Prof. Mg. Rodrigo Ariel PRADIER en Estudiantes y Universitarios, Profesores y educadores, Oficios y profesiones Auxiliar Judicial • Servicio Penitenciario Federal 15/11/2016 · 2 min de lectura · 1,1K

Pesadillas y terrores nocturnos, cuál es la diferencia

Pesadillas y terrores nocturnos, cuál es la diferencia

"Buenas noches", tras escuchar esta frase por parte de los más pequeños lo mejor sería que lo próximo que dijeran fuese "buenos días", señal de que ha habido un sueño reparador. Sin embargo en ocasiones entre una oración y otra aparece: "papi, mami, tengo miedo".

Es inevitable tener algún mal sueño que haga que los más pequeños de la casa se despierten asustados por la noche y quieran recurrir a sus padres para calmarse. En estas situaciones es posible que esta sensación la haya provocado un terror nocturno o una pesadilla. Hay que saber cómo diferenciarlas para poder actuar de la mejor forma posible.

Pesadillas, generan un alto nivel de miedo

Una característica que genera un alto nivel de miedo al no saber diferenciar el mundo onírico del real.

Pueden ocurrir a lo largo de toda la noche, sin embargo es más probable que sucedan en el último tercio y concluir con el despertar del niño cuando suena su despertador o a una hora cercana a este momento. En caso de que se produzcan antes que el menor vuelva a conciliar el sueño es muy complicado dado el nivel de nerviosismo y alteración alcanzados.

Su inicio suele producirse en torno a los tres y seis años y aparecen con más frecuencia entre los seis y diez años. El mayor problema que tienen las pesadillas es que al provocar tal nivel de miedo en los niños, muchos de ellos rechazan irse a dormir ya que asocian el sueño a la aparición de estos episodios de terror. Por este motivo los padres deben tratar de hacer que sus hijos relajen este nivel de tensión.

Lo primero que se debe hacer es tranquilizar a los niños, hacerles comprender que todo era un sueño y que realmente están seguros en casa lejos de esos miedos que los asaltaron al dormir. 

También es recomendable facilitarles algún objeto que les de seguridad como un peluche que haga las veces de protector o una luz de baja intensidad que les haga ver que están en su habitación una vez que despierten asustados.

En el momento lo mejor es evitar que el niño recuerde este episodio y se tranquilice lo más pronto posible para que vuelva a conciliar el sueño. Al día siguiente los pediatras recomiendan que los más pequeños dibujen esta historia aunque en esta ocasión los padres pueden recomendarle un final alternativo a esta narración tan terrorífica.

Terrores nocturnos, terminan con un grito

A diferencia de las pesadillas, los terrores nocturnos son episodios breves de miedo que en la mayoría de las ocasiones no despiertan a los niños y finalizan con un grito o un espasmo que indican que este epi