Pilar Soro en Mindfulness en Español, Salud, Negocios y Empresa Directora • Pases Energéticos.com 10/1/2018 · 4 min de lectura · +200

Buscando el Silencio

Hace un par de años Pasesenergeticos.com se llamaba silenciate.com. Decidí cambiar el nombre del dominio porqué podía ser mal interpretado.

Silénciate para mi significa Buscando el Silencio, pero pensaba que podía sonar como: cállate, no hables, no te expreses, y en realidad es  lo contrario.

¿Qué es el silencio?

La palabra silencio proviene de la palabra latina “silens” que significa estar quieto, quieta o en reposo.

La mayoría de los diccionarios modernos definen el silencio como la ausencia de sonidos, la quietud o como un período sin habla o ruido.

Pero el silencio es más que un estado de silencio; ausencia completa de sonido o quietud absoluta. El silencio, según algunos
estudios 
de investigación es lo que mejora la concentración, promueve la meditación y nos permite estar en contacto con nuestro “interior”. En otras palabras, el silencio tiene el poder de hacer que la gente piense y actúe.

Según este estudio la palabra silencio se ha asociado en nuestras mentes con la pasividad aburrida y la inactividad. Además, vemos el silencio como intrínsecamente peligroso, antisocial o anormal. Tememos y odiamos el silencio y hacemos todo lo posible para evitarlo.

En “Un libro de silencio”, su autora Sara Maitland declara:

“La comunicación verbal instantánea y constante se experimenta no tanto como un placer, sino como una necesidad. La música de fondo, incluso en los centros comerciales donde ya hay mucho ruido, de modo que nadie puede escuchar la música, es omnipresente. La duración de una pausa silenciosa aceptable en la radio se ha reducido constantemente en la última década. El
silencio en lugares públicos, como bibliotecas o iglesias, se considera cada vez más opresivo que valioso”

Esta semana mismo he sido consciente, por primera vez, que en dos comercios pequeños en los que compro de forma habitual también tenían música de fondo…

La visión de los chamanes del México antiguo.

Los Videntes o chamanes del México antiguo hacen referencia al silencio interno y lo definían como un estado natural de la percepción humana en el que los pensamientos se bloquean, y en el que todas las facultades del ser humano funcionan desde un nivel de conciencia que no requiere el funcionamiento de nuestro sistema cognoscitivo cotidiano.

Esas mujeres y hombres de conocimiento lo buscaban con toda avidez.

Hacen referencia al silencio interno como la falta de diálogo interno, dejamos de hablarnos a nosotros mismos, “los pensamientos se bloquean”:

“El diálogo interno es lo que ata a las personas al mundo cotidiano. El mundo es de tal y cual manera sólo porque nos contamos que es de tal y cual manera”. 

Los chamanes creían que la percepción humana es capaz de alcanzar niveles indescriptibles cuando funciona bajo la condición del silencio interno.

El silencio interno es la matriz necesaria para dar un gigantesco paso evolutivo; los chamanes del México antiguo llamaban a este gigantesco paso evolutivo el conocimiento silencioso, un estado de la conciencia humana donde el conocimiento ocurre automática e instantáneamente.

En el libro El Silencio Interno de Carlos Castaneda, nos dice:

“Don Juan nos enseñó que el silencio interno debe obtenerse por medio de la firme presión de la disciplina. Dijo que el silencio interno tiene que acumularse o guardarse, poco a poco, segundo a segundo. En otras palabras, uno tiene que forzarse a estar callado, aunque sea sólo por unos segundos. Don Juan aseguraba que si uno es persistente, la perseverancia vence el
hábito, y de esta manera, se llega a un umbral de segundos o minutos acumulados, un umbral que varía de persona a persona”

Aprender a través del cuerpo

Se que en la escuela, cuando obligamos a niños y niñas tan pequeños a permanecer en sus sillas durante tanto tiempo, lo estamos haciendo realmente mal. En realidad me parece una tragedia.

Desde la primera hora deberían estar “moviéndose”, jugando con su cuerpo, bailando, corriendo, andando…y todo el tiempo posible al aire libre, en contacto con la naturaleza, como lo hacen en las escuelas-bosque.

Los pases energéticos se basan en la certeza de que la forma en que nos movemos y mantenemos nuestro cuerpo influye directamente en nuestra mente y espíritu, en como percibimos el mundo, en nuestro estado de ánimo y en nuestro entendimiento.

Si los has practicado alguna vez habrás notado que uno de los efectos más significativos es el estado de silencio en que te dejan.

Javier Guerra, Psicólogo y Doctor en políticas educativas en México, y practicante de la metodología Being Energy afirma:

“Que importante y que oportuno resultan estos pases, los practico en medio de una jornada, me revitalizan y me devuelven la claridad, con un ánimo diferente.”

En la metodología BE conservamos algunos pases energéticos que han pasado la prueba del tiempo y no han sufrido cambios en la configuración de sus movimientos, los practicamos tal y como lo hacían aquellas mujeres y hombres de conocimiento.

Un ejemplo de estos pases es El Código de los Chamanes del México antiguo, una de mis series predilectas, por la sencillez de sus movimientos y por su potente beneficio.

Sus movimientos tienen el efecto de romper la continuidad, de romper la mente lineal, que es la que repite las creencias limitantes, el pensamiento negativo, el victimismo, la preocupación… El código rompe el patrón que crea ese tipo de pensamientos.

A nivel anímico proporciona un estado de calma y equilibrio emocional tan necesarios para sobrellevar el estrés de la vida cotidiana. Con la práctica del código en unos minutos creamos un oasis de paz y armonía duradera.

A nivel de la mente y de la percepción, el código, causa un estado único de pausa y de silencio.

En este vídeo te muestro algunos pases sueltos de El Código.

Buscando el Silencio


Mi experiencia con el Silencio Interno

Seguro que todos hemos tenido experiencias de silencio, especialmente de pequeños, donde vivíamos el presente, en el aquí y en el ahora.

Sin contar estos de los que apenas me acuerdo tengo un par de experiencias donde experimenté un silencio especial.

Os cuento la primera historia y recapitulación:

Tenía 22 años, me había ido con unos amigos a Menorca, pasé mucho tiempo en contacto con la naturaleza, en los acantilados de piedra volcánica, dejándome bañar por las olas que rompían en mi cuerpo. En aquella época aún podíamos tomar el sol con moderación, así que me llené de su energía. También disfruté de los bosques de pinos,  las playas nudistas, de  los bonitos pueblos, realmente es una isla mágica.

Me reí mucho, nos divertimos, jugábamos como niños,  hacía tiempo que no lo pasaba tan bien. Fueron unos días fantásticos e inolvidables.

Volví a Barcelona, a casa de mis padres, donde vivía entonces. No recuerdo bien que pasó, pero se que empecé a discutir con una de mis hermanas, algo me dijo que me molestó mucho (tengo que seguir recapitulando). Era normal discutir en mi casa…volver a esa realidad no me gustó, y me  aloqué. Monté lo que se dice “un pollo”, como nunca, tiré y rompí objetos de mi habitación, por suerte no duró mucho, quizá tres o cuatro minutos. Quedé agotada.

Me estiré en la cama, boca arriba…y ahí se creó el silencio. Se que mi punto de encaje se movió, aunque fuera de forma débil. (tengo pendiente escribir sobre el punto de encaje, disculpas a los que no habéis leído Castaneda)

Lo que viví después fue espectacular, además duradero. Viví en el presente, con ausencia total de preocupación durante unos meses. Era una sensación de bienestar continuo, no tenía ningún problema, nada me preocupaba y todo lo disfrutaba, además todo me salió bien durante unos meses.

Tomé decisiones importantes, como irme de casa de mis padres e independizarme,  seguir trabajando y no dejar los estudios.

Tenía claro mi camino y simplemente lo seguí, fueron unos meses felices.

Y tú, ¿qué experiencias tienes con el silencio? Si te animas me lo cuentas en los comentarios

Te invito a que experimentes los beneficios de la práctica cotidiana de los pases energéticos de Being Energy con el reto online de 21 días: Muévete y recupera energía.

Reto de 21 días, empezamos el 15 de enero de 2018



Hector Fong 11/1/2018 · #1

Eso es MEDITACION

0