Salvador Rodriguez Piñango en Las Reflexiones de hacen pensar, Emprendedores y Empresarios, Motivación Instructor de meditación y mindfulness • Rodofficial 13/6/2018 · 1 min de lectura · +500

Renuncio al magnetismo de mis viejas frustraciones

Renuncio al magnetismo de mis viejas frustraciones

No se si te ha pasado que un día te sientes en la cima del mundo, estás a tope con tus proyectos, vas tachando una tras otra cada una de las tareas de tu lista, tu rutina matutina te hace sentir invencible, finalmente haz comenzado a vivir la vida que deseas y aunque la adversidad asome el rostro, saltas de la cama y te sacudes el miedo con una dosis de ejercicio y tu café de la mañana.

Pero de pronto, cambias de país, de empresa, de casa o simplemente  de situación. Y las cosas no salen como lo esperabas.

El ajuste cuesta más de lo que pensabas, la experiencia demanda demasiado tiempo y energía, así que trabajas el doble, reduces el sueño, produces más, te exiges y antes de darte cuenta, el esfuerzo te ha dejado agotado, desmotivado y sin quererlo te ha llevado de regreso a ese mismo bucle de despertar-trabajar-dormir del que tanto luchaste por salir.

A mi me pasó, y hasta hace unos días me encontré sumergido de lleno en esa espiral, cargado de las mismas frustraciones y ansiedades que me llevaron a emprender para salir de ella. 

Hoy quiero contarte de esta experiencia que comenzó apenas regresé de Japón a Alemania, que he estado viviendo hasta hoy y que en muy poco tiempo me ha costado mi salud y mi bienestar.

Pero lo más importante, es que quiero compartir contigo el aprendizaje, contarte de las señales que fueron apareciendo en el camino -que seguro me hubiesen evitado este drama de haberlas escuchado- y de cómo he decidido tomar acción para poner mi integridad primero y decirle a este estilo de vida (o más bien de muerte lenta) un rotundo:

¡Renuncio!  


1. Cuídate del impostor, pero también de su alter-ego

¿Haz oído hablar del famoso Síndrome del impostor?

Es esa vocecilla en nuestra mente que nos hace sentir incapaces de alcanzar nuestras metas y que nos convence que lograr lo que otros están logrando es imposible para nosotros, aunque en realidad lo único que necesitemos sea un plan de acción y el valor de intentar una y otra vez.

Pues, en esta historia él no es el protagonista. Hoy quiero hablarte de su igualmente perjudicial gemelo malvado: El sindrome de superman.

Es esa voz que tras tanta auto-superación, comienza a afirmar con certeza en tu mente: "tu puedes más, eso no es nada para ti, ya has superado cosas peores, anda y comienza otro proyecto que tu lo puedes todo".

Y quiero que pongas mucha atención a lo que viene, porque es justo aquí donde el pensamiento positivo se convierte en ... Sigue leyendo