no debe ni tiene porque ligarse con lo más bello que le pertenece a la humanidad, aunque suene contradictorio, porque fue ella quien de alguna manera invento tal concepto, la ciencia nunca llegara al exacto de la grandeza y de las bellas locuras que tenemos todos los seres vivos, la ciencia y la mente van agarrada de la mano para lograr hechos cognitivos, entre la realidad y el surrealismo, todo aquello logrado con la ciencia, empezó por la imaginación del trabajo psicoanalítico que quizás hasta hubo algo de locura entre tantos pensamientos, [que luego, ese algo, se llamó “y que exacto” nada más por decir que venía de la ciencia]"
Atte. Prof. Miguel Orellana.

P.D: Gracias Oscar por este articulo, un abrazo!

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