Medidas de prevención para cuidar la salud auditiva en centros de trabajo con altos niveles de ruido

La pérdida de la audición, como la de cualquier otra capacidad perceptiva, es motivo de duelo para quien la experimenta. Tal circunstancia, que de por sí es difícil, se vuelve aún más complicada cuando la causa de la pérdida está en el lugar de trabajo o en la actividad que el afectado (a) desempeña para subsistir.

En este y otros escenarios en que el entorno laboral llega a comprometer la salud, la prevención que echa mano de la tecnología médica es clave para evitar que los problemas asociados a la naturaleza del trabajo escalen al nivel descrito al comienzo de este artículo.

En lo relativo a la audición, la práctica oportuna de la audiometría, estudio mediante el que se evalúa la capacidad de audición y se diagnostican las afecciones relacionadas con ella habría sido vital para el paciente y evitado problemas legales y económicos a la empresa.

Dicho estudio se lleva a cabo con ayuda de un instrumento llamado audiómetro y se clasifica en dos tipos: la audiometría aérea, que aporta información sobre la capacidad auditiva real del paciente a partir de la emisión de una serie de sonidos en frecuencias e intensidades distintas, y la audiometría tonal, que se realiza por conducción ósea por medio de la colocación de un aparato que produce vibraciones detrás de la oreja del paciente y que permite conocer con exactitud la capacidad de audición del oído interno.

En el contexto corporativo, otro instrumento indispensable para la prevención es el decibelímetro, también llamado sonómetro, que se utiliza para medir y controlar los niveles de ruido en las zonas de trabajo. Tales mediciones se llevan a cabo con respecto al nivel de la presión acústica, para lo cual el instrumento se compone de un micrófono, una sección para el procesamiento de la señal y una pantalla donde se aprecian los resultados de la lectura.

Una de las ventajas de este equipo es que, al ser portátil, permite realizar mediciones rápidamente en distintos espacios. Por otro lado, algunos modelos almacenan un registro de datos que facilita a las organizaciones analizar los resultados de periodos prolongados de exposición y sus posibles consecuencias para la salud física y mental de los trabajadores.

Este último aspecto ha cobrado especial relevancia en los últimos años, dado que el factor de estrés en los centros de trabajo se ha ido sumando paulatinamente a los motivos de incapacidad o disminución de la productividad.

Por lo anterior, en caso de experimentar una dificultad persistente para concentrarse, irritabilidad, cansancio y otras reacciones vinculadas con la contaminación acústica o bien, molestias de carácter físico, es indispensable presentarse a consulta médica y, de encontrar problemas de audición ocasionados por estos factores, presentar la queja a la autoridad competente dentro de la empresa.

Medidas de prevención para cuidar la salud auditiva en centros de trabajo con altos niveles de ruido