Prof. Mg. Rodrigo Ariel PRADIER en Estudiantes y Universitarios, Profesores y educadores, Oficios y profesiones Auxiliar Judicial • Servicio Penitenciario Federal 3/7/2016 · 1 min de lectura · 1,0K

Observa a los ni­ños

Observa a los ni­ños
Ellos juegan solitos, imaginando cosas, sin­tiéndose
completos en cada momento. NO piensan "sería más feliz si tuviera más amigos", ellos no piensan así.

Sólo crean su propio en­tretenimiento. Todo lo que necesitas está den­tro de ti. La conciencia jamás está sola, porque se está amando a sí misma, disfruta de sí mis­ma y vive completa dentro de ella. 

Puedes es­tar en un salón rodeado de cien personas y sen­tirte solo, porque la verdad es que el estar con­tigo te resulta insoportable: "No me gusta es­tar solo, necesito a alguien o algo que me dis­traiga y me mantenga alejado de mí". Pero si estás anclado en el amor-conciencia, puedes estar solo pero nunca sentirte solo, puedes ele­gir estar con alguien, pero en realidad no ne­cesitas de nadie. Aquello que creemos que ne­cesitamos es sólo una idea, porque buscamos afuera, porque nos alejamos de la fuente, por que tenemos el hábito de ver el vaso medio vacío en vez de verlo medio lleno.

¿Qué sucedería -y esta es mi propuesta en este encuentro- si cada vez que sientes que te falta al­go y que diriges la mirada hacia afuera buscán­dolo, paso seguido no encontrándolo, paso se­guido sintiéndote pesado, sin ganas, triste, sin fuerzas, desalentado, o como sea, como si tuvie­ras un gran bagaje que pesa cada día m