Prof. Mg. Rodrigo Ariel PRADIER en Estudiantes y Universitarios, Profesores y educadores, Oficios y profesiones Auxiliar Judicial • Servicio Penitenciario Federal Hace 5 d · 2 min de lectura · +100

LAS NEURONAS DE LA EMPATÍA

LAS NEURONAS DE LA EMPATÍA

¿Cuántas veces has intuido que alguien no te dice la verdad en lo que te está contando, aunque su discurso sea coherente y aparentemente no tengas pruebas de lo contrario?


No sabemos cómo lo sabemos, ni tenemos evidencias, de acuerdo.... pero estamos seguros de ello.


Se han activado nuestras neuronas espejo.


Las neuronas espejo nos ayudan a comprender las intenciones de los otros y en un sentido mucho más amplio, nos capacitan para la vida social. Reflejan la imagen de la mente de los otros en nuestra propia mente, de ahí la palabra espejo y de ahí que detectemos ciertas cosas implícitas en discursos aparentemente coherentes pero que hacen saltar nuestra alarma interna .

Nuestra intuición, muchas veces habla por boca de estas neuronas…

¿Qué hace que estas neuronas despierten? 

Pues bien,su actividad se muestra cuando observamos a una persona que realiza acciones similares a las nuestras. Se activan de la misma manera cuando realizamos nosotros mismos esa acción que cuando la observamos en el otro, es decir, se conectan del mismo modo si damos un salto que si vemos a alguien saltando. (¿Te has preguntado qué es lo que nos hace bostezar cuando vemos a alguien que bosteza? O reír cuando vemos a alguien con un ataque de risa…)

Reflejan la imagen de la mente del otro en nuestra propia mente provocando que, de un modo directo y simple, podamos atribuir significado a sus comportamientos, entendamos sus acciones e intenciones y podamos comprender inmediatamente lo que está haciendo la otra persona.

Simplificando, podríamos decir que son neuronas imitadoras. Emulan a las que están en el cerebro del otro y reflejan sus acciones en el cerebro del observador.
                                                                                                                                                         
Por esta funcionalidad, estas neuronas también son conocidas como “neuronas de la empatía”, puesto que nos facilitan el hecho de poder ponernos en los zapatos del otro. Aunque cabe señalar que podemos empatizar, o sentir lo que siente el otro y no necesariamente estar de acuerdo con él/ella ni implicarnos de manera afectiva. Empatizar no significa simpatizar.

¿Y como se muestra en nosotros la empatía?

 Manifestamos este comportamiento cuando podemos sintonizar de manera espontánea y natural con los sentimientos de la otra persona, conocer sus motivaciones y predecir su conducta. Nos permite sentir la alegría o la tristeza de los demás como si la sintiéramos nosotros mismos. 

Éste es un rasgo característico de las relaciones sociales que nos hace esencialmente humanos, puesto que nos impide hacer cosas que pueden herir los sentimientos de los demás. 

Cierto es que muchas veces lo notamos por su ausencia , sólo es necesario leer un periódico o ver las noticias para ver cómo nos comportamos unos con otros en nuestro día a día… 

¿Tal vez podríamos fabricar la pastilla de empatía?

Quizás deberíamos tomar una al día para poder sentir como afectan nuestras acciones y decisiones en los demás, haciendo el esfuerzo de ponernos de un modo más comprensivo en la piel del otro  (tal vez algunas neuronas espejo estén un poco empañadas…).

Somos criaturas sociales. Nuestra supervivencia depende de entender las acciones, intenciones y emociones de los demás. Las neuronas espejo nos permiten entender la mente de los demás, más allá de un razonamiento conceptual, es decir, sintiendo, no pensando”