Actividades para fomentar el sentido de comunidad, claves para la educación

Entre lo que es necesario saber de cara a la Revolución 4.0, en materia de educación, las habilidades interpersonales cobrarán especial relevancia en la preparación de nuestros hijos para su futuro profesional. Junto a éstas, ya se sabe, se dará especial valor al conocimiento científico, matemático y de las nuevas tecnologías.

En esta tendencia se justifica la preocupación actual de los educadores por que los programas diseñados para preescolar y educación básica incluyan la enseñanza de habilidades de “team building”, que, como su nombre lo indica, buscan construir equipos para desarrollar desde la infancia todas las capacidades necesarias para mejorar la comunicación y el autoconocimiento individual y colectivo para prepararlos a la vida laboral colectiva a la que pertenecerán años más tarde en diversos contextos.

Comúnmente, estas actividades consisten en dinámicas de juego dentro y fuera del salón de clases, de manera que, en este ámbito, el objetivo de lo que pareciera no ir más allá de una sencilla convivencia es educar para las dinámicas laborales. Sin embargo, estas acciones también pueden estar contempladas dentro de campañas sociales o programas más amplios fuera del ambiente académico.

A nivel corporativo, por ejemplo, las estrategias ‘team building’ tienen como propósito prevenir o erradicar los ambientes tóxicos, lo que en el contexto de la formación infantil se traduce en ventajas similares, como la disminución del acoso escolar entre compañeros o “bullying”.

Algunas de las habilidades que se les inculcan durante su participación en estas actividades de integración se encuentran las aptitudes de liderazgo, la planeación conforme a metas establecidas y las estrategias suficientes para concretarlas, la empatía hacia sus compañeros y, en fin, un conjunto de características que desde ahora se encuentran entre las competencias que los responsables de recursos humanos de las empresas consideran a la hora de contratar a su personal.

Asimismo, estos ejercicios promueven la colaboración a la vez de que reducen la competitividad malsana entre los integrantes tanto de una clase como de una oficina, lo que crea buenas relaciones y, por ende, personas capaces de tomar decisiones acordes a objetivos comunes y benéficos para todos en lugar de escalar poniendo el pie a otros.

A manera de recapitulación, tendremos que el valor de las estrategias de construcción de equipos está en que las nuevas generaciones formarán agrupaciones más cohesionadas, dejando de lado el individualismo que tanto se ha cuestionado en la nuestra.

Así, si notas que el plan de estudios de tus hijos o hermanos pequeños parece dedicar más tiempo al juego que al estudio como tal, no debes alarmarte, se trata de una estrategia que fortalecerá sus vínculos sociales.

Actividades para fomentar el sentido de comunidad, claves para la educación