Oscar Montejo Rodriguez en Motivación, Profesores y educadores, Coaching Mozo de almacén 2/10/2016 · 1 min de lectura · +400

ENTRENA TU MENTE

ENTRENA TU MENTE

Entrenar tu mente es un ejercicio de consciencia y mucha paciencia. Se que suena contundente pero así es. Plantearlo como el desarrollo de la vida deportiva de un deportista de élite. 

Inicialmente, de niño, elige un deporte. No sabe muy bien sus reglas. Sólo sabe que le gusta y se divierte haciéndolo. Poco a poco se va dando cuenta que tiene aptitudes reales y comienza a despuntar. Las reglas básicas ya las conoce pero comienzan a aparecer otras reglas que antes no eran importantes y ahora si lo son. 

Estructuras tácticas y técnicas para mejorar y comprender mejor su deporte, que requieren mucha más atención que antes. Ya no sirve con tener aptitudes. Es necesario trabajar y crear una rutina para interiorizar éstas estructuras. 

Y aquí es cuando se pone difícil. Porque muchos no estarán dispuestos a este "sacrificio". Entra en escena un elemento fundamental para cualquier deportista de nivel,  y es la pasión. Cuando un trabajo es realizado con pasión, deja de ser un trabajo. Cuando una rutina se realiza con pasión, pasa a formar parte de tu vida de un modo sorpredentemente natural a los ojos de los demás. 

Un deportista de élite tiene en su mente un objetivo. Pero éstos objetivos están medidos a corto o medio plazo. Puede que decida estar en los Juegos Olímpicos a cuatro años vista, pero para lograr esa meta, su plan de acción es a muy corto plazo. Día tras día y competición tras competición. 

Visualizan una meta pero son plenamente conscientes que sin su trabajo diario y su pasión por él, los Juegos Olímpicos nunca estarían a su alcance. Y tras conseguir su meta propuesta, su mente comienza a dibujar la siguiente. 

Por su cabeza ronda la única idea de alcanzar su fin propuesto. Seguramente, durante el trayecto, surgirán dificultades. Lesiones imprevistas o bajones incomprensibles en su juego que incluso pueden hacer que se replanteen abandonar en un momento dado. Perderán finales cuando rozaban la gloria con los dedos. 

Pero es su pasión y amor por lo que hacen, el revitalizante perfecto para superar cualquier bache que surja, conscientes que en el deporte hay segundas oportunidades. 

Así evolucionan y crecen deportivamente. Van siendo conscientes de sus propios límites y capacidades y las desarrollan porque han comprendido cómo funciona la consecución de sus objetivos deportivos. 

Extrapola ésta idea a tu vida ordinaria. Es aplicable a cualquier faceta de tu vida que elijas. Y en el difícil concepto de comprender de qué manera podemos entrenar nuestra mente para la consecución de nuestros sueños, también. 

Necesitas entrenar y crear un hábito. Interiorizarlo hasta que forme parte de quién eres. Y comenzar a marcarte unas metas a corto plazo para lograr ese objetivo "final" que deseas. 

¿Cómo? Ay amigo Sancho!.... Eso, es otra historia. Otro día te la cuento. Permanece atento y aprenderemos la manera.


Pues fijate que yo creo que la pasión es una forma más de amor. Dentro del amor hay cientos de variantes y la pasión es una de ellas.Cuando te apasionas,amas. Asi lo veo yo al menos. Pero lo que si esta clarisimo es que las cosas solo pasan cuando te arriesgas, y eso en tu zona de confort es complicado que ocurra. Gracias @David Navarro López. Como siempre, un gustazo tenerte por estos lares...😀

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David Navarro López 2/10/2016 · #1

Amor y pasión por lo que haces pueden parecer lo mismo, pero no. Esos dos, junto con crear un hábito de ello, estamos de acuerdo que son los ingredientes básicos para el automejoramiento. También , fijarse metas realistas nos ayuda a no desfallecer por el camino.
Los verdaderos cambios y triunfos sólo ocurren fuera de la zona de confort, aunque por miedo a fracasar se puede caer en la trampa de ponerse uno metas demasiado fáciles. Supongo que el secreto está en el equilibrio.
"Celebrarse" los triunfos, por pequeños que sean, ayuda a "ir a por otra"
Gracias por tu Post, Oscar.

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