Oscar Montejo Rodriguez in Desenvolvimento Humano, Coaching, Recursos Humanos Auxiliar de logística Apr 14, 2021 · 1 min read · +300

En posesión de la verdad


En posesión de la verdad



¿Qué es verdad? ¿Hay una única verdad? ¿Por qué necesitamos imponer nuestra verdad? 

Éstas preguntas me están cruzando por la mente últimamente con demasiada frecuencia. En televisión, en redes sociales, incluso en libros muy serios y concienzudos abogan por una verdad qué es única e irrefutable. 

Y lo curioso es que todos nos creemos en posesión de dicha verdad. Digo yo entonces, que alguien estará equivocado ¿no? Y es que el concepto de verdadero y falso es un separador universal. 

En el momento en el que alguien sugiere una verdad qué choca frontalmente con la nuestra optamos por el enfrentamiento en lugar de la comprensión. Y me refiero una comprensión conceptual. ¿Qué tipo de razonamientos ha podido llevar a ésta persona a tener una postura tan distante a la mía? ¿Existe la más mínima posibilidad de que su verdad tenga cimientos más sólidos que los míos? ¿O me veo tan brillante e infalible que eso es imposible? 


El hecho en si es lo que habitualmente denominamos como verdad cuando definir si algo es falso o verdadero no deja de ser una interpretación personal. 

Honestamente creo que confundimos conceptos. Están los hechos y nuestra interpretación sobre los mismos. El hecho en si es lo que habitualmente denominamos como verdad cuando definir si algo es falso o verdadero no deja de ser una interpretación personal. 

Estamos inmersos en una pandemia mundial y eso es un hecho. Pero el cómo hemos llegado a esta situación está lleno de verdades o de mentiras según el punto de vista que queramos tomar. 

La situación económica del país en estos momentos no es buena y eso es un hecho. Pero según el estatus social en el que te encuentres habrá cosas que son verdad y otras pura mentira según el punto de vista de quién lo juzga.

Y he aquí la palabra clave, juicio. Porque verdades y mentiras no dejan de ser más que juicios personales que emitimos dependiendo de nuestras experiencias y creencias. Y lo peor de estos juicios es que son excluyentes y terminan por enfrentar y dividir. 

Cuando construyes tu personalidad en base a una serie de creencias que consideras sólidas e inmutables no es fácil modificarlas a posteriori ya que genera una sensación interna de haber estado viviendo una mentira en caso de decidir cambiar alguna de esas creencias. 

Y esto genera un vacío interior que descoloca por completo. Nuestro ego se siente atacado y luchará con todas sus fuerzas para que la situación no cambie ya que odia sentirse vulnerable y perder el control. Este es el motivo fundamental por el cual nos enrocamos en determinadas verdades aunque la razón nos diga que la posición del otro tiene cierta lógica desde su punto de vista. 

Y así vamos creando una división constante entre todo y entre todos que impide que podamos tener un punto de vista objetivo y reflexivo, intentando convencer continuamente a los demás de su equivocación porque nuestra verdad es la única válida.

Siempre he defendido la frase que hay tantas verdades como seres humanos pueblan el planeta y a medida que voy adquiriendo experiencias y recabando información más convencido estoy de eso. Pero para mí eso no es una verdad irrefutable. Tal vez en el futuro haya algo que me haga ver las cosas de otra forma porque en mi caso nada es verdad y nada es mentira, todo depende del cristal con qué se mira.