Prof. Mg. Rodrigo Ariel PRADIER en Estudiantes y Universitarios, Profesores y educadores, Oficios y profesiones Auxiliar Judicial • Servicio Penitenciario Federal 28/11/2016 · 4 min de lectura · +100

Timidez y Fobia Social

Timidez y Fobia Social

Una fobia social es un tipo especial de miedo. El miedo no tiene por qué ser necesariamente malo, ya que de alguna forma supone una señal de aviso frente a situaciones de peligro (animales peligrosos, enfermedades, accidentes…) y nos ayuda a estar alerta en vez de incapacitarnos negativamente ante el objeto que produce la alarma.

Podríamos hablar de fobia cuando la intensidad con la que vivimos el miedo es:

  • Desproporcionada ante el peligro objetivo
  • Inoportuna (se dispara la emotividad en el momento inapropiado)
  • Interfiere en nuestra vida normal de manera innecesaria, reduciendo nuestra capacidad.

Aunque algunas fobias son muy conocidas (los aviones, los insectos, los espacios cerrados o abiertos…), la fobia social se centra en situaciones mucho más complejas (la interacción social), y altera totalmente nuestra existencia, ya que de manera natural estamos obligados a vivir en sociedad.

Normalmente tenemos cierta incertidumbre, ansiedad e inseguridad al conocer a personas nuevas; pero una vez roto el hielo, la mayoría logra convertir esos encuentros en una experiencia agradable. En cambio las personas con fobia social experimentan un grado de ansiedad mucho más elevado en estas situaciones, llegando a ser tan grande que se producen señales físicas delatadoras (sudor, temblor muscular y de voz, rubor, etc.) que nos hacen más vulnerables e inseguros y la situación social, en vez de convertirse en una experiencia positiva, se transforma el algo desagradable. De este modo, nos desanimamos e intentamos evitar con todo tipo de estrategias la interacción humana.

El deseo que solemos tener todos de formar parte de los grupos sociales, ser valorados y apreciados se ve gravemente disminuido, con la consiguiente baja autoestima y complejo de inferioridad.

Algunas fobias sociales acentúan el miedo a tratar con el otro sexo a extremos que producen graves dificultades para conseguir pareja.

El miedo no es un estado emocional inmóvil, como un estado de tristeza o alegría. Se alimenta de:

  • Los estímulos temidos (estar en algún tipo de situación social que nos produce miedo)
  • La anticipación (imaginar las situaciones que podrían suceder y sentir el miedo ‘como si’ estuvieran sucediendo los acontecimientos temidos)
    los mecanismos de evitación (aunque sea una paradoja el alivio de subir por las escaleras aumenta el miedo a coger el ascensor de una persona con fobia al ascensor). Por lo tanto las conductas de ‘precaución’ como ponerse en un rincón, hablar poco, cruzar la acera, etc. hacen que sintamos mas miedo la próxima vez.
  • Los pensamientos auto-críticos (del estilo “pareceré tonto/a”, “debería hablar p