Rocío Cristina Perez en Motivación, Moda y belleza, Redes Sociales Administrativa de venta • Thaun chevrolet 2/7/2016 · 1 min de lectura · 2,0K

La felicidad es un pájaro esquivo


La felicidad es un pájaro esquivo. Un pájaro que se posa a lo más alto de un árbol, y al que subimos con todo el esfuerzo del mundo para cogerlo, y una vez lo tenemos a mano, echa a volar.
Tal vez la felicidad, esa ave huidiza y taimada, haya que buscarla de otro modo. Pudiera ser que resultara más fácil de alcanzar cuando ese pájaro se posa en una rama baja y accesible. Pero las personas somos raras y pretenciosas, y siempre apuntamos a los pájaros que hay posados en las ramas más altas.
A lo mejor la felicidad es una cosa más sencilla de conseguir de lo que la gente se cree.

La gente tiene tendencia a imitar al prójimo. A ser como el prójimo. Somos imitadores compulsivos. Y esto, por lo que respecta a la felicidad es un problema. Nuestra tendencia a formar parte de una tribu cuyas señas de identidad son, no ya el aspecto externo, o los bienes materiales, sino también la forma de actuar, nos lleva a calibrar el grado de felicidad en tanto en cuanto nuestro comportamiento y bagaje material sea semejante al del resto de nuestros congéneres más próximos. Y a veces esta similitud es del todo imposible. Y nuestra felicidad se resiente.
Por si este afán imitador no fuera suficiente, hay que añadir aquí la necesidad que tenemos las personas de que el prójimo nos imite. Más que nada por la seguridad que nos proporciona el no sentirnos solos.
Sabedores de esa tendencia, y con una dosis bastante considerable de malicia, nos gusta alardear de logros que sabemos que serán difíciles o costosos de imitar. Es más, simple y llanamente, no queremos ser imitados, o mejor diríase igualados. ¿Competitividad desenfrenada? ¿Simple malicia?
Entonces hay que ser fuerte de espíritu para no caer en la natural trampa de la imitación. En este momento es cuando el pájaro ha volado hasta las ramas más altas. Y es cuando debemos obviarlo y dejar que vuele. Nuestra ave que nos conducirá a la felicidad tal vez esté mucho más a mano, en ramas más asequibles.


La felicidad es un pájaro esquivo