Sabrina Planelles in Atención al cliente, Recepcionistas Sep 9, 2018 · 2 min read · 7.3K

Lucha por legalizar a trabajadoras sexuales

Lucha por  legalizar a trabajadoras sexuales

Los expertos en Derecho consideran que "el Ministerio de Trabajo no puede negar el derecho de sindicación a las prostitutas, porque se trata de un derecho fundamental". La legalización de la Organización de trabajadoras sexuales (Otras) apareció publicada el pasado jueves en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y el Gobierno, pese a que la organización fue aprobada por la administración del Ministerio de Trabajo, quiere recurrir la decisión ante los tribunales e ilegalizar este sindicato. Según dice el artículo en el pais,  La ministra Magdalena Valerio reconoció que su propio departamento le "había metido un gol". Una portavoz de Otras, Concha Borrell, declaró ayer: "El gobierno en pleno debe dimitir. No existe ningún trabajo donde las trabajadoras no puedan sindicarse y el Código Penal no dice en ningún sitio que ejercer la prostitución voluntariamente sea ilegal".

Actualmente, en España el trabajo sexual se encuentra en un limbo de alegalidad, señalaron a LA NUEVA ESPAÑA distintos experto en Derecho. El camino del Gobierno, ahora, sería acudir a los tribunales. Miguel Presno, catedrático de Derecho Constitucional: "El Ministerio tiene un papel meramente administrativo en esto. Si los documentos están correctamente formalizados, ellos no pueden decidir sobre quién tiene o no derecho a sindicarse. Serían los jueces quienes tendrían que ver si se lleva a cabo alguna actividad ilícita", explica Presno.

En el fondo del asunto está la consideración, o no, de la prostitución como trabajo y la coincidencia con delitos de trata de personas y coacción. El colectivo "Otras" proclama que las prostitutas "deben tener los mismos derechos que cualquier otro trabajador, ni más ni menos", lo que incluiría derecho a bajas, vacaciones, seguridad social y jubilación, entre otras. Eva Irazu, integrante de la Plataforma Feminista de Asturias, coincide con que estas mujeres. "Sólo luchan por su falta de derechos como trabajadoras. A las prostitutas siempre se las ha denostado y degradado, ahora mismo estas mujeres están soportando un buen chaparrón mediático", subraya.

Sin embargo, no existe una posición de consenso respecto a esta consideración en el movimiento feminista. "Las feministas estamos divididas entre la consideración de las trabajadoras sexuales voluntarias y la trata de personas que existe".

Otros expertos en matería de sex shops ni siquiera consideran que pueda existir debate alguno al respecto: "Es imposible que la prostitución se regule como un trabajo, vulnera los derechos de todos los hombres y mujeres, en muchos casos niñas, que se ven forzados a practicarla. Son personas esclavas, que no pueden ni salir a la calle solas. Ni siquiera tienen el dinero para ellas. Tiene que dárselo al proxeneta", afirma Rocío Nieto, presidenta de Apramp, una organización que da apoyo asistencial a víctimas de trata. Nieto se pronuncia contundentemente al respecto y da la razón a la ministra en su reacción. "La respuesta del Gobierno ha sido muy buena. Ha hecho lo apropiado para una administración socialista y feminista. Lo agradecemos porque apoya nuestro trabajo de sacar a estas niñas de la terrible situación en la que viven", sentencia.

En su rueda de prensa de ayer, Concha Borrel, representante de Otras, se mostró intransigente con la reacción del gobierno socialista de Pedro Sánchez. "Es posible que algunas personas con una posición cómoda en el Gobierno enmascaren tras la intocable tela del feminismo blanco heterosexual y burgués que demandar derechos para un sector empobrecido y estigmatizado es una atrocidad. Para nosotras sin embargo es de plena justicia", argumentó Concepción Borrell.

La organización no hará más declaraciones hasta la presentación oficial del sindicato en próximas fechas. Mientras tanto la Abogacía del Estado ya se encuentra en trámites para ilegalizar esta agrupación. Las portavoz del gobierno, Isabel Celaá. afirmó ayer que no ve "difícil" anular el nuevo sindicato Organización de Trabajadoras Sexuales (Otras). Celaá, ha subrayado que el Ejecutivo "no acepta de ninguna de las maneras que haya un sindicato de trabajadoras del sexo. La Abogacía del Estado se ha puesto ya a estudiar cómo arreglar esta cuestión. No parece difícil. Hay varias vías, una de ellas parece la más rápida, y a esa iremos".