No saber jugar

Nos extraña que a un niño autista le pueda hacer más caso a un trozo de papel brillante que a un robot desmontable. Decidimos automáticamente que esos niños no saben jugar y que además no utilizan bien el juguete. No podemos entender que  ese niño autista prefiere el papel brillante y se divierte con el ruido que le crea al pisarlo o manusearlo entre sus manos. Si pudiéramos entrar en su mente y ver su mundo nos llevaríamos una gran sorpresa. Puede que para él lo aburrido sea el robot y lo divertido el "ruidillo" del papel.

Cuando una niña autista coge a su muñeca por los pelos, la zarandea, no la mece..., está acusando la realidad del otro, pero no la suya, así como el niño autista con su papel brillante. El autista es consciente de lo que representa el juguete aunque lo utilice de forma distinta a lo convencional, lo utiliza como un todo.

¿Todas las muñecas tienen que ser guapas y estar maquilladas?, seguro que para ellos eso es lo de menos.

La persona autista juega y sabe jugar, pero no como tú y como yo. No utilizan los juguetes convencionales con los que juegan otras personas. Un papel, un lápiz o un trozo de tela pueden utilizarlo para entrar en un mundo de fantasía al que como dije anteriormente si lo viéramos nos sorprendería y quizás nos haría cambiar nuestra forma de ver las cosas y sacarle más partido a lo que no percibimos a simple vista. El hecho de que la persona autista no juegue como tú o como yo no quiere decir que no se divierta jugando.

Hace años, gracias a dios , si a una niña le gustaba jugar con una moto en vez de con una muñeca los padres en su gran mayoría la convencían para que jugase con cocinitas o muñecas, hoy día juegan con toda normalidad con motos, playmobile o cohetes.

Lo importante es dejar rienda suelta a la imaginación y a la creatividad de cada niño, hay mil maneras de jugar y de sonreír. 

Debemos entender que no es la persona autista quien debe pasar a nuestro mundo y acomodarse a él, somos nosotros quienes debemos entrar en su mundo.

Podemos apreciar que cuando se sienten estresados lo manifiestan con risas o llantos incontrolados y en momentos con histeria e hiperactividad , por lo contrario cuando están depresivos manifiestan lentitud en movimientos, tristeza en el rostro y ausencias repetidas. Para saber en que estado de ánimo están deberemos "estar al loro".

Seguiré disfrutando escribiendo estos pequeños artículos para dar a conocer un poco más el mundo del autismo , gracias por leerlo.


No saber jugar


Raúl Jiménez Uceda 10/11/2017 · #2

#1 Gracias Jorge, espero que demos más a luz a este trastorno para que los familiares y cuidadores de estas personas se animen a contar sus anécdotas,
y desde lo más simple aprendamos a descifrar su mundo.

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Jorge Carballo Pérez 10/11/2017 · #1

Me parece muy interesante tu enfoque Raúl, creo que nos puedes aportar mucho a todos, y hacernos entender mejor esta enfermedad, así como colaborar de forma activa y positiva en la misma. Gracias. Un Abrazo !!

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