Prof. Mg. Rodrigo Ariel PRADIER en Estudiantes y Universitarios, Profesores y educadores, Oficios y profesiones Auxiliar Judicial • Servicio Penitenciario Federal 14/11/2016 · 3 min de lectura · 1,3K

Freud sostiene que los sueños son siempre estimulados por acontecimientos presentes

Freud sostiene que los sueños son siempre estimulados por acontecimientos presentes
Los sueños son realizaciones alucinatorias de desearse irracionales, y particularmente deseos sexuales que se originaron en nuestra temprana infancia y no fueron transformados completamente en formaciones reactivas o sublimaciones. Esas realizaciones se manifiestan cuando la fiscalización de nuestra conciencia se halla debilitada, como sucede en el estado de reposo. Si no permitiéramos cumplir de forma cabal los deseos irracionales, los sueños no serían tan extraños y desconcertantes. Pero rara vez soñamos que cometemos un asesinato, o un incesto, o cualquier otro crimen, y si lo hacemos, no gozamos con su realización. Al explicar el fenómeno, Freud SIGMUND supone que cuando dormimos también está medio dormida nuestra censura moral. De este modo puede introducirse las ideas y las fantasías en nuestras conciencias dormidas, a la que de otro modo les está completamente prohibida la entrada. 

Pero la censura sólo está medio dormida, permanece suficientemente despierta para impedir que los pensamientos prohibidos hagan su aparición de forma clara e inequívoca. La función de los sueños es la de representar nuestro reposo, luego los deseos irracionales que se presentan en los sueños deben estar disfrazados para engañar a la censura. Lo mismo que los síntomas neuróticos, constituyen una transacción entre las fuerzas reprimidas del ego y la fuerza represora de la censura que ejerce el superego. Sucede a veces que este mecanismo de alteración no funciona convenientemente, y nuestros sueños se hacen demasiados claros para poder despistar a la censura, entonces nos despertamos. Freud sostiene, como consecuencia, que la característica principal del lenguaje onírico es el proceso de encubrimiento y desfiguración de los deseos irracionales, que nos permiten continuar durmiendo tranquilamente. Esta tesis tiene una importante relación con el concepto freudiano del simbolismo.

Freud cree que la función primordial de los símbolos es la de disfraz de deformar los deseos
subterráneos. El lenguaje simbólico es concebido como un código secreto, la interpretación de los sueños de la tarea de descifrarlo.

La tesis de la naturaleza irracional infantil del contenido onírico y de la función de formadora de la elaboración onírica condujo a un concepto mucho más limitado del lenguaje de los sueños que el que se ha sugerido en la exposición de lenguaje simbólico. Para Freud el lenguaje simbólico no es un lenguaje que puede expresar cualquier clase de sentimientos y pensamientos de manera particular, sólo expresa ciertos deseos primitivos instintivos. La enorme mayoría de los símbolos es de naturaleza sexual. Los genitales masculinos son simbolizados por palos, árboles, paraguas, cuchillos, lápices, martillos, aviones y muchos otros objetos que pueden representarlo ya sea por su forma o por su función. Los genitales femeninos son representados de la misma manera por cuevas, botellas, cajas, puertas, estuches, jardines, flores, etc.. El placer sexual es representado por varias actividades, como las de bailar, cabañal, prepare, volar. La caída del cabello o de los dientes representan simbólicamente las castraciones. Aparte de los elementos sexuales, los símbolos expresan la experiencia fundamentales del niño. Los Padres y las Madres son simbolizados como reyes o emperadores y como reinas o emperatrices, los niños, como animalitos, la muerte, como un viaje.

No obstante, en su interpretación de los sueños, Freud emplear más los símbolosaccidentales que los universales. Sostiene que para interpretar un sueño es preciso dividirlo en sus distintas partes y suprimir de ese modo su sucesión simbólica. Luego se buscan las asociaciones de cada elemento del sueño y se sustituyen las ideas aparecidas en ese proceso de asociación con la parte que se presentaron en el sueño. Reuniendo los pensamientos aliados por la sucesión libre, se encuentra un nuevo texto o que tiene consistencia interna lógica y que revela el verdadero significado del sueño.

A este sueño verdadero, que es la expresión de nuestros deseos ocultos, Freud lo llamaba el sueño latente. La versión deformada del sueño, tal como nosotros lo recordamos, es el sueño manifiesto, y el proceso de deformación y enmascaramiento es la elaboración del sueño. Los principales mecanismo mediante los cuales la elaboración onírica trasladar el contenido latente del sueño a su forma manifiesta son las condensaciones, el desplazamiento y la elaboración secundaria. 

Con la condensación, Freud explica el hecho de que el sueño manifiesto sea mucho más corto que el latente. La condensación excluye una cantidad de elementos del sueño latente, combina fragmentos de diversos elementos, y los condensa en un nuevo elemento del sueño manifiesto. Si soñamos con una figura masculina autoritaria a la que tememos, vemos, por ejemplo, en el sueño manifiesto, a un hombre que tiene el cabello como el de nuestro Padre y el rostro como el de un maestro despótico, y que viste como nuestro patrón. O sea soñamos con un acontecimiento en el que nos sentimos triste y desdichados, puede mover y, por ejemplo, una casa cuyo techo representa otra casa en la que experimentamos alguna vez la misma sensación de tristeza y cuya habitación representa por su forma otra casa relacionada con la misma experiencia sentimental. En el sueño manifiesto ambos elementos se superponen para formar una misma casa. Estos ejemplos demuestran que sólo se condensan para formar una sola figura aquellos elementos que son idénticos, en su contenido sentimental. Dada la naturaleza del lenguaje simbólico, el proceso de la condensación es fácil de entender. En la realidad de externa es importante el hecho de que dos personas o dos cosas sean diferentes, pero desde el punto de vista de la realidad y interna que ese hecho no tiene ninguna importancia. Lo que interesa es que estén relacionados con la misma experiencia interna y que sean su expresión.

Y siguiendo con el tema, Simbolismo: el sueño y los sueños por la teoría freudiana...