Ronald Huari en Profesores y educadores, Gestión Administrativa, Técnicos de RRHH Technical Recruiter • Avantica 16/11/2016 · 2 min de lectura · 1,5K

Pero eso fue lo que me pediste.

Pero eso fue lo que me pediste.

-Mamá, el día de mañana me han dicho en el colegio que debo ir disfrazado de castor -¿de qué? pregunta la mamá -de castor- responde el hijo. La mamá pasa todo el día diseñando y elaborando el disfraz y el resultado le queda hermoso. El hijo en el auto rumbo al colegio vestido con el disfraz termina de rascarse la cabeza con su mano izquierda como si estuviese confundido y empieza a cantar "¡vamos a Belén! ¡vamos castores vamos! ¡vamos a Belén! ¡vamos castores vamos! La mamá frena el auto en seco.

Hace poco vi este video (mira el video):


Pero eso fue lo que me pediste.


y me llamó la atención, porque si extrapolamos esta situación a nuestra vida laboral nos daremos cuenta que suele suceder y no en pocas ocasiones.

Imaginemos el siguiente escenario. Un trabajador en su oficina es interrumpido por su jefe en horas de la mañana y le dice lo siguiente -Por favor Santiago, agradecería que me apoyes en esto, lo necesito para pasado mañana- ante esta petición Santiago decide tomarlo como prioridad dejando de lado otras tareas. Pasa un día y el requerimiento en vez de estar avanzado, le genera dudas a Santiago y se empieza a preguntar ¿esto será lo que quiere?, ¿se habrá dado cuenta de este error?, ¿que tal si mejor le entrego esto ya que considero que es más óptimo?, etc. Ante aquellas interrogantes Santiago, embelesado por su autosuficiencia y ego, decide no ir a preguntarle a su jefe ya que piensa que él mismo puede solucionarlo confiando en su talento para tomar decisiones. Al siguiente día, fecha de la entrega, Santiago se dirige a la oficina de su jefe y le dice -buenos días, aquí le entrego lo que me solicitó, - el jefe después de revisar el pedido, mira a Santiago y le dice -gracias Santiago, noto con claridad que te has esforzado mucho, pero… realmente esto no fue lo que te pedí”.

Barquero y Barquero menciona que en la comunicación el emisor piensa un 100% y transmite un 80%, a su vez el receptor recibe un 60% e interpreta un 50%. Por lo tanto lo que realmente entendió Santiago solo fue el 50% de lo que pensó su jefe.

Algunos dicen que el mensaje en la comunicación tiene un proceso de degradación que se da de la siguiente manera:

  • Lo que se quiere decir.
  • Lo que se sabe decir.
  • Lo que se dice.
  • Lo que se oye.
  • Lo que se escucha.
  • Lo que se comprende.
  • Lo que se acepta.
  • Lo que se retiene.
  • Y finalmente lo que se pone en práctica.
Pero eso fue lo que me pediste.
Ahora entendemos qué fue lo que sucedió.

Santiago pide las disculpas del caso y le comenta que su pedido fue tan general que no sabía qué dirección tomar; el jefe se da cuenta de que Santiago tiene razón y le dice -pero ¿por qué no me preguntaste antes?- Santiago le menciona que no quería molestarlo. El jefe le dice que le dará 1 día más para presentarlo y Santiago le comenta -pero antes ¿podría hacerle algunas preguntas?, lo que pasa es que quisiera discutir algunas dudas- y el jefe contesta -por supuesto hazme todas las preguntas que consideres-. Santiago regresa al día siguiente y es felicitado por el resultado.

Sabemos que la responsabilidad de la comunicación es del emisor, pero no podemos dejar de lado el papel del receptor.

En una comunicación eficaz, si el jefe es muy general para solicitar algo, la responsabilidad de aterrizar el pedido es del trabajador. ¿Y cómo puedo hacerlo?:

  • Ríndete, que no te gane la autosuficiencia, el ego, la duda o el temor.
  • Pregunta todo lo que tengas que preguntar para disminuir los errores.
  • Solicita feedback.

En no pocas ocasiones quien te solicita algo ya sea colega, jefe o cliente no sabe ni lo que quiere. Es aquí en donde el feedback juega un papel importante.

Fredy Kofman comenta que el feedback constructivo te va a ofrecer información exacta de lo que se está haciendo mal para poder corregir errores, así mismo las críticas generadas van a apoyar a la persona a mejorar lo que está desarrollando.Es decir el feedback te va ayudar a tener una mayor claridad respecto a lo que se te pide.

Santiago hubiese sido más eficaz y optimizado mejor el tiempo si en vez de escuchar pasivamente a su jefe le hubiese realizado algunas preguntas y solicitado una breve reunión de feedback para discutir el avance.

Si la mamá del niño le hubiese preguntado algunos detalles de la actuación a su hijo, estoy seguro que hubiese hecho el disfraz correcto.



Buenísimo @Ronald Huari. Lo comparto. Gracias!!

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Maria Oslara 16/11/2016 · #1

Muy bueno el artículo... eso suele pasar muy a menudo.... si no entendemos bien o lo que entendemos no nos encaja es mejor preguntar y aclarar las cosas.. a veces el emisor da por sentado que sabemos de que nos está hablando cuando no es así..

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